
Es más que probable que muchos de vosotros, al ver la cueva de Cucabrera en esta sección, os sorprendáis enormemente. Sobre todo, porque esta cavidad del municipio de Ribamontán al Mar es bien conocida como destino turístico, paisajístico y lúdico (para que engañarnos, mucho botellón ha ayudado a darla a conocer). Es cuanto menos curioso que nunca nadie haya hecho hincapié en que ella misma (con casi toda certeza) y su entorno más próximo estuviese habitado desde hace milenios. La verdad que eso no "vende". Más que no vender, el hacerlo público no ayuda a seguir dejando que la gente la visite de un modo lúdico turístico (con sus consecuencias positivas en cuanto a visibilidad y negativas en cuanto a conservación del yacimiento), pero hay que hacerlo. Sobre manera porque el desconocimiento sobre su pasado prehistórico hace que no se tenga en cuenta. Y eso, no puede ser.
El yacimiento (exterior) fue descubierto a finales de la década de los 70 por miembros del Colectivo para la Ampliación de Estudios de Arqueología Prehistórica - CAEAP quien descubrieron en superficie un gran abanico de piezas (que veremos posteriormente) muy cerca de la propia cueva. Incluso si te adentras en la sinuosa galería que desemboca en un pequeño pozo, podrás comprobar de primera mano que en el techo de la cavidad existen restos de un conchero cementado donde se aprecian incluso algunas lascas de silex, lo que nos da a entender que es más que probable que en ese punto exista un deslizamiento de una boca o galería superior que se ha colmatado con el paso de los siglos. Algo muy similar ocurre en la cueva de la Baja (Laredo) donde no existe "boca superior" pero donde si se tiene la certeza que existió en el pasado, dejando testigos "colgados" en la parte alta de la conocida cueva.
Desgraciadamente, desde aquella prospección a finales del siglo pasado, nada más se ha vuelto a saber (a nivel arqueológico) de la cueva de Cucabrera. Esto ocurre con decenas (diría que cientos) de yacimientos costeros en Cantabria, donde prima más el turismo de playa que la conservación de nuestro pasado: Oyambre, Langre, Los Tranquilos, El Rostrio, La Maruca, San Juan de La Canal, la cueva del Cúlebre, etc. Lugares donde tan solo tienes que echar la vista al suelo de los diferentes "parkings" (no asfaltados) para ver alguna pieza lítica que en algunos casos podrían ser piezas de museo. Pero en Cantabria eso no interesa. En la prehistoria regional, si no tiene pinturas o grabados, no merece interés. Es normal teniendo en cuenta que cada cuatro años entra un Consejero de turno (normalmente diferente al anterior) al que solo le interesa resaltar su nombre con algún proyecto que, normalmente, está asesorado por los mismos acólitos de siempre que solo quieren dinero investigar "sus yacimientos" (los de siempre). ¿Conservación? Nada, nada. Yo seré quien construya el MUPAC..Cantabria Infinita lo llaman.
El yacimiento de Cucabrera no se ciñe específicamente a la cueva, dado que no hay documentación al respecto de esta (pero si indicios como bien os he comentado antes). Lo que si está perfectamente delimitado es una pequeña elevación al Sureste la cueva (a tan solo 200 metros) por donde pasa la senda costera. En el momento de su aparición, los materiales aparecieron en un “punto caliente” (concentrados), si bien es cierto que no se descarta que todo el entorno pueda tener más puntos como este. En la prospección realizada por el CAEAP aparecieron una veintena de núcleos y hojas, 13 raspadores, 2 perforadores, 4 raederas, 4 denticulados, 2 buriles e infinidad de lascas. Aparecieron también piezas con una intensa pátina (en sílex) como una raedera y 3 hojas.
En el interior de la cueva, además del conchero cementado al fondo de la misma, no han aparecido materiales de relevancia si bien es cierto que en el fondo de los laminadores existen restos de moluscos e incluso de suidos (cerdo) y cabra/oveja. Verdaderamente no se tiene la certeza de que estos materiales estén relacionados con momentos de la prehistoria (por su aspecto, bastante reciente) si bien es cierto que no hay estudios en profundidad sobre los mismos. A modo de apunte existe una pequeña sala donde se observaron diferentes manchas rojas cuyo aspecto parece natural.
