cargando

Interior del yacimiento romano en la sede del MUHBA

Como bien sabéis, siguiendo los pasos del emperador Augusto, me encontré en la antigua Colonia Iulia Augusta Faventia Paterna Barcino. Es curioso cómo sin planteármelo anteriormente, pude conocer los pequeños nexos de unión entre esta increíble ciudad romana y nuestra citivas por excelencia: Iuliobriga. Cierto es que no solo les separan kilómetros y kilómetros de distancia, sino un mundo en cuanto a estructura, arquitectura, historia y yacimientos. Pero no por ello debemos olvidar la idea romántica de que Barcino fue fundada tras las Guerras Cántabras, siendo consecuencia directa de la distribución de tierras (a modo de recompensa) entre los soldados romanos que participaron en dicho conflicto.

En mi primera jornada visité tanto el Templo de Augusto como la Domus de Sant Honorat, quedando fascinado no solo por la grandiosidad de los restos sino por el excelente estado de conservación de los mismos. No olvidemos que la Barcelona contemporánea ha tenido gran parte de culpa (bendita culpa) en ello, actuando a modo de tapete urbanístico sobre los yacimientos existentes. Quien sabe que esconderá la actual Santander (¿Portus Victoriae?) o incluso el pequeño núcleo de Retortillo (¿Iuliobriga?) bajo sus casas, guardando celosamente un pasado que saldrá a la luz el día menos pensado..eso sí, siempre y cuando la empresa/s (en muchas ocasiones de acuerdo silencioso con la administración competente) de turno no decidan enterrarlo para siempre. Es curioso que esto último también sea un nexo de unión entre ambas capitales, ya que tuve la suerte de intercambiar opiniones con gente del sector en la ciudad condal que me explicaba algunos casos del "tapa, tapa que nos paran la obra" que podían haber paralizado alguna que otra gran construcción hace no muchos años. Y si, para el que no lo sepa, esto también ha ocurrido en Santander..incómodo pero cierto.

Volviendo a lo importante, en mi segunda jornada me pegué un auténtico atracón de yacimientos romanos de la época. Concretamente visité 3 "centros", todos ellos adscritos al Museu d’Historia de Barcelona: La sede central del MUHBA en la Plaça del Rei, la Vía Sepulcral Romana en la Plaza Villa de Madrid y la Domus de Avinyó en calle que le da nombre. Como los visitados el primer día, todos a menos de 500 metros entre sí y lo más importante: Los dos últimos gratuitos (el MUHBA eso sí vale 7€). Respecto a cómo llegar, exactamente igual que el otro día: Línea verde (L3) en la estación de Liceu o línea amarilla (L4) en Jaume I. Desde ahí solo 10 minutos a cada uno de ellos..siempre tendrás tiempo si no te gusta la historia de darte un paseo por el centro ;)


 

Sede central del MUHBA

Fábrica de garúm y salazón El origen de este centro es cuanto menos interesante. El edificio donde se ubica - la Casa Padellàs - fue trasladado piedra a piedra desde la calle Mercaders hasta la Plaza del Rei en el año 1931, fruto de la construcción y posterior apertura de la Vía Laiteana (una de las calles más importantes hoy en día). Las obras de cimentación en la nueva ubicación del edificio, permitieron sacar a la luz un increíble yacimiento que no solo contenía información y estructuras sobre la antigua colonia romana, sino de la evolución de la ciudad desde dicha época hasta la Barcelona medieval del siglo XII. Centrándonos en nuestro registro, podemos encontrar restos de la muralla original del siglo I.d.C, una lavandería y tintorería del siglo II d.C., una fábrica de salazón y garum del siglo III d.C. y una instalación vinícola de finales del siglo III / principios del IV d.C. Estos vestigios nos dan a entender la importancia de la urbe, que pasó de ser una colonia relativamente pequeña a convertirse en una ciudad con gran actividad tanto comercial como administrativa. Me resultó curioso pensar que en Santander capital no tengamos ningún edificio de uso público similar, quedándonos tan solo en pequeños vestigios (pero importantes) de termas y poco más. Y eso aun sabiendo que existen muchos puntos “calientes” en la capital regional (Península de La Magdalena, San Martín, etc)

Vía Sepulcral Romana

Vía Sepulcral Romana

Uno de los espacios que más me ha gustado. A su alrededor, parques para los peques, cafeterías, tiendas y un largo etc de servicios que complementan el espacio. De hecho, tal y como se aprecia en la imagen, está perfectamente integrada con la actual Barcelona. Se trata de los restos de una vía secundaria, fuera de las murallas de Barcino, que conducía hacia la actual zona de Sarría. En este mismo punto se erigió en el año 1588 el convento de las carmelitas descalzas, el cual quedaría seriamente dañado tras los bombardeos de la Guerra Civil, motivo por el cual fue trasladado. Sería entonces cuando saliese a la luz esta auténtica maravilla.

Se utilizó entre los años I y III d.C. por la clase popular de la antigua Barcino. Monumentos, aras, estelas y especialmente cupas (los monumentos semicurculares rojizos) ocupan este lugar, siendo especialmente llamativo que aún conserven los nombres de los difuntos y de los familiares que los levantaron. Como os comentaba antes, un espacio gratuito y de visita obligatoria. Eso sí, si quieres visitar su pequeño centro de interpretación tendrás que pagar 2€ (no está mal la verdad).

Domus de Avinyó

Domus de Avinyó

Uno de los secretos mejor guardados de la antigua Barcino. El primer día he pasado un par de veces delante de ella y ni siquiera he visto las indicaciones. De hecho, fue Google Maps quien me llevó, ya que en la entrada no encontraremos cartel alguno. Apunta: C/ Avinyó 15. Una vez dentro te comentarán que hay visitas cada hora, de modo que intenta llegar 15 minutillos antes de cada hora en punto para poder entrar. Suelen ser de grupos de 20 pero según me comentaron (y como pude comprobar) no se llena casi nunca el cupo.

Se trata de una domus datada entre los siglos I-IV d.C. que destaca por el rico conjunto de pinturas existente tanto en techo como en pared. Llaman la atención los motivos ilustrados, muy exquisitos y seleccionados con mucho gusto . Tanto la restauración de los mismos como la musealización del sitio es de no hace muchos años, convirtiendo este espacio en un increíble conjunto audiovisual que merece la pena visitar por su precio: Gratis. Se encuentra al lado de la muralla original de Barcino, y es más que curioso que si te mueves por las tiendas que la rodean puedas ver incluso parte de la misma. No solo eso, sino que diferentes establecimientos tienen pequeños vestigios perfectamente identificables que puedes ver mientras compras..unos zapatos, por ejemplo. Todo ello sacado a la luz en las diversas obras de acondicionamiento de los locales comerciales.

Imagenes

DESTACADOS

  • CAMPAMENTO DE PANDO

    El valle de Toranzo es sinónimo de historia en Cantabria, sin ningún lugar a duda. Tan solo paseando por cualquiera de las dos orillas del río Pas te das cuenta de que estás en un lugar especial. Para quienes nos gusta la historia de las Guerras Cántabras y la romanización del territorio estamos ante uno de los mejores enclaves en los que ver de primera mano los escenarios de aquella fatídica contienda: El oppidum de la Espina del Gallego, el campamento romano de Monte Cildá, Las Matas del Castillo o El Campo de Las Cercas. Y no solo eso, sino que la presencia del conjunto tumular de Quintana de Toranzo, la aparición de la Estela de San Vicente, el hallazgo romano del Balnerario de Alceda y un largo etc de yacimientos nos transportan a una milenaria época donde los cántabros (y los romanos) habitaban este fértil valle.

    Pero el enclave que nos ocupa hoy nos recuerda que estos hallazgos no son más que la punta de un Iceberg histórico del que solo conocemos una parte. Una pequeña porción que va siendo descubierta muy poco a poco, como el campamento romano de Pando. Oculto desde hace siglos y que en el año 2012/2013 apareció gracias al auge de las nuevas tecnologías y la, como denominan algunos, "arqueología de sofá". ¿Y esto que es? Sencillo: revisión de todas aquellas imágenes por satélite habidas y por haber (no solo existe el Google Maps) para detectar la presencia de estructuras no conocidas hasta el momento. Lo bueno de estas herramientas, cada día más avanzadas, es que te permiten ver una evolución de imágenes satelitales de los últimos 30 años con una calidad espectacular y acceder a fotografías de vuelos militares de la década de los 50 (por ejemplo).

    Pero volviendo al campamento romano de Pando, su puesta en valor arqueológico fue llevada a cabo por el denominado Proyecto Agger (Jose Angél Hierro Garate, Rafael Bolado del Castillo, Enrique Gutiérrez Cuenca y Eduardo Peralta Labrador) quienes no solo sacarían a la luz este espectacular yacimiento, sino otros tantos importantes campamentos o castellum como Castro Negro, Vistrió o La Cabaña (este situado a apenas 1,5 kilómetros y que veremos en otra entrada). Al igual que los anteriores, fue presentado en "sociedad" en el I Encuentro Arqueológico Las Guerras Ástur-Cántabras (Gijón, Octubre de 2014) dentro la ponencia "Avances en la identificación de nuevos escenarios del Bellum Cantabricum". Desgraciadamente, además de la publicación en las actas del encuentro y de otras publicaciones posteriores muy puntuales en medios o en artículos científicos, nada más hemos sabido del campamento romano de Pando.

    Lejos quedan ya los años donde la arqueología de las Guerras Cántabras copaba titulares de prensa y donde había cierto interés por parte de las administraciones correspondientes. Para nuestro pesar la arqueología relacionada con este tipo de enclaves, como si de una "vendetta" se tratase, queda relegada a las últimas posiciones si es que ocupa alguna en el muestrario del Gobierno de turno. La desmemoria histórica a la que nos han llevado en los últimos años unos y otros nos obligan a disfrutar tan solo de las espectaculares vistas que hay desde el campamento romano de Pando, desde donde podemos contemplar entre 4 y 5 yacimientos de una contienda histórica que quedará reducida a más escombros si el Gobierno finalmente lleva a cabo el parque eólico en el cordal de la Espina del Gallego. Cantabria Infinita lo llaman..

    Bibliografía: "Las Guerras Ástur-Cántabras" KRK ediciones (2015). Coordinadores: Jorge Camino Mayor, Eduardo Peralta Labrador y Jesús Francisco Torres.


  • CAMPAMENTO DE CURRIEL.LOS

    El campamento de Curriel.los (Concejos de Aller y Lena, Asturias) es sin duda uno de los iconos de la conquista y posterior dominio del Imperio Romano no solo en Asturias, también del norte de Hispania. Su entramado estructural, su ubicación a más de 1.600 metros de altitud, su dominio sobre la vía Carisa (también se puede ver la costa en días despejados) y su posición en un paso estratégico desde la Meseta hacen de este yacimiento un lugar especial. Se ubica en el pico de La Boya, cuya altitud máxima es de 1.727 metros. Concretamente se extiende por la plataforma que componen dos pequeños cerros redondeados (ver en el mapa) unidos por una pequeña depresión. Incluso esta altitud hacia dudar en el pasado sobre su más que posible adscripción cronológica, además de otros elementos como veremos a continuación.

    A diferencia de otros enclaves cercanos que han sido hallados en estas últimas décadas (pocos años en algún caso), Curriel.los es conocido desde hace mucho más tiempo, si bien es cierto que su potencial arqueológico y el volumen e importancia de lo allí encontrado es más contemporáneo. La existencia del yacimiento fue dada a conocer en el año 1858 por el erudito y militar Elías García Tuñon, quien quedó fascinado por el hallazgo de restos de unos yelmos romanos. Es por ello por lo que, contando además con parte de las enormes estructuras defensivas que encontró, creyó que estaba antes unos restos estructurales de origen indígena relacionados con el escenario bélico del Monte Medulio. Esta hipótesis inicial fue desacreditada a principios de siglo XX, cayendo en el olvido. De todos modos, Curriel.los seguiría durante décadas siendo considerado un poblado de la Edad del Hierro con posible reutilización romana (González, 1966:268), incluso sin tener nada que ver con el Bellum Cantabricum et Asturicum. Pero el avance del conocimiento en la castrametación romana, la aparición de nuevos elementos estructurales y las diferentes evidencias llevaron a los investigadores a no tener dudas sobre su adscripción meramente romana, aun siendo un campamento con muchas peculiaridades respecto a una construcción "canónica".

    Está claro que la contextualización e investigación de Curriel.los ha marcado un antes y un después en el conocimiento de la conquista romana de Asturias. Gracias a la importancia de los restos materiales y estructurales, podríamos decir para entendernos (las comparaciones son odiosas) que nos encontramos con lo que supuso el hallazgo y estudio de la Espina del Gallego para Cantabria hace ya alguna década. Hoy en día, la proliferación de nuevos "campamentos de alta montaña" lleva camino de cambiar el mapa de las Guerras Astur-Cántabras como ocurrió por aquel entonces: L.laguezos, A Granda das Xarras o A Recacha en Asturias y Castro Negro, el Castellum de Vistrió o el campamento de Pando en Cantabria son ejemplos de este avance en la investigación. Eso sí, siempre y cuando las administraciones apoyen este tipo de proyectos que tanto conocimiento aportan a la cultura general.

    Bibliografía: "La linea de operaciones de la vía Carisa (Asturias y Norte de León)" Autor: Jorge Camino Mayor (Las Guerras Astur-Cántabras - KRK Ediciones)
    Agradecimientos: Dolabra Arqueología y Patrimonio / Jorge Camino Mayor

  • EL CINCHO

    El campamento romano de "El Cincho" se sitúa en la cima de un cerro cercano al núcleo de La Población de Yuso (Campoo de Yuso), aproximadamente a unos 924 metros de altitud en su cota máxima. Su situación, dominando visualmente la gran llanada de La Vilga (hoy inundada por el Embalse del Ebro), era de gran importancia estratégica para el ejército romano, siendo un asentamiento de gran importancia en las campañas inmediatamente posteriores al año 27 a.C. Su nombre proviene de la evolución del latino "cingulum", con sentido aquí de cinturón amurallado en torno la cima. Hasta no hace muchos años, el lugar se había destinado a pastos y a la explotación ganadera, sin siquiera saberse el tesoro que albergaba.

    En el último siglo, parte del yacimiento fue destruido debido al emplazamiento atrincherado del ejército y las milicias republicanas en la guerra Civil Española. Concretamente, existen tres líneas de trincheras en zig-zag al este del cerro, ya que en este punto era donde se controlaba el paso de la carretera de Reinosa a Corconte. Los sondeos arqueológicos realizados han permitido constatar el tipo de estructura defensiva del campamento de El Cincho. De dentro afuera existe un pasillo de ronda-“verna” con suelo de tierra pisada que formaría parte del “intervallum”, el cual se situaba entra la empalizada y las primeras tiendas del campamento. Se ha detectado también el “vallum” o base de piedra donde se colocaba la empalizada. Esta base, conformada por piedra seca irregular y sin trabajar, se sitúa sobre el “agger” levantado con la tierra extraída de los fosos o “fossa”.


  • EL PICO L.LAGÜEZOS

    El campamento romano del Pico L.lagüezos (Concejo de Lena, Asturias - Villamanín, León) es uno de los yacimientos clave para conocer el avance de las tropas romanas a través de la vía de montaña de La Carisa desde la milenaria Legio (León) hasta Noega (Gijón). Su morfología, altitud - en una colina a más de 1.670 metros -, los materiales proporcionados y su belleza natural, hacen de este enclave una de las maravillas relacionadas con el conocido conflicto Bellum Cantabricum et Asturicum. Incluso se cree que estamos ante uno de los primeros (por no decir el primero) campamentos romanos levantados en Asturias. Su hallazgo se produjo hace unos años en la campaña de prospecciones y vuelos aéreos realizados por el instituto Ausonius de Burdeos, cuyo objetivo era la prepación de un atlas de la conquista Romana de Hispania junto con la Universidad Autónoma de Madrid. La búsqueda de restos estructurales de la conocida contienda bélica en el pasillo natural entre el citado campamento de la Legio VI Victrix y el oppidum costero fue la culpable de este gran hallazgo. Como veremos posteriormente fue excavado en 2013 y 2014, obteniéndose unos resultados que confirmarían su carácter militar además de ubicarlo en el mapa arqueológico con letras en mayúscula.

    El campamento se asienta sobre una loma de pendientes no muy pronunciadas, en el eje de cumbres de la cordillera. Esta inmejorable situación hacen que su dominio visual sea excelente, característica común en la gran mayoría de los asentamientos campamentales romanos. Posee en a su alrededor al menos dos manantiales (conocidos), de modo que su ubicación no es ni mucho menos casual en ninguno de los sentidos. En su interior, se combinan zonas muy cómodas para el hábitat con otras de fuerte pendiente, lo que indica que estas últimas tenían un claro objetivo defensivo. Se cree que el acceso al mismo se realizaba a través de la vertiente occidental de la loma, ya que allí las pendientes son mucho menos acusadas y facilitarían el transporte de materiales y/o tropas.

    No cabe duda de que el campamento del Pico L.lagüezos es otra de las joyas de la arqueología si hablamos del citado conflicto en el Norte de Hispania. Su relieve, el cercano acceso a los recursos hídricos, la facilidad de aproximación al mismo y la aparición de restos materiales en la collada que da nombre al pico, dan a entender que estamos ante un lugar de obligado paso hacia el Norte, llegando a plantearse incluso que pudiese ser una parada de convoyes de abastecimiento. Un yacimiento que, si la financiación lo permite (tanto en Asturias como en Castilla y León la cosa no pinta mejor que en Cantabria), seguirá dando muchas sorpresas.

    Bibliografía: "El campamento romano de L.lagüezos Un nuevo yacimiento en la zona arqueológica de La Carisa." Autores: Esperanza Martín Hernandez y Jorge Camino Mayor (Revista Cultural del Concejo de Aller)
    Agradecimientos: Dolabra Arqueología y Patrimonio

  • PISORACA

    Pisoraca fue uno de los enclaves estratégicos más importantes dentro de la expansión del Imperio Romano por el norte de Hispania. En ella se acantonó la poderosaLegio IIII Macedónica (entre otras tantas legiones) entre los años 19 a.C al 40 d.C, antes de su salida de la península. El nombre de Pisoraca es como tal, según varias teorías, una palabra de raíz céltica, apoyándose esta teoría por el sufijo "aca" similar a "briga", muy común en esta lengua. Se cree también que el antiguo asentamiento da nombre al rio que discurre justo a su lado: el Pisuerga. Siguiendo con sus orígenes, Pisoraca no nació como un enclave meramente romano, sino que tras diversas campañas arqueológicas se ha certificado la existencia de un poblamiento indígena anterior a la llegada de los romanos. Se cree que en este asentamiento era, a nivel etnológico, la confluencia de Vacceos, Turgomos y Cántabros, aunque no se sabe a ciencia cierta a quien pertenecía realmente o de donde provenían sus pobladores. De hecho, Ptolomeo cita "Sisaraca" como cuidad túrmoga al igual que Floro, que los alude como murbogos. Otras vertientes los ligan directamente con los Vacceos, pero no existen referencias escritas que apoyen firmemente esta teoría.

    Los restos de este asentamiento se encuentran repartidos por todo el casco urbano de Herrera de Pisuerga. Los últimos descubrimientos en sus alrededores no hacen más que atestiguar que, además de ser un paso de vital importancia en las comunicaciones con la Meseta, por sus inmediaciones pasaba la calzada romana Via Legione VII Gemina ad Portum Blendium, arteria principal de comunicación del Imperio romano entre León (Legio VII Gemina) y Suances (Portus Blendium). De hecho, Pisoraca era el comienzo de la Calzada romana del valle del Besaya que la unía con la villa costera.

    El lugar se convirtió en un importante nudo de comunicaciones de salida hacia los puertos cantábricos y para el transporte de esclavos y los cereales de Tierra de Campos hacia Flaviobriga, Portus Blendium y Portus Victoriae.