
¡Ya estoy aquí de nuevo!. La verdad es que llevaba ya unos cuantos días sin escribir tranquilamente en Regio Cantabrorum. Cierto es que el que no sea cara visible de las noticias, o de los yacimientos de nuestra tierruca, no quiere decir que no esté trabajando en ello. De hecho, creo que nunca he estado tan tan ocupado en proyectos relacionados con el mundo de la arqueología e historia..todo a su tiempo.
Hoy quiero haceros participes a todos vosotros del Simposio Internacional Sabores de Roma 2014. Siiiii, otra vez más se encuentran detrás de este increíble evento nuestros amigos de Era Cultura (de verdad que no voy a comisión), quienes nuevamente nos sorprenden con estas "jornadas gastronómicas" a la romana..¡anda, como los calamares!. No, ahora en serio. Este Simposio, celebrado en Medina de las Torres (Badajoz) durante los días 9 y 10 de Mayo, pretende acercarnos la cultura desde uno de los puntos de vista que más nos gusta: La comida. Centran gran parte del programa en uno de los alimentos (acompañamiento más bien) estrella de las capas altas de la sociedad romana: El Garum. Conocido en nuestros días como "garo", es una salsa de pescado hecha de vísceras fermentadas que era considerada por los antiguos habitantes de roma como un alimento afrodisiaco y símbolo de riqueza. Se solía mezclar con vino, vinagre, sangre, pimienta, aceite o agua. Para que nos entendamos, en lugar de verter unos granos de sal sobre la comida, se ayudaban del garum para proporcionar un sabor salado a los alimentos.
La receta del garum ha llegado a nuestros días gracias a varias fuentes. La más antigua data del siglo I. d.C, concretamente del libro "De re coquinaria", publicación atribuida Marco Gavio Apicio y donde aparecen ya los ingredientes del mismo aunque de un modo un poco confuso y ambiguo. Con estos datos, fueron muchos los que se aventuraron a "reproducir" su sabor y composición, pero no sería hasta este mismo año 2014 cuando se supiese de que está formado exactamente…¿Cómo?. Sencillo, en la maravillosa ciudad de Pompeya se encontró garum "original" de la ciudad, de modo que se ha analizado e incluso se está empezando a comercializar este mismo año con las cantidades “exactas” de cada uno de sus componentes. Sobre la "tienda" de Pompeya y el descubrimiento de garum en el yacimiento hablará Dario Bernal Casasola como vereis en el programa.
Hispania fué un gran productor de garum, conservándose en la actualidad un gran abanico de yacimientos de antiguas factorías de este condimento. Aunque en la zona norte existe algún vestigio (en Gigia, precursora de Gijón), fue la zona mediterránea quien se llevó la palma en la producción de garo: Málaga, Sevilla, Cadiz, Sevilla, Menorca..un autentico "imperio" de esta delicatesen romana.
Desde aquí os animo a que visitéis estas jornadas en Medina de las Torres, seguro que son una autentica pasada. Os dejo el programa y vuelvo a lanzar una pregunta al aire (como no)..¿Para cuándo os animáis a venir por Regio Cantabrorum Era Cultura?. Este verano tenemos "Guerras Cántabras", un poco de "garum" no estaría mal por estos lares ;)
08:45 h. Recepción participantes y entrega de documentación
9:00 h. Acto de presentación
9:30 h. Enrique García Vargas. Universidad de Sevilla
"Garum y salazones de pescado en la Antigüedad: una retrospectiva histórica"
10:30 h. Darío Bernal Casasola. Universidad de Cádiz
"Un viaje a la gastronomía romana: la tienda del garum de Pompeya"
11.30 h. Pausa / café
12.00 h. M. Bustamante Álvarez *, P. Mateos Cruz *, A. Pizzo * y M. García Cabezas **
*Instituto de Arqueología - Mérida (CSIC)
**Arqueóloga del Taller de Empleo Contributa Iulia III
"Comer en Contributa Iulia Ugultunia (Medina de las Torres, Badajoz). Reflexión a partir de la cerámica documentada en el yacimiento"
12.30 h. Juan Carlos Batanero Nieto. Universidad Autónoma de Madrid
"Experimentación en el tratado de bellotas para su uso alimentario. Recreación de una pequeña factoría celtiberorromana"
13.00 h. Mesa redonda
16.00 h. Amalia Lejavitzer Lapoujade. Universidad Católica del Uruguay
"Nombres y usos del garo en la cocina de Apicio"
17.00 h. Gema Vallejo Pérez. Universidad de León
"El simple zumo de uva, el vina, los vina dulcia, vina cocta, fieles testigos de vida"
17.30 h. Aitor Martínez Valdajos. Red de Museos Municipales del Ayuntamiento de Gijón.
