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Capitel situado en un lateral del altar de Santa María de Piasca. Agradecimientos: Arcipreste de Liébana

Como mi anterior artículo sobre los Banu Gómez generó cierta controversia, aprovecharé para aclarar los razonamientos mas confusos y seguiré aportando una nueva interpretación de los documentos conservados en los cartularios lebaniegos.

Para ello vamos a partir de una somera explicación sobre el reino de Astur-Leonés. Las repoblaciones de Alfonso I creando un nuevo método de aprovechamiento del entorno, centrado en las villas, cambiaron toda la estructura social liquidando el sistema tribal de los cántabros. Estas villas, en origen, dependientes del Rey, por vía hereditaria van pasando a miembros de la nobleza de menor rango tal como son los Condes y los Dones. Otro factor a considerar es que estos nobles actuaban como punta de lanza repobladora, lo que les permitía ir acaparándose de terrenos en la vertiente sur de la Cordillera y en la Meseta, circunstancia que propició una gran dispersión geográfica en sus propiedades y cierta movilidad en su residencia. Como resultado de los dos puntos anteriores se van conformando una serie de territorios sobre los que ejerce la autoridad un Conde que tienden a ser hereditarios en función de las relaciones que estos mantienen entre si y frente a la Corona. En sus inicios, Liébana estaba integrada en el condado que flanqueaba los Picos de Europa por el este, funcionando como una marca oriental del pequeño reino astur junto con las cuencas inferiores de Deva y Nansa y la Pernía conformando una línea fronteriza bajo la dirección de las familias Alfonso y Fruela. Con la caída en desgracia de conde Alfonso y la creación del nuevo condado de Saldaña acabó perteneciendo a este en función de sus relaciones comerciales, básicamente hacia el sur, y del origen del linaje que lo controlaba: los Banu Gómez

Hubo otro linaje: Los Alfonso, con centro en Cabezón de Liébana, que se expandió hacia Burgos junto con las familias Fañez y Fernán González y que, aparentemente, son ajenos al Conde de Lebeña pues sus dominios se constatan en Valderrodíes mientras que los del conde saltan desde Luriezo a Lerones. Resulta llamativo que este valle esté excluido de la donación del Conde Alfonso a Santa María de Lebanza en el año 942 indicando que podría estar fuera de su jurisdicción y que perteneciera, junto con Polaciones, a un grupo familiar muy vinculado al alto Nansa y a los Condes castellanos. No obstante, si parecen desgajados de un antiguo origen común. Así mismo, mantienen estrechos lazos familiares con los Banu Gómez.

En Liébana confluyeron refugiados del valle del Ebro y de la Meseta con repobladores galaico-leoneses asentados principalmente en el entorno de Cabezón de Liébana (desidencias de pueblos en -ezo) y, también, por las cuencas altas del Quiviesa y Deva. Es precisamente, en la zona de los pueblos con terminación en -ezo dónde predomina el linaje Alfonso. Lo mismo sucede con el topónimo Palacio que aparece exclusivamente en esa zona: Cahecho, Luriezo, Torices, Aniezo, Piasca, San Andrés, Buyezo, Lerones y Cueva.

Desde las cabeceras de Cereceda y Valdevaró se iniciaron movimientos repobladores hacia el sur siguiendo las cuencas de los ríos Carrión y Esla, mientras que los que subieron por el Bullón hacia Piedrasluengas lo harán por el Pisuerga o pasarán por Polaciones a la cuenca del Ebro. En el caso de Valderrodíes es mas probable que pasaran hacia el Alto Duero y Alto Ebro confluyendo con los repobladores del centro de Cantabria.

Dicho esto, coincido con Fray Justo Pérez de Urbel (JPU) en que hubo dos familias homónimas dependientes de dos DIEGO GÓMEZ distintos pero emparentadas e interrelacionadas entre si.

