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Estructura de La Verde. Fotografía: GAEM Arqueólogos

Hoy nos adentramos en la historia de uno de los yacimientos más espectaculares excavados en Cantabria sin lugar a duda. Y no, desgraciadamente fuera del ámbito más académico no tendrás apenas información del mismo. Curiosamente, estamos en un enclave al aire libre que nos habla con datos precisos de una época donde los neandertales poblaban Cantabria y que hoy está dividido en: Un gran polígono, un desguace, una autovía, una cantera y pequeños espacios donde es más que probable que su milenario pasado siga intacto. Estamos hablando del yacimiento de La Verde, un verdadero exponente para conocer las primeras ocupaciones humanas (neandertal) durante el Paleolítico Inferior en la cornisa cantábrica. En un momento además donde las temperaturas, lejos de "meter" a los antiguos pobladores dentro de las cuevas de un modo masivo, invitan a pensar que podrían habitar este área de Camargo al aire libre.

Nos trasladamos al periodo interglaciar Riss-Wurm (hace unos 140.000 años antes de nuestra era). Un momento en donde la vida en nuestro planeta parecía florecer tras la glaciación de Riss. De hecho, un estudio de la Universidad Estatal de Oregón publicado en la revista Science hace no muchos años nos habla de un periodo templado donde incluso las capas de hielo de Groenlandia y la Antártida eran menores que las actuales. Por este motivo, entre otros, el nivel del mar se encontraba entre seis y nueve metros por encima del actual, temida circunstancia en nuestros días a la que nos abocará el calentamiento global dentro de, esperemos, muchísimo tiempo. Debido a estas circunstancias climatológicas propicias, hubo un momento de la prehistoria en la que la vida cotidiana se llevaba a cabo en pequeñas llanuras como la de La Verde.

El yacimiento fue descubierto en la década de los 70 del siglo pasado por miembros del Colectivo para la Ampliación de Estudios de Arqueología Prehistórica – CAEAP quien por aquel entonces realizarían una prospección superficial. Cabe destacar que el yacimiento no se encuentra de un modo unificado (en cuanto a la dispersión de materiales) sino que se encuentra repartido por diferentes puntos calientes. Es por eso por lo que, a medida que se han acometido remociones de tierra para la ejecución de obras y/o naves, se han ido descubriendo más zonas ricas arqueológicamente, con lo que se ha ido ampliando la extensión global del mismo. Esto no impediría que a finales de la década de los 80 / principios de los 90 se ejecutasen diferentes proyectos (redacción del polígono industrial de La Verde y otras obras) que se llevarían por delante gran parte del yacimiento. En alguno de los casos se llegó a paralizar la construcción de una instalación industrial gracias a diferentes sondeos (de urgencia) realizados por miembros de GAEM Arqueólogos, quienes ampliaron el espectro de la ocupación prehistórica del lugar. Sería entre el año 1992-1996 cuando, de la mano de Ramón Montes Barquín y Emilio Muñoz Fernández (directores de la primera excavación), saliese a la luz el enorme potencial del yacimiento, claves para conocer las primeras ocupaciones del Paleolítico Inferior en Cantabria. El descubrimiento de un pequeño enclave (disperso) de neandertales arcaicos que hace más de 120.000 años abandonaron decenas de herramientas líticas y pequeñas estructuras de hábitat (no se sabe si estacionales o permanentes) coparon decenas de publicaciones científicas en aquel momento.

No obstante, independientemente de su importancia, sectores como "La Verde C" o "La Verde D" fueron parcialmente destruido durante la construcción en 2007 de la Autovía Ronda de la Bahía. Esta circunstancia propició una nueva intervención de urgencia (ejecutada también por miembros del equipo de GAEM Arqueólogos) donde se reconocieron otros nuevos sectores de La Verde fértiles en cuanto a la aparición de industria lítica ya no solo del Paleolítico Inferior sino de época Calcolítica.

No cabe duda de que estamos ante un yacimiento (varios) de importancia capital, no solo en Cantabria, sino de todo el norte de España. Parece mentira que si alguien viniese a visitarlo tan solo pudiésemos enseñarle (en gran medida) naves, instalaciones de logística, un desguace y dos carriles perfectamente asfaltados en ambas direcciones. En Cantabria, preferimos hacer aquaparks para difundir la prehistoria que cuidar la que tenemos de verdad. Total, son solo 18 millones de € para la una de las Comunidades Autónomas con menos horas de Sol de España. Infinita la llaman..