Con todo, principalmente con los materiales del exterior, se puede afirmar que el yacimiento de Cucabrera y su entorno posee un arco cronológico adscrito al Paleolítico Superior y a la Prehistoria Reciente sin poder concretar mucho más a falta de estudios que profundicen más al respecto.
Es curioso como el halo de misterio se cierne sobre la espectacular ensenada de Puerto Calderón. De hecho, su propia historia no deja de ser, en parte, un poco la de toda Cantabria en cuanto a lo distorsionada de la misma..lo que resulta una auténtica pena: Mitos, leyendas, tradición oral (a veces mal interpretada)..y olvido de la verdadera y contrastada historia (prehistoria más bien) del enclave en muchos casos. Y con todo, estamos ante una auténtica maravilla natural y paisajística que se ha convertido en uno de los lugares de obligada visita si quieres conocer la escarpada costa de Cantabria.
Lo primero que uno se encuentra (a nivel documental, que no es mucho) en relación a Puerto Calderón es su "origen romano". Muchos se atreven a aventurar incluso que los amarres que aparecen en bajamar son de origen imperial. Cierto es que sus características morfológicas invitan a pensar que estamos ante un puerto de gran antigüedad, pero a día de hoy no hay constancia de evidencias arqueologícas que así lo confirmen. Existen en Cantabria muchos ejemplos de ensenadas "aptas" para la ubicación de un puerto romano (por pequeño que fuese) que van a acompañadas de descubrimientos materiales. En la propia bahía de Santander, al otro lado del que pudo ser el Portus Victoriae Iuliobrigensis, nos encontramos con la ensenada de San Bartolomé..donde hace décadas aparecieron restos constructivos de época romana (tégulas e imbrices principalmente). En el mismo Suances, identificado históricamente con Portus Blendium, sin haber restos de un puerto como tal se han encontrado cientos de evidencias (constructivas, materiales, numismáticas, etc) de la presencia romana en la villa. Incluso mucha gente se atreve a aventurar (sin mayor rigor) que alguno de los norays de piedra (amarres) de la ría de San Martín que se ven en las bajamares son de época romana…pero no se puede confirmar que lo son. Por ello, el "origen romano" de Puerto Calderón a nivel de hallazgos materiales y certidumbre, quedaría descartado hoy (quien sabe si mañana la historia cambia).
Lo mismo ocurre con el mito de que Puerto Calderón sirvió como base y fondeadero de submarinos alemanes durante la Segunda Guerra Mundial. ¿Qué alguien vio en algún momento algún submarino esconderse aquí puntualmente?. No se puede negar. Del mismo modo que tampoco se puede negar que otros puertos como el de Vigo si eran fundamentales en el abastecimiento y estrategia de los conocidos "U-Bots" de Hitler. Para este último ejemplo, las diferentes fotos y los documentos/memorias del almirante Döenitz, reafirman la importancia de mismo como punto de abastecimiento y atraque…pero Puerto Calderón no puede incluirse como tal salvo (a buen seguro) alguna contada excepción de la cual siquiera hay documento alguno.
De lo que nadie puede dudar, y que de hecho es la circunstancia menos conocida y la vez la mejor documentada, es que Puerto Calderón estuvo habitado en la prehistoria y en los albores de la protohistoria. Al menos en una de las "puntas" que encierran la ensenada, concretamente en la conocida como Punta Calderón. Hablamos en primera instancia del la conocida como "La Cuevona", cavidad muy próxima al actual camino de descenso que fue encontrada por F. Ruiz de la Sección de Espeleología del Seminiario Sautuola – SESS en la década de los 70. Años después, en la década de los 80 del siglo pasado, miembros del Colectivo para la Ampliación de Estudios de Arqueología Prehistórica – CAEAP realizarían una prospección superficial de la misma encontrando diferentes materiales (que veremos posteriormente). Años más tarde, en la zona erosionada más cercana a los acantilados de la Punta Calderón, J. Muñiz descubriría un yacimiento Paleolítico que sería prospectado superficialmente por Ramón Montes Barquín, reafirmando la importancia del mismo.
No cabe duda de que en Punta Calderón (y el resto de la ensenada) queda mucho por descubrir. Quien sabe si restos de un puerto romano, quien sabe si algún material o bien documental o físico que lo relacione con los citados submarinos de la Alemania nazi. Nunca se sabe. Lo que si se sabe es que estamos ante un espacio natural cuya riqueza arqueológica aflora en las zonas erosionadas entre los acantilados y las praderías y que nadie te lo cuenta. La historia inventada (más extendida) contra la historia real (menos contada), un ejemplo más de que en Cantabria nos gusta más inventar que proteger, investigar y divulgar lo ya encontrado..Coroccotismo Ilustrado lo llaman..
Resulta increíble pensar que lo que hoy es un lugar paradisiaco en Cantabria lo haya sido hace miles de años en cuanto a actividad humana se refiere. Pero nada que ver con el sol, el verano, el bronceado.. Hoy viajamos a una de las playas más conocidas del entorno de la bahía de Santander. Una pequeña "cala" (dos si esta la marea alta) en donde el auge a la hora de construir herramientas entre el Paleolítico Inferior y la Prehistoria Reciente era más que presente. Principalmente porque el entorno de Los Tranquilos era abundante en cuanto a la materia prima por antonomasia: El silex. Verdaderamente toda la costa cantábrica era un auténtico "yacimiento" de nódulos de silex de todos los tipos: parduzcos, lechosos, oscuros, grandes, pequeños..testigos de esta cantidad de silex como materia prima son los cientos de yacimientos costeros repartidos de Este a Oeste por toda nuestra comunidad.
Pero hoy nos centraremos en este pequeño espacio en donde la cantidad de materiales hallados nos llevan a pensar que era uno de los puntos calientes en la elaboración de industria lítica para el uso cotidiano. Los yacimientos de Los Tranquilos fueron identificados a finales de la década de los 70 por miembros del Colectivo para la Ampliación de Estudios de Arqueología Prehistórica – CAEAP. Al igual que en la gran mayoría de los yacimientos costeros, con tan solo una prospección superficial o bien por los caminos y sendas o bien por aquellas zonas erosionadas por el mar o el viento, las piezas se pueden ver en superficie.
A partir de su descubrimiento y catalogación, nada más sabemos de los yacimientos de Los Tranquilos. En Cantabria prima mucho más "vender" sol y playa que indicar que además de estar en un lugar paradisiaco, lo estamos también en un lugar con miles de años de historia. Cantabria Infinita lo llaman..
No, no nos hemos equivocado de fotografía. Lo que estás viendo es el acceso a la Autovia A-67 a la altura de Polanco en dirección Santander. "¿Un yacimiento aquí?" Se preguntarán muchos. Si, sin duda. Un yacimiento Paleolítico al aire libre. "¿Pero no vivían en cuevas?". Todas estas preguntas son más que normales. En Cantabria, aunque parezca mentira, existen decenas (me atrevería a decir centenares e incluso miles entre catalogados y no catalogados) de yacimientos al aire libre que la sociedad desconoce. Bueno, realmente los desconocemos todos dado que las casualidades o las obras (como en este caso) hacen aflorar yacimientos ocultos en el subsuelo a no mucha profundidad. Que en otras comunidades autónomas se encuentran prácticamente en superficie y que en Cantabria, por el clima que ha tenido durante miles de años, por la tipología de sus suelos y otras características geológicas, están bajo nuestros pies. Aunque no lo creáis, nuestros "verdor" oculta muchas cosas que en otras comunidades están prácticamente en superficie.
En esta ocasión estamos hablado del yacimiento de El Hondal. Esta terraza en la desembocadura del Saja/Besaya fue poblada por sociedades de la Prehistoria (y Protohistoria) no se sabe si de un modo estacional, circunstancial o definitivo. Solo sabemos que hemos tenido testimonio de su presencia. Fue descubierto en la década de los 80 durante la construcción de la citada autovía. Realmente más que descubierto, fue parcialmente destruido y sacado a la superficie por las palas y maquinaria pesada que realizaba las obras. Sería nuevamente el Colecto para la Ampliación de Estudios de Arqueología Prehistórica CAEAP quien, de un modo altruista y en vista de que no había seguimiento arqueológico alguno, sacase a la luz el potencial arqueológico del Hondal. La verdad es que podemos llegar a pensar que el que una obra no tuviese seguimiento arqueológico es cosa del pasado, pero Cantabria está plagada de ejemplos similares hoy en día. Ya en aquel momento se recuperó un gran lote de materiales líticos (Muñoz et allí, 1987), quedando así constancia del yacimiento. En el año 1995, se realizó una investigación a cargo de Ramón Montes y Juan Sanguino que ampliaría el conocimiento de El Hondal, si bien es cierto que a partir de entonces el enclave no ha tenido ningún otro estudio reseñable.
Hoy en día El Hondal es tan solo un montículo o una cuneta que miles de personas dejan atrás en sus quehaceres diarios tras incorporarse a la autovía. Ni un cartel, ni una reseña ni nada de nada. El día menos pensando, se podrán construir 6 viviendas o una nave en esta terraza sin que la Consejería de Cultura tenga constancia y no pasará nada. "Está inventariado, no es posible" dirán. Curiosamente lo dirán teniendo justo en frente una pista de motocross que está en un yacimiento inventariado y a pocos kilómetros de Portus Blendium, un parking construido sobre un yacimiento también inventariado e incluido en el PGOU. Cantabria Infinita lo llaman..
Muchos de nosotros conocemos la espectacular playa de San Juan de La Canal, un arenal paradisíaco donde desde hace décadas se viene celebrando la festividad de San Juan y sus conocidas hogueras. Una noche que, mucho antes de la llegada del cristianismo, se venia celebrando en infinidad de lugares del mundo con entidad propia. No olvidemos que la llegada del Solsticio de Verano (noche más corta del año) es un acontecimiento milenario que, a diferencia de lo que muchos piensan, se produce la noche del 21 de Junio..no la del 23. Ocurre un poco como San Juan de La Canal: Todo el mundo piensa que solo es la playa donde poder tomar el sol y saltar las hogueras en la noche que da nombre a este precio lugar…pero no es así. Hace miles de años, San Juan de La Canal era un asentamiento al aire libre donde sus antiguos pobladores dejaron cientos de testimonios de su paso por allí.
Concretamente en una pequeña península que se ubica en la desembocadura del arroyo de La Canal, donde hoy podemos encontrar un banco que nos asoma a contemplar una bella panorámica de la Costa Quebrada. Si nos sentamos en él, estaremos en pleno epicentro del conocido como sector de "San Juan de la Canal 2", yacimiento descubierto (como otros tantos en la zona) por GAEM Arqueólogos en el seguimiento de la construcción del Paseo Marítimo allá por el año 1999. Es curioso como hace 20 años exactamente, según qué cosas se hacían (en según que proyectos/municipios, cierto es) mejor que hoy en día. No olvidemos nunca el caso del parking de Suances, ejemplo fundamental para comprender lo que NO hay que hacer ni desde las corporaciones locales ni desde la administración central.
Pero volviendo a este yacimiento, se excavó (parcialmente y de urgencia) desde el "cruce" del camino hasta la zona donde hoy se ubica el banco, en una zanja de unos 2 metros de anchura por la que hoy discurre el camino. Y verdaderamente los resultados fueron espectaculares, ya que obtuvieron miles de piezas cuyo origen nos remonta desde el Paleolítico Inferior, pasando por el Paleolítico Superior (Solutrense) para llegar por último al Neolítico. Y hoy, en 2019, ni siquiera un panel explicativo al respecto. Solo la certeza de que año tras año, en la noche de San Juan, miles de personas estarán celebrando una fiesta milenaria en un lugar más milenario si que sepan nada…Cantabria Infinita lo llaman.
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