Los Banu Gómez originarios de Congarna y Mieses por Munio y Gulatrudia padres de Diego Muñoz, casado con Doña Tegridia la cual tenía amplias posesiones en Liébana y que por estar ubicadas en Valderrodíes parece pertenecer a los Alfonso. Además, tiene parte en San Esteban de Mieses lo que solo puede explicarse de dos formas: o era prima de su marido, o recibió esta posesión en arras de boda conforme a la costumbre de la época. En Doc. CSMP nº 35 –año 1051- se cita Valle Tegridio en Valderrodíes y en Doc. CSMP nº 75 –año 1121- sitúa ubicación entre Casellas y Bedoia. Lo dona Jimena González que lo recibió en arras de su marido Pedro Muñoz.

La alta posición social de la familia lebaniega se pone de manifiesto en que Vistrilli, hermana de Diego, se casa con Vermudo hanniz que en Doc CST nº 50 –año 946- hace una donación por el nordeste de Burgos, claro exponente de su riqueza. Aparece citado en CONDADO DE CASTILLA pag 446 junto a Fernán González. En segundas nupcias, se casará con Savarico Bagaudaniz, de la mas importante familia local Doc CST nº 64 -año 962-. Donará su parte en San Julián de Congarna y en San Esteban de Mesaina, entre otras propiedades. Doc CST nº 54 –año 951-.

Como puede observarse tiene contactos con las principales familias castellanas y sus relaciones matrimoniales la vinculan al entorno de Fernán González pues su hija Mumadonna también tiene parte en San Julián de Congarna.

La confluencia patrimonial entre los linajes Banu Gómez y Alfonso se pone de manifiesto en Doc. CSMP nº 38 –año 1055-. Pleito de Gutier Alfonso (hijo de Alfonso Díaz) y Gómez Díaz (bisnieto de Diego Muñoz) por Dobres (entre Lameo y Valdeprado), Oria y Brañas de Polaciones. Como todos los bienes en disputa pertenecen a Valderrodíes los supongo provenientes del patrimonio de Tegridia.

Otro enlace entre el linaje Banu Gómez y Alfonso es el Doc. CST nº 55 -año 952- dónde se menta a un Cesabo, hijo de Fruela y hermano de Didacus, que realiza una donación a San Martín en: Varago, Arguebanes, Colio, Vandecio, San Salvador y Potes. Aparece Vandecio que es Buyezo según JMV y San Salvador. Y en Doc: CST nº 70 -año 964- donación de Allena en: Caiecto, Caselas, Baudecio, Colio, Pautes, in defesa. Zonas donde predominará el monasterio de Piasca.

Respecto al origen de la familia Banu Gómez se puede aportar lo siguiente:

En CONDADO DE CASTILLA Pag. 657 Fray Justo Pérez de Urbel (JPU) recoge un comentario del año 975 sobre Fernando Laínez, que puediera ser hermano del Froila Laínez heredero de Tegridia según Doc. CST nº 58 -Año 961-). Su padre sería un Laín y su abuelo se llamaba Gómez según un cronista árabe. JPU considera que es Gómez Muñoz, hermano de Diego Muñoz, pero no puede ser así pues por esta rama son nietos de Diego Muñoz y Tegridia por lo que el tal Gómez tuvo que ser su bisabuelo y padre de Tegridia como sugiere el nombre del segundo hijo del matrimonio.

Respecto al origen de la nobleza castellana representada por los Alfonso, Fruela, Muño etc. le supongo un origen en Vardulia y mas remoto, transpirenaico, como demostraría el Doc nº IX BECERRO GÓTICO DECARDEÑA (BGC) por D. Luciano Serrano –año 964- en el que firma un Munnio Franko.

El monasterio de Santa María de Piasca cobra importancia a partir del año 941, fecha de su pacto monástico, cuando pasa a formar parte de los intereses del Condado de Castilla. En Doc. CSMP nº 25 –año 997- aparecen Alfonso Díaz y la abadesa Justa. Este fue padre de Munio y Gutier (condes de Cea y Saldaña) y según JMV posible nieto de Argonti (fundador de Piasca en 930) y bisnieto de Aldroito y Toda.