"Gastroarqueología del Gijón romano: hipótesis de la dieta alimenticia de sus habitantes a través del análisis de las fuentes arqueológicas y documentales"
18.00 h. Sergio de la Llave Muñoz. Arqueólogo e Investigador Histórico
Alberto Moraleda Olivares. Arqueólogo, Tutor C.A. UNED Talavera de la Reina
"Aproximación a la producción de aceite y vino en Caesarobriga (Talavera de la Reina, Toledo)"
18.30 h. Mesa redonda
21.00 h. Cena degustación según Apicio (sólo inscritos)
Restaurante EL DROPO (Plaza Grande 16, Zafra)
23.30 h. Barferencia "El banquete romano: algo más que papear..."
Rubén Benítez Ortega. ERA Cultura Extremadura
Restaurante Bar LA MARQUESA (Calle Tetuán 31, Zafra). Entrada libre
9.00 h. Álvaro Rodríguez Alcántara. Universidad de Cádiz
"El Garum en el siglo XXI. Investigación, recuperación y descripción del producto"
10.00 h. Pausa / café
10.30 h. Fernando Gil González. Doctorando del Departamento de Historia de las Instituciones U.N.E.D.
"Las prácticas económicas y comerciales en la cultura castreña durante los s. II-I a.C."
11.00 h. Vicente Barba Colmenero, Alberto Fernández Ordóñez y Manuel Jesús Torres Soria.
Arq13 Estudio de Arqueología, S.L.
"El almacén comercial tardorrepublicano del cerro de la Atalaya de la Higuera de Jaén: Nuevas aportaciones sobre el comercio romano en la alta Andalucía"
11.30 h. José Ramón Carrillo Díaz Pinés. Profesor Ayudante Doctor. Uni. Pablo de Olavide
Jose Antonio Morena López. Director del Museo Histórico de Baena y Co-director del Proyecto de Investigación en la ciudad romana de Torreparedones
"Nuevos datos sobre la comercialización de productos alimentarios en el interior de la Bética"
12.00 h. Mesa redonda y Clausura jornadas
16.00 h. Inicio de las Jornadas de Recreación Histórica y Arqueología Experimental CONTRIBVTA LVDICA (Yacimiento romano de Contributa Iulia, Medina de las Torres)
El campamento romano de La Cabaña es otro ejemplo más (y van decenas en estos últimos años) de destrucción de patrimonio en Cantabria, esta vez por la falta de comunicación entre estamentos gubernamentales. Imaginaros que se localiza un yacimiento, se incluye en el Inventario Arqueológico, se lanza una comunicación automática a todas aquellas Consejerías que puedan tener algo que ver (Medio ambiente por montes, Industria por construcción de polígonos o similares) y al Ayuntamiento correspondiente, que a su vez lo tiene en cuenta de cara a futuras actuaciones de ordenación urbana u otras acciones constructivas. Y ahora, después de seguir soñando despierto tras beberte 4 gintonics, te das cuenta de que vives en Cantabria. Una comunidad autónoma donde hay Consejerías trabajando poco más que en Excel/Access, que no tiene publicado ni comunicado el Inventario Arqueológico de Cantabria y que permite que los pocos yacimientos que si han seguido un "cauce" normal (descubrimiento e información a la Consejería de Cultura, inclusión en inventario, comunicación a municipio e inclusión en su Plan General de Ordenación urbana) se destruyan igualmente como el de Portus Blendium.