Bibliografía: "El yacimiento arqueológico de La Verde (Herrera de Camargo, Cantabria) y el Paleolítico Antiguo en el centro de la región cantábrica". Ramón Montes Barquín, Emilio Muñoz Fernández, José Manuel Morlote Expósito y Silvia Santamaría Santamaría. Septem!: Homenaje a Alberto Gómez Castanedo (2018)

 

Industria lítica de La Verde. Fotografía: GAEM Arqueólogos

En La Verde estamos, más que ante un único yacimiento, ante un conjunto de varios y catalogados como tal. Una llanura prehistórica con una enorme actividad que fue dejando pequeños testigos en los puntos que vemos a continuación. Verdaderamente se desconocen los límites del conjunto global, dado que en cada prospección que se realiza (en mayor o menor medida) aparecen restos líticos.

En el yacimiento conocido como "La Verde A" aparecieron diferentes restos de talla (entre ellos un núcleo Levallois de silex) además de diferentes herramientas en arenisca tales como un raspador, raederas, hendedores, etc. El actual Polígono de La Verde se sitúa sobre el llamado "La Verde B" donde los materiales aparecieron dispersos en la margen derecha del arroyo Bolado. Se pueden destacar diferentes útiles tales como raederas, un pico triedro, denticulados y un fragmento del cuello de una vasija prehistórica. Otro de los puntos "calientes" y que fue parcialmente destruido es el denominado "La Verde C", en plena autovía de la Ronda de la Bahía. Aquí apareció principalmente industria lítica en arenisca, si bien hay algunas piezas de silex. Destacan una posible punta Levallois, raederas, un bifaz, un hendedor sobre lasca, un chopper o un pico triedro (además de infinidad de restos de talla).

Lo mismo ocurre con el yacimiento de "La Verde D": Se encuentra inmerso en los bordes de la autovía. En este caso, la concentración de materiales no fue tan grande como en los anteriores si bien es cierto que aparecieron restos de talla y algunas piezas líticas de cuarcita, silex y arenisca. En el sector de "La Verde E" (también parcialmente destruido), dentro de la denominada zona I, apareció una estructura prehistórica formada por una acumulación de bloques medianos cuya cronología ni uso (aún teniendo la certeza de que es prehistórica) se ha podido determinar. Existen otros pequeños hallazgos en las inmediaciones como el del denominado yacimiento de "La Verde Ch" donde en la margen izquierda del arroyo Bolado, en tierras agrícolas, se encontró un esferoide de arenisca.

Todos los conjuntos que engloban el yacimiento de La Verde tienen un horizonte cronológico común: El Paleolítico Inferior. No obstante, existen determinadas áreas donde este arco cronológico se extiende hasta momentos de la Prehistoria Reciente (Calcolítico).

VISITAS

Todos podemos acercarnos hasta la zona de La Verde, ya que aún sin ser un yacimiento visitable (refiriéndonos a un arqueo-sitio como tal) podemos conocer su entorno. Desde Regio Cantabrorum te pedimos que respetes el yacimiento, ya que es deber de todos mantener viva la historia de Cantabria.

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DESTACADOS

  • ABRIGO DE EL CUCO

    El abrigo de El Cuco es uno de los yacimientos más espectaculares de toda Cantabria. Así de sencillo y con total seguridad. Mucha gente pensará que esta afirmación puede ser banal o estar fuera de contexto, pero creedme que es así. Cierto, cuesta pensar que una "pared" sin ningún tipo de grabado o pintura, al lado de un campo de cultivo en terrenos privados, pueda obtener esta categoría. Pero a diferencia de lo que muchos piensan, en ocasiones los lugares más desconocidos proporcionan información VITAL para el conocimiento de la Cantabria prehistórica. Es como si dentro de 40.000 años (vete tu a saber como está la Tierra…o si está) los investigadores fuesen a buscar nuestro modo de vida en las catedrales, o en el Centro Botín. El resumes es claro: No podrían. De poder investigar lo harían en nuestras casas, en nuestros pueblos…pues un poco como en el abrigo de El Cuco, donde por extensión podría encajar perfectamente un pequeño poblado. Y es curioso que el testigo arqueológico que hoy nos queda, utilizado como almacén de aperos de labranza hace no muchos años, no sea más que una pequeña extensión de terreno que ha sobrevivido a la labor agrícola (se puede apreciar perfectamente el "escalón") que nos ha dado la oportunidad de conocer el modo de vida prehistórica de un modo espectacular.

    El yacimiento fue descubierto por Miguel Ángel García Guinea en la década de los 60 del siglo pasado, siendo explorado nuevamente por miembros del C.A.E.A.P. - Colectivo para la Ampliación de Estudios de Arqueología Prehistórica – en el año 1989. Ya en el año 1996, la arqueóloga Yolanda Diaz Casado realiza un sondeo dentro del estudio general de las cuevas (tiene dos como veremos posteriormente) de El Cuco donde obtiene una estratigrafía muy abundante en cuanto a industria lítica y fauna. Hacia finales del año 2005 se efectuaron bajo la dirección de Pedro Rasines del Rio, y promovidos por el ayuntamiento de Castro Urdiales, dos sondeos arqueológicos. En uno de ellos se encontraría una de las secuencias estratigráficas de mayor interés en el estudio de los albores del Paleolítico Superior de toda la cornisa cantábrica, reconociéndose trece niveles. Por último, en el año 2017, un equipo de investigación dirigido por Igor Gutiérrez realizó una serie de dataciones en los materiales encontrados en el nivel inferior de lo que se creía que era de época Auriñaciense. Concretamente se dataron los carbonatos formados sobre las conchas de molusco encontradas en gran cantidad, transportándonos a una cronología de 45.000 años de antigüedad. Siendo así, nos encontraríamos ante las primeras evidencias documentadas (y datadas) del consumo de moluscos por parte de los neandertales en la cornisa cantábrica. El análisis de la industria lítica del mismo nivel estratigráfico, realizado por Joseba Ríos Garaizar, reafirma que nos encontramos en época Musteriense en vez de Auriñaciense.

    En resumidas cuentas, el abrigo de El Cuco es un testigo de excepción en el cambio de era en el sector oriental de nuestra comunidad e incluso a nivel de toda la cornisa Cantábrica. Es curioso como yacimientos como este mismo o el de la cueva de Covalejos sean fundamentales en conocimiento y transición desde época Musteriense (neandertal) a la Auriñaciense en adelante (sapiens) y tengamos que comernos todos los años las "Garma-noticias" del mismo yacimiento, sean de ese año o guardadas de otros. Unos enclaves que a buen seguro podrían dar noticias año tras año y que permanecen en el olvido para que otros sigan alimentando alguna que otra portada en la prensa regional cada vez con menos sentido..Cantabria Infinita lo llaman.

    Bibliografía:"The role of shellfish in hunter–gatherer societies during the Early Upper Palaeolithic: A view from El Cuco rockshelter, northern Spain".Igor Gutiérrez-Zugastia, David Cuenca-Solana, Pedro Rasines del Río, Emilio Muñoz, Silvia Santamaría y Jose Manuel Morlote
    Agradecimientos: GAEM Arqueólogos

  • CUEVA DEL CULEBRE

    La cueva del Cúlebre (o Cuélebre) es una espectacular cavidad costera llena de leyendas, mitología…y de arqueología. De esto último tiene mucho tanto la cueva como su entorno, si bien es cierto que nadie vela por protegerlo aún estando incluida en el Inventario Arqueológico de Cantabria – INVAC y en el Plan General de Ordenación Urbana de San Vicente de la Barquera publicado en el BOC en 2015. ¿Qué porqué de tal afirmación? Solo hay que ver la erosión del conglomerado de materiales en su boca y su "contenido" que explicaremos más adelante.

    Para aquellos que no la conozcan, la cueva del Cúlebre es uno de los reclamos turísticos y mitológicos de la costa Occidental de Cantabria. Su espectacular entorno y su "antiguo morador" hacen que sea el lugar ideal para pasear en familia con los más pequeños. Le da nombre el cúlebre (o cuélebre), ser mitologíco en forma de serpiente alada o dragón que custodia tesoros y personajes encantados. Vivía en lugares angostos, cuevas o fuentes subterráneas, como esta cavidad. Esta leyenda sobre el cúlebre llevaría a los buscadores de tesoros en la década de los 40 del siglo pasado a vaciar sistemáticamente la misma hasta formar un gran túmulo en su acceso con los materiales de su interior. En la década de los 80 sería reconocida por Ángel Ocejo y por los miembros del Colectivo para la Ampliación de Estudios de Arqueología Prehistórica – CAEAP, quienes además realizarían su topografía. Ya por aquel entonces, la erosión del montón de materiales era más que evidente, dejando entrever que estaban sin lugar a dudas ante un yacimiento totalmente vaciado. Descubrirían además que todo su entorno tenia decenas de materiales en superficie que contextualizaban no solo la cueva sino su entorno como un importante hábitat entre el Paleolítico Inferior y el Mesolítico.