El linaje Alfonso se inicia a finales del siglo X con Alfonso Díaz, según JPU presunto hijo de un Diego Muñoz (burgalés) y Fronilde. Muy relacionado con los Fañez y Fernán González aunque acabará apoyando al rey de León frente a este y a los Banu Gómez como conde que será de Grajal y Monzón. Para establecer la hipotética rama lebaniega del linaje no partiré de los fundadores de Piasca, que también pudieron estar comprendidos, si no de aquellos cuyo lugar de origen se puede localizar en función de sus propiedades En Doc. CSMP nº 11 –año 945- donación por Materno de Santa Eulalia de Polaciones. Firma Hanni Munioz que según Doc nº XVI (BGC) –año 943- podría ser hermano del Diego Muñoz burgalés y tío de Alfonso Díaz. La hipótesis cuadra bastante bien pues este último aparece en CSMP el año 997 y parece que murió hacia el 1024. Según el Doc. CSMP nº 76 -año 1122- Rodrigo Gónzalez de Lara, descendiente del linaje Alfonso, dona San Mamés en Polaciones por lo que podríamos suponer que Materno perteneció al linaje Alfonso.

En CONDADO DE CASTILLA pag. 448 y 449 -año 943- Placenti Díaz sobrino de Donmo Hanni y nieto de Munio Bermudez. Esto supone que es hijo de un Diego Muñoz (el burgalés) y, al parecer, tenía los siguientes hermanos: Munio, Alvaro y Oveco. En la documentación del monasterio de Cárdeña nos encontramos con el nombre Placenti y el apellido Díaz relacionados. En Doc nº XVI (BGC) –año 943- uno de los firmantes es Domno Placenti que podría ser el padre de Gonzalo hijo de Placenzio (CONDADO pag. 587) que según Doc. CSMP nº 17 –año 962-, tiene propiedades en Fenestrosa (al lado del Ebro. Briviesca para JPU y Quintana Luengos para JMV) donde coincide con la primera abadesa de Piasca, Domna Eilón, que en Doc. CSMP nº . -año 943- dona La Fenestrosa. Tiene mas propiedades en: Castilla, zona de Saldaña y Perrozo, donde coincide con la familia Alfonso. En Doc. CSMP nº 32 –año 1045- Muño Alfonso (hijo de Alfonso Díaz) y su esposa Mumadomna donan al monasterio y a Doña Urraca, hermana de Muño, en Perrozo y Lameo de su hermana Ederquina.

El Doc. CSMP nº 24 –año 983- refiere el Acuerdo entre Placenti y Odoario por la serna Santa Locaria que el primero habría recibido del conde Alfonso y el segundo de Assur Fernández (muerto en 960). Se le considera falso pero muy bien pudieran tratarse del padre de Gonzalo y el Odoario que aparece firmando el Diploma de Lebanza como hijo del conde Alfonso. Otra cuestión es que haya error en la data.

Alfonso Díaz, conde de Grajal, llega a 1018 o 1024 por lo que debió de nacer hacia el 960. Sería hijo de un Didacus castellano del entorno de Fernán González tal y como propone JPU y, por sus posesiones, hermano de Domno Placenti. En Doc. nº XIX (BGC) –año 942- Domno Didadaco y Domna Fronilde padres de Munio; un firmante es Domno Hanni. Este Didaco casado con Fronilde (según JMV pag. 88 es nombre habitual en los Alfonso) fue padre de Munio Díaz y, quizás, del Placenti Díaz que aparece en Doc nº XVI (BGC) –año 943- dónde confirma Domno Placenti. Firma, también, un Diego Alfonso candidato a padre de Alfonso Díaz. En el Doc. CST nº 45 -año 941- aparece Domno Flacenti, firmando a reglón seguido del conde Alfonso.

Sobre el famoso diploma de Lebanza del año 932 daré mi opinión al respecto con un análisis de los que lo firman.

Munio González de Bimbimbre pudiera ser la clave pero no hemos conseguido situarle ni cronológica ni espacialmente. Creo que procede del este de Burgos del nombrado monasterio de San Millán de Belbimbre y que debió tener rango condal.

Odoarius Adefonsus Doc. CSMP nº 24 –año 983- Acuerdo entre Placenti y Odoario sobre la serna santa Locaria. Se trata de un hijo del conde Alfonso.