Pues si, el campamento romano de la Cabaña es otro de esos yacimientos destruidos. Y para colmo, después de realizar una intervención de urgencia tras ser arrasado totalmente, se verifica que su potencial arqueológico era inmenso ya no solo en periodo romano sino como punto estratégico en la Guerra Civil. Fue descubierto en el año 2012/2013 por Jose Ángel Hierro Gárate gracias a las fotografías satélite de la zona. Esta herramienta es fundamental a la hora de prospectar visualmente en busca de estructuras antiguas no conocidas y a la que cualquiera puede acceder desde casa sin necesidad de desplazarse al lugar, además de poder comparar imágenes de otras décadas (hasta el vuelo americano de los años 50). De este modo, la perspectiva es aún mayor. Su hallazgo sería notificado a la Consejería de Cultura para su posterior estudio y sería "presentado en sociedad” en el I Encuentro Arqueológico Las Guerras Ástur-Cántabras (Gijón, Octubre de 2014) dentro la ponencia "Avances en la identificación de nuevos escenarios del Bellum Cantabricum". Hasta aquí, todo en orden. En 2015 se produciría un enorme incendio en la zona que arrasaría con el eucaliptal que ya poblaba el campamento de La Cabaña, si bien las estructuras defensivas más al norte se podían vislumbrar aún entre la maleza, tal y como se puede observar en las imágenes anexas. Las únicas que existen…y que existirán ya que finales de 2015 / principios de 2016 serían totalmente arrasadas por maquinaria pesada en la "limpieza para replantar”. Tal sería el destrozo que no quedaba resto de que el monte hubiese estado quemado tras la remoción de tierras. Tras esta barbaridad el denominado Proyecto Agger (Jose Angél Hierro Garate, Rafael Bolado del Castillo, Enrique Gutiérrez Cuenca y Eduardo Peralta Labrador) solicita un permiso en la Consejería de Cultura para realizar una prospección metálica de urgencia (costeada por ellos mismos) antes de que se volviese a replantar el enclave. Los resultados serían más que asombrosos (los veremos a continuación) viendo como había quedado el campamento romano tras el paso de la maquinaria.
Tras ver la luz los resultados a mediados de 2017, con una gran repercusión en los medios de comunicación regionales, el campamento de La Cabaña fue protagonista de diferentes conferencias en el Museo de Prehistoria y Arqueología de Cantabria o en el ciclo de Guerras Cántabras. ¿A partir de aquí? Pues otro eucaliptal ya en marcha, con lo que tras su plantación, en el momento en que se corte no lo harán con maquinaria de la calle del caramelo y del país de la piruleta (como nos quieren hacer ver siempre desde el Gobierno Regional). Se hará con maquinaria pesada y a buen seguro sin seguimiento arqueológico como casi siempre. Total, está en el monte y no deja de ser un campamento romano contextualizado casi con total certeza en la campaña del año 25 a.C. de las Guerras Cántabras..Cantabria Infinita lo llaman..
El campamento romano de "El Cincho" se sitúa en la cima de un cerro cercano al núcleo de La Población de Yuso (Campoo de Yuso), aproximadamente a unos 924 metros de altitud en su cota máxima. Su situación, dominando visualmente la gran llanada de La Vilga (hoy inundada por el Embalse del Ebro), era de gran importancia estratégica para el ejército romano, siendo un asentamiento de gran importancia en las campañas inmediatamente posteriores al año 27 a.C. Su nombre proviene de la evolución del latino "cingulum", con sentido aquí de cinturón amurallado en torno la cima. Hasta no hace muchos años, el lugar se había destinado a pastos y a la explotación ganadera, sin siquiera saberse el tesoro que albergaba.
En el último siglo, parte del yacimiento fue destruido debido al emplazamiento atrincherado del ejército y las milicias republicanas en la guerra Civil Española. Concretamente, existen tres líneas de trincheras en zig-zag al este del cerro, ya que en este punto era donde se controlaba el paso de la carretera de Reinosa a Corconte. Los sondeos arqueológicos realizados han permitido constatar el tipo de estructura defensiva del campamento de El Cincho. De dentro afuera existe un pasillo de ronda-“verna” con suelo de tierra pisada que formaría parte del “intervallum”, el cual se situaba entra la empalizada y las primeras tiendas del campamento. Se ha detectado también el “vallum” o base de piedra donde se colocaba la empalizada. Esta base, conformada por piedra seca irregular y sin trabajar, se sitúa sobre el “agger” levantado con la tierra extraída de los fosos o “fossa”.
El campamento o castra aestiva de Sierracastro (Santiurde de Reinosa/Pesquera) es otro claro ejemplo del abandono de muchos yacimientos en Cantabria. Su excelente ubicación estratégica, sobre la cabecera de la calzada romana entre Pisoraca y Portus Blendium, lleva a pensar que pudo tener un papel importante en la romanización del territorio y el posterior control de las comunicaciones de la Meseta con la costa. Desgraciadamente ni su tipología ni su hipotético contexto histórico han llevado a su protección, apareciendo lo que parecen algunas remociones en su interior con la finalidad de extraer materiales arqueológicos de los cuales nada hay documentado.
Se sitúa a medio kilómetro al Sur de la localidad de Pesquera, a un kilómetro escaso de Rioseco y a 1,5 de Santiurde de Reinosa, quedando ubicado entre ambos municipios. Es curioso como la toponimia del enclave varía dependiendo si nos encontramos en uno u otro, ya que la alargada colina donde se asienta recibe el nombre de "El Coto" en Santiurde y "Las Suertes" en Pesquera. El hallazgo del campamento fue llevado a cabo por Miguel Ángel Fraile en la década de los 90 del siglo pasado, siendo visitado posteriormente por varios arqueólogos de renombre aún sin llevarse ningún tipo de intervención arqueológica hasta el momento.
En el entorno de la localidad de Quintanilla de Rucandio (Valderredible) se levanta el conocido como Pico Castro, una imponente atalaya natural que sigue guardando con celo gran parte de su milenario legado. Tanto el poblado prerromano como el campamento de campaña o castellum que alberga son una auténtica incógnita que esperemos que con el paso del tiempo de sus frutos arqueológicos. De ambos yacimientos se sabe relativamente poco, ya que no se ha realizado intervención ninguna arqueológica a excepción de prospecciones visuales. Es por esto por lo que para alguno de sus elementos estructurales hay diversas hipótesis igualmente validas hasta que se demuestre lo contrario..nos adentramos de nuevo en el mundo de la "arqueología interpretativa" tan necesaria siempre y cuando sea un apoyo para la investigación in-situ de los enclaves, pero tan controvertida si es la única herramienta de trabajo.
Nos centraremos en el yacimiento denominado El Castro II, el cual engloba el campamento de campaña o castellum romano. Ubicado en el extremo Sureste de la plataforma inferior de la formación rocosa, El Castro II ocupa una de las "esquinas" desde donde se controla el tránsito por el valle al Sur y el yacimiento superior (correspondiente al castro prerromano) al Norte. Fue descubierto por José Ángel Hierro Gárate y Eduardo Peralta Labrador en el año 2007, si bien es cierto que años antes García Soto menciona la existencia de varias estructuras al pie de El Castro (2001: 141-142) sin determinar si se refería a estas mismas o no. En el año 2008 fue incluido en el Inventario Arqueológico de Cantabria (INVAC) por uno de sus descubridores, José Ángel Hierro Gárate.
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