    ¿Y qué pasó después con la cueva del Cúlebre? Pues nada de nada en lo arqueológico. Debido al "auge" de la mitología de Cantabria, se convertiría en lugar de paso y obligada visita de generaciones cuya imaginación vuela entre Trentis, Ojáncanos, Anjanas, Trastolillos y otros seres fantásticos. Un poco como la protección del yacimiento y su entorno, algo fantástico e irreal que se pierde cada vez que alguien se adentra en su interior y se lleva algo de recuerdo. Pero, si en Cantabria somos capaces de tapar con un parking un núcleo poblacional urbano como Portus Blendium, como no vamos a poder dejar que todo el mundo disfrute con un pedacito de mitología..Cantabria Infinita la llaman..

    Bibliografía:"Carta Arqueológica de Cantabria." Ediciones Tantín, Santander (1988). Emilio Muñoz Fernández y Carmen San Miguel Llamosas.


  • EL HONDAL

    No, no nos hemos equivocado de fotografía. Lo que estás viendo es el acceso a la Autovia A-67 a la altura de Polanco en dirección Santander. "¿Un yacimiento aquí?" Se preguntarán muchos. Si, sin duda. Un yacimiento Paleolítico al aire libre. "¿Pero no vivían en cuevas?". Todas estas preguntas son más que normales. En Cantabria, aunque parezca mentira, existen decenas (me atrevería a decir centenares e incluso miles entre catalogados y no catalogados) de yacimientos al aire libre que la sociedad desconoce. Bueno, realmente los desconocemos todos dado que las casualidades o las obras (como en este caso) hacen aflorar yacimientos ocultos en el subsuelo a no mucha profundidad. Que en otras comunidades autónomas se encuentran prácticamente en superficie y que en Cantabria, por el clima que ha tenido durante miles de años, por la tipología de sus suelos y otras características geológicas, están bajo nuestros pies. Aunque no lo creáis, nuestros "verdor" oculta muchas cosas que en otras comunidades están prácticamente en superficie.

    En esta ocasión estamos hablado del yacimiento de El Hondal. Esta terraza en la desembocadura del Saja/Besaya fue poblada por sociedades de la Prehistoria (y Protohistoria) no se sabe si de un modo estacional, circunstancial o definitivo. Solo sabemos que hemos tenido testimonio de su presencia. Fue descubierto en la década de los 80 durante la construcción de la citada autovía. Realmente más que descubierto, fue parcialmente destruido y sacado a la superficie por las palas y maquinaria pesada que realizaba las obras. Sería nuevamente el Colecto para la Ampliación de Estudios de Arqueología Prehistórica CAEAP quien, de un modo altruista y en vista de que no había seguimiento arqueológico alguno, sacase a la luz el potencial arqueológico del Hondal. La verdad es que podemos llegar a pensar que el que una obra no tuviese seguimiento arqueológico es cosa del pasado, pero Cantabria está plagada de ejemplos similares hoy en día. Ya en aquel momento se recuperó un gran lote de materiales líticos (Muñoz et allí, 1987), quedando así constancia del yacimiento. En el año 1995, se realizó una investigación a cargo de Ramón Montes y Juan Sanguino que ampliaría el conocimiento de El Hondal, si bien es cierto que a partir de entonces el enclave no ha tenido ningún otro estudio reseñable.

    Hoy en día El Hondal es tan solo un montículo o una cuneta que miles de personas dejan atrás en sus quehaceres diarios tras incorporarse a la autovía. Ni un cartel, ni una reseña ni nada de nada. El día menos pensando, se podrán construir 6 viviendas o una nave en esta terraza sin que la Consejería de Cultura tenga constancia y no pasará nada. "Está inventariado, no es posible" dirán. Curiosamente lo dirán teniendo justo en frente una pista de motocross que está en un yacimiento inventariado y a pocos kilómetros de Portus Blendium, un parking construido sobre un yacimiento también inventariado e incluido en el PGOU. Cantabria Infinita lo llaman..

    Bibliografía: "Actuaciones arqueológicas en el yacimiento al aire libre de El Hondal (Requejada de Polanco)" Ramón Montes Barquín (2000). Actuaciones Arqueológicas en Cantabria 1984-1999, Consejería de Cultura y Deporte de Cantabria, Santander.


  • CUEVA DE CUCABRERA

    Es más que probable que muchos de vosotros, al ver la cueva de Cucabrera en esta sección, os sorprendáis enormemente. Sobre todo, porque esta cavidad del municipio de Ribamontán al Mar es bien conocida como destino turístico, paisajístico y lúdico (para que engañarnos, mucho botellón ha ayudado a darla a conocer). Es cuanto menos curioso que nunca nadie haya hecho hincapié en que ella misma (con casi toda certeza) y su entorno más próximo estuviese habitado desde hace milenios. La verdad que eso no "vende". Más que no vender, el hacerlo público no ayuda a seguir dejando que la gente la visite de un modo lúdico turístico (con sus consecuencias positivas en cuanto a visibilidad y negativas en cuanto a conservación del yacimiento), pero hay que hacerlo. Sobre manera porque el desconocimiento sobre su pasado prehistórico hace que no se tenga en cuenta. Y eso, no puede ser.

    El yacimiento (exterior) fue descubierto a finales de la década de los 70 por miembros del Colectivo para la Ampliación de Estudios de Arqueología Prehistórica - CAEAP quien descubrieron en superficie un gran abanico de piezas (que veremos posteriormente) muy cerca de la propia cueva. Incluso si te adentras en la sinuosa galería que desemboca en un pequeño pozo, podrás comprobar de primera mano que en el techo de la cavidad existen restos de un conchero cementado donde se aprecian incluso algunas lascas de silex, lo que nos da a entender que es más que probable que en ese punto exista un deslizamiento de una boca o galería superior que se ha colmatado con el paso de los siglos. Algo muy similar ocurre en la cueva de la Baja (Laredo) donde no existe "boca superior" pero donde si se tiene la certeza que existió en el pasado, dejando testigos "colgados" en la parte alta de la conocida cueva.

    Desgraciadamente, desde aquella prospección a finales del siglo pasado, nada más se ha vuelto a saber (a nivel arqueológico) de la cueva de Cucabrera. Esto ocurre con decenas (diría que cientos) de yacimientos costeros en Cantabria, donde prima más el turismo de playa que la conservación de nuestro pasado: Oyambre, Langre, Los Tranquilos, El Rostrio, La Maruca, San Juan de La Canal, la cueva del Cúlebre, etc. Lugares donde tan solo tienes que echar la vista al suelo de los diferentes "parkings" (no asfaltados) para ver alguna pieza lítica que en algunos casos podrían ser piezas de museo. Pero en Cantabria eso no interesa. En la prehistoria regional, si no tiene pinturas o grabados, no merece interés. Es normal teniendo en cuenta que cada cuatro años entra un Consejero de turno (normalmente diferente al anterior) al que solo le interesa resaltar su nombre con algún proyecto que, normalmente, está asesorado por los mismos acólitos de siempre que solo quieren dinero investigar "sus yacimientos" (los de siempre). ¿Conservación? Nada, nada. Yo seré quien construya el MUPAC..Cantabria Infinita lo llaman.

    Bibliografía: "Carta Arqueológica de Cantabria" Ediciones Tantín (1988). Emilio Muñoz Fernández, Carmen San Miguel Lamosas.

    Fotografías: Javier Martínez Presmanes.


  • EL ROSTRIO

    Lejos queda ya el año 2012, donde de El Rostrío copaba titulares en prensa por la "recuperación" que el Ayuntamiento había hecho en la zona. Medios como el Diario Montañés argumentaban que se había "recuperado respectando al máximo los valores naturales del lugar, que son elevados, formando parte del Plan de Ordenación del Litoral". Incluso abundaba en que la actuación había sido premiada por la Federación de Municipios y Provincias. En la inauguración del nuevo parque, con campo de béisbol y pista de bicicross, el alcalde de Santander aparecía bateando junto a cientos de alumnos de los colegios Marqués de Estalla, Nueva Montaña y Cisneros. La verdad es que esa idílica escena en un soleado día de Mayo contrastaba y mejoraba con creces el basurero en el que se había convertido la zona. Con la salvedad de que no mucha gente sabe que el "acondicionamiento" de la zona se llevaba por delante prácticamente la totalidad de una estación al aire libre del Neolítico