Froea (Garcia) Adefonsus. Se suele corregir el nombre a García pero prefiero la forma Fruela que coincide con un firmante de varios documentos en Cartulario Santo Toribio. No creo que tenga nada que ver con Garcia Adefonsus CONDADO Pag 964 año 1024.

Ordonius adefonsus pudiera ser hijo del Conde Alfonso aunque en la Colección Diplomática de Piasca aparece Ordoño Alfonso hijo de Entrigato (Quizás Estregoto una de las fundadoras de Piasca) que dona un molino Doc. CSMP nº 22 -año 980-

Gutier Adefonsit En CONDADO Pag 969 hay uno en 1034 que firma junto a Munio Adefonsus y en en Doc. CSMP nº 27 –año 1030- Muño Alfonso dona a Piasca. Confirma: Gutierre Adefonsus (hermano y, sin duda, hijo de Alfonso Díaz).

Abatella Vermudiz sin datos. Podría ser hermano del Rodericus Bermúdez que aparece en Doc. CST nº 51 –año 946-.

Fernández Muñoz En CONDADO Pag. 455 -año 942- aparece un personaje palentino de tal nombre. Aquí se cita, también, a Bermudo Hanniz, Gutier Díaz, Fernando Diaz y Munio Diaz.

Rodericus Phaniz En Doc, CST nº 50 –año 946- donación de Vermudo Haniz, que pudiera ser su hermano. Firman: Didacus Datici, Allefonsus Fredinandici, Gutier y Hordonius.

Assur Fanniz Poseedor en Pontes de Amaya según los Fueros de Cervatos en año 999. Assur hanniz en CONDADO Doc. 185 -año 944-

Tello Maureliz CONDADO Pag. 363 Tello y Alfonso Maurellez personajes de la segunda parte siglo X. Junto a Munio Díaz (hijo de Didacus y Fronilde -nieta de Nuño Fernández-), aparece firmando en el año 942.

Con estos datos y a pesar de no poder justificarse la aparición de Gutier Alfonso me inclino porque el Diploma, con alguna incorrección, se fundamenta en uno auténtico.

Una importante posibilidad es que refunda dos textos diferentes de distinta época: el original y una confirmación posterior. Se falsea el dato que convierte al conde Alfonso en hijo de Diego Muñoz y Tegridia. Es evidente que tendrían lazos de parentesco y es posible que se refiera a "padre" en sentido de "patrono" o a cualquier otro grado de familiaridad, como su suegro.

En el documento de Lebanza del año 932 se le asignan los hijos: Odoario, Fruela, Ordoño y Gutier. Según los cartularios lebaniegos sus hijos podrían ser: Pepi, Munio, Bermudo, Fruela y, probablemente, Ordoño. Por ejemplo, En Doc. CST nº 38 -año 929- Firman Bermudus Allefonsiz y Froila adefonsiz. El primero parece claro por sus posesiones, el segundo y Ordoño muy probables.

Esto es todo lo que, de momento, puedo aportar aunque en cada lectura surgen datos sueltos que permiten ir completando el puzzle. No presumo de veracidad en mis razonamientos, pero si de esfuerzo en busca de la compresión de estos siglos oscuros en los que hunde sus raíces el sistema de poblamiento actual de la comarca.

Gonzalo Gómez de Casares

 

DESTACADOS

  • CASTRO DE SEBRANGO

    El castro de Sebrango (Camaleño, Cantabria) se ubica sobre una plataforma que forma parte del cordal situado entre los pueblos de Mogrovejo y Sebrango, localidad que le da nombre. La cumbre más alta de la sierra en la que se encuentra pertenece a la vertiente lebaniega del Macizo Central, y se prolonga por los puertos de Áliva. Se cree que el recinto fortificado pudo actuar como punto de control en dicho paso. Muy próximo a él existe un rellano conocido bajo el topónimo "Llan de La Peña", que hace referencia a una superficie aterrazada cercana que nada tiene que ver con el yacimiento que nos ocupa ni con el vecino castro de mismo nombre.

    Fue descubierto y puesto en valor por Gonzalo Gomez de Casares a principios de la década de los 90, citándose muy brevemente en publicaciones anteriores bajo el nombre de Llan de la Peña y más recientemente en el libro "Castros y Castra en Cantabria" editado por ACANTO, en el cual ya aparece bajo el nombre actual). Cabe destacar una cita de Eutimio Martino relativa a un "Castillo de Vuodo" en uso en el siglo XIII d.C., tal vez atribuible al entorno cercano del castro, si bien es cierto que no hay ningún tipo de información arqueología que así lo atestigüe. Se cree más bien que hace referencia a algún tipo de estructura en la "vecina" Peña Oviedo.

    Bibliografía: Castros y castra en Cantabria. (Edita ACANTO)

  • LA TIONA - II PARTE

    En esta segunda parte intentaré fundamentar el artículo anterior. Cuando escribo, siempre reservo una serie de datos para posibles réplicas pero aquí, como no es el caso, los aportaré en esta segunda entrega.

    Lo primero es reseñar que la idea elaborada en el primer artículo no sale de la nada. Es fruto de cerca de cuarenta años recopilando materiales de todos los órdenes sobre la cultura tradicional lebaniega.

    Parte de esa recolección es de índole lingüística e incluye frases que considero "fósiles" de estadios culturales antiguos y que aportan información sobre aspectos históricos y antropológicos que subyacen encerrados en esos "decires".

    Voy a poner algunos ejemplos que servirán para entender toda la argumentación y, de paso, para dar consistencia al procedimiento empleado.

    Reconozco que es senda muy poco transitada y llena de maleza pero los caminos apartados tienen un encanto especial. Comienzo por la siguiente frase que tuve que oír mucho en la infancia y que, todavía, resuena en mi memoria. "Comi hiju miu comi que te estás quedando esteneciu y vas a dar con los huesos en la ceniza". La palabra esteneciu parece una variante popular del cultismo: asténico. Lo que no conseguía entender es lo de "dar con los huesos en la ceniza" hasta que me enteré de que los cántabros incineraban y comprendí que tras este circunloquio lo que se ocultaba era una advertencia de que la iba a palmar.

    Frases de ese estadio cultural hay varias. Una muy común es el símil empleado para reflejar la negrura de las noches mas intensas, empleando la siguiente expresión: "está escura como la boca un lobu" en la cual las fauces del cánido parecen la entrada al reino del hades. Ya de época romana, nos encontramos con abundante material del que sirva de ejemplo la siguiente: "esti gastu es un estipendiu" empleada para se referirse a gastos monetarios imprevistos o no justificados.

    Pero la frase que siempre me ha llamado la atención, por lo que pudiera encerrar en sus tres escuetas palabras, es la siguiente exclamación: ¡vaya tiberio que se armó! Empleada para referirse a riñas, peleas o follones de índole multitudinaria. Siempre he sospechado que hunde sus raíces en las Guerras Cantabro-Astures y, mas concretamente, en alguna rebelión en tiempos de Tiberio. Fuera aquí o fuera en otro lugar geográfico, la referencia a Tiberio solo se puede entender en función del emperador romano de tal nombre. No se conoce otro sujeto histórico al que poder achacar tal mención.

    Con estos argumentos ya podemos enfrentarnos a la palabra LATIONA. Aparentemente, en base a la mención de "territorio Tione", expuesta en el primer artículo, parece descomponerse en el artículo LA mas el término TIONA. Pero se puede analizar como un solo término y pensar que ha sido, posteriormente, castellanizada para darle un sentido mediante una ultracorrección, pues existe la alternativa LATIO-NA . Esta es muy sugerente, al colocarnos ante la raíz LATIO- de claro significado en su referencia a latinos procedentes de la región del Lacio. La desidencia –NA funcionaría como un aumentativo de carácter despectivo. Es mas, podemos suponer que su forma original haya podido ser LATI(N)ONA.

    Esta posibilidad se me antoja mas plausible y correcta por su inequívoca consonancia con una estructura de campaña bélica como es la del Robadoriu. El problema es que no encuentro mas topónimos de apoyo. En Liébana solo el siguiente: LATONA en Varó. No obstante, sospecho que el nombre antiguo es LATIONA y que evolucionó una vez perdido el sentido original hacia una forma LA TIONA, en lo que supuso identificar el término León con TIONA y de ahí esa forma TIONE de inexplicable origen que aparece en el cartulario de Santo Toribio.

    Un efecto colateral de este análisis nos conduce hacia TINA MAYOR y TINA MENOR que son topónimos de desembocadura de río extraños y difíciles de explicar. ¿No estará su origen en una forma LATINA MAYOR y LATINA MENOR? Esto nos daría una gran pista sobre un posible desembarco de tropas romanas.

    Con esto acabo con el ejercicio de reflexión en un intento por ampliar los esquemas interpretativos y ofrecer una variante multiperspectiva con la que afrontar los enigmas históricos.

    Gonzalo Gómez Casares


  • LA TIONA - GONZALO GOMEZ CASARES

    Hoy me gustaría compartir con todos vosotros una publicación inédita de uno de los grandes colaboradores y amigos de Regio Cantabrorum: Gonzalo Gómez Casares. Lejos de una metodología estructurada, centrada muchas veces en teorías inamovibles y miles de datos que aportan poco o nada a la difusión cultural, nos encontramos con gente de a pie con inquietudes que, porque no, son exactamente igual de válidas que otras tantas teorías basadas en la arqueología de interpretación. Y en este caso hablamos de una figura de vital importancia en el conocimiento prerromano en la comarca de Liébana, no lo olvidemos. A mí personalmente este articulo me dejó perplejo a la par que sorprendido (gratamente), llevando a pensar de primeras "¿Y porque no?". Aquí os lo dejo:

    LA TIONA

    En este artículo intentaré demostrar que la elaboración de ideas es una tarea bastante similar a cualquier construcción. Podemos pensar que formar ideas es algo sencillo y construir es mas complejo y especializado pero la realidad es mas bien al contrario. Lo mismo que nosotros vivimos en casa construidas por especialistas del ramo solemos utilizar, permanentemente, ideas elaboradas por otras personas.

    Las ideas se construyen con materiales cuya materia prima la constituyen los conocimientos adquiridos, un cemento para unirlos amalgamado con "la lógica" y una mano de obra que es el cerebro de cada cual. Cada salto en el pensamiento humano requiere unos nuevos materiales, un nuevo cemento y un cerebro mas potente.

    Ahora, también podemos construir reciclando materiales. Es decir, utilizando ideas ajenas y ensamblándolas para elaborar una propia. Esto es lo mas común. Lo que solemos hacer todos.

    Dónde nos diferenciamos es en la elección de esas ideas y en los métodos para acoplarlas. La gran mayoría suele elegir aquello mas en boga y los cementos al uso. A otros les suele dar por emplear materiales heterogéneos con los que dar rienda a la fantasía y para unir emplean la técnica del injerto. Es decir ensamblar dos "entes" distintos de forma que la savia circule y los convierta en una unidad, en un ser vivo, en un árbol que de fruto.

    Partiendo de dos artículos extraídos del archivo de LUZ DE LIÉBANA intentaré aplicar lo anteriormente referido y así de paso explicar el proceso mental que me ha llevado a elaborar una idea que es cuando menos peculiar y que no veo claro su recorrido pero creo que es digna de lanzar al ruedo.

    Arranco de un artículo que concluye con una pregunta. Continúo con un dato de otro artículo, anterior en el tiempo, pero posterior en el razonamiento y aporto otro dato que sirve de unión entre los dos puntos anteriores, para acabar respondiendo a la pregunta en la que finaliza el primer artículo.


  • TOPONIMIA DE LIEBANA I

    Comienzo las trazas maestras de un estudio largo y profundo que de forma esporádica llevo realizando los últimos 35 años. Sus fundamentos parten de la siguiente averiguación. Pienso que en nuestra toponímia pueden rastrearse tres capas lingüísticas y diversas influencias de otras lenguas, especialmente, en los nombres de los pueblos.

    La capa más antigua se corresponde con aquellos asociados a las zonas con megalitismo, normalmente, situados a mayor altitud y en ladera sur: Bejes, Cabañes, Pendes, Argüébanes, Brez, Llaves, Pembes, Ilces, Dobarganes, Dobares, Bores, Maredes, Ledantes, Dobres, Tudes, Lerones, Torices cuyos nombres acaban en la partícula –ES o en -S. La siguiente capa la constituyen los cercanos a estos pero mas alejados del núcleo megalítico y mas en el entorno de asentamientos castreños y, a veces, en vertientes mas umbrías. Sirvan de ejemplo: Castro, Colio, Armaño, Turieno, Sebrango, Pido, Camaleño, Varó, Valmeo, Campollo, Toranzo, Vejo, Barrio, Pollayo, Valcayo, Cucayo, Bárago, Soberao, Tollo, Ubriezo, Vendejo, Avellanedo, Valdeprao, Lameo, Buyezo, Perrozo, Luriezo, Cahecho etc que acaban en –O. Finalizan los de fondo de valle representados por: Lebeña, Tama, Frama, Congarna, Bodia, Barcena, Luarna (Mogrovejo), Cosgaya, Espinama, Vada, La Vega, Naroba, Frama, Piasca, Lomeña, Basieda, Caloca, Cueva, Barreda y Bedoya. Con tema en –A.

    Mi teoría es que los pueblos tienden a agruparse conforme a este patrón y cuando se componen de varios barrios lo normal es que adopten cada barrio formas distintas:(Ilces, Pido, Espinama) serían el ejemplo prototípico. Vejo con: Dobares, Valcayo, Ongayo, El Arroyo, La Vega cumple, con la particularidad de tres temas en –O. La Vega con: Señas, Valcayo y La Vega y Tudes, Tollo y Porcieda lo clavan . Lerones, Obargo y Barreda y Los Cos, Ubriezo y Piasca también serían representativos. Cuando las condiciones topográficas lo permiten, los temas en –A suelen ser el núcleo mas importante si existen. Ejemplo: Espinama, Cosgaya, Luarna, Vada, La Vega, Frama, Tama, Lebeña, Caloca etc.

    Hay excepciones dependientes de otras influencias (casi siempre latinas) y de que no estamos ante un proceso matemático. Los desajustes son mayores en el fondo de los valles dónde el poblamiento es mas reciente y se salta las pautas normales.El análisis lingüístico, geográfico y económico conduce a ordenarlos del siguiente modo. Los del primer tipo (tema en –ES, S) representan un sustrato indoeuropeo de tipo ilírico. Ejemplos representativos. Bores, Dobres etc, se corresponden con el Neolítico-Calcolítico y tendría un carácter eminentemente pastoril. El segundo tipo (tema en –O) derivaría, mayormente, de un sustrato céltico llegado en el Bronce aunque hay muchos latinos. Y el tercer grupo (tema en –A, -AS) procedería de un sustrato ligur representado por Espinama (SPINA ciudad etrusca). Piasca (BIASCA en Liguria, BIDESKA en Euskera = camino) Vega ( euskera IBAI = río, valle) existe en sardo. Vada (ligur) etc. Penetrarían con la iberización (Edad del Hierro y Edad Media) y sería dominante en la Liébana agrícola. Se da la circunstancia de que este esquema viene a coincidir con los estudios antropológicos de Pedro Gómez para Picos de Europa y aledaños, dónde señala una base racial dinárica (ilirios) a la que se superpone otra alpina (ligures) y mezclados con ellas elementos mediterráneos y germánicos.Hay excepciones como los pueblos terminados en –EZO (derivado del sufijo germánico –RICUS) tal que: (Buyezo, Perrozo, Aniezo, Ubriezo, Cabariezo, Aliezo) que proceden de antropónimos, como intuyó el articulista de LA VOZ DE LIÉBANA cuando se refería al moro ALÍ-EZO en plan de cachondeo. Su concentración en el ayuntamiento de Cabezón reflejan una repoblación medieval de origen galaico.

    Autor: Gonzalo Gómez Casares


  • LAS GUERRAS CANTABRO-ASTURES I

    Nuevamente tengo el placer de publicar un artículo del investigador Gonzalo Gómez Casares, figura clave en el conocimiento de la protohistoria dentro de la comarca lebaniega. Tanto sus hallazgos como sus investigaciones y tesis basadas en las fuentes clásicas son una referencia, incluso en ocasiones un "atrevimiento" que posteriormente se han convertido en vías de investigación fructíferas. En este caso nos señala otro nuevo camino en algo que todos creemos conocer a la perfección: Las Guerras Cántabras. Estamos ante un conflicto sumido culturalmente en el "corocottismo", por el cual en muchas ocasiones nos rasgamos las vestiduras sintiendo la sangre de los antiguos cántabros. Lejos de esta realidad mitológica, nos encontramos ante un episodio histórico del cual se conoce una pequeña parte. Cierto es que en las últimas dos décadas los hallazgos arqueológicos han dado un vuelco a este panorama. Los ejemplos son clarificadores: La Espina del Gallego, el Campo de Las Cercas, Santibañez de La Peña, el campamento de Cildá y un largo etc que poco a poco componen un rompecabezas del que estoy convencido de que faltan más piezas de las que tenemos encima de la mesa. Hallazgos en estos últimos 2-3 años como el del campamento del Monte Vistrió, la sauna castreña de Monte Ornedo entre otros (y otros tantos pendientes de publicar) no hacen más que reafirmar que lo que hoy conocemos de las Guerras Cántabras sigue siendo la punta del iceberg.

    En este sentido este articulo da una nueva perspectiva de investigación, apoyado sobre manera en las fuentes clásicas, la toponimia y otras citas que basadas en la interpretación pueden abrir nuevos horizontes…o nuevas llagas según se mire. De todos modos, quien tenga la posibilidad de refrendarlo tiene las puertas de Regio Cantabrorum abiertas para su publicación. No olvidemos que una idea es una locura..hasta que la idea triunfa, y si no se lo digan a un tal Marcelino Sanz de Sautuola y sus pinturas de una cueva…creo que llamada Altamira.

    Artículo y fotografias: Gonzalo Gómez Casares

  • LLAN DE LA PEÑA

    El castro de Llan de la Peña (Dobarganes, Vega de Liébana) es sin lugar a duda uno de los mejores exponentes de la cultura castreña en la zona lebaniega, me atrevería a decir incluso que el más destacado. Pensemos por un momento en la visión tradicional que tenemos muchos de nosotros sobre un castro cántabro. Rápidamente nuestra imaginación "vuela" hasta el castro de Las Rabas, Monte Ornedo, La Ulaña o Monte Bernorio, yendo incluso mucho más allá e imaginando un escenario virtual de las Guerras Cántabras en este contexto..pues Llan de la Peña, aun siendo totalmente diferente (como veremos a continuación) cumple con esa idealidad que tenemos sobre la Edad del Hierro y la romanización. Eso sí, adaptado a un territorio mucho más hostil y abrupto e inaccesible que en los citados ejemplos.

    El yacimiento fue descubierto por Ángel Ocejo a finales del siglo pasado (año 1979), encontrándose acompañado en el momento del hallazgo e identificación por Gonzalo Gómez y C.Herrero. Pasarían tan solo dos años hasta que apareciese la primera noticia, en prensa local, sobre la aparición de este castro prerromano. En este artículo se incluiría además la "primera planta" del recinto, la cual sería realizada por al propio Ocejo, Ramón Bohigas y T. Brigido. Habría que esperar hasta el año 1988 hasta que el castro de Llan de La Peña apareciese nuevamente publicado, esta vez en el número V de la revista Sautuola. Sería en esta última donde se incluyesen aspectos más detallados sobre las prospecciones realizadas, incluso los resultados de algún sondeo practicado. Destacar que sería incluido como yacimiento de tipo castro en el Inventario Arqueológico Regional realizado entre los años 2008 y 2009.

    Bibliografía: Castros y castra en Cantabria.(Edita ACANTO)

    Agradecimientos: Gonzalo Gómez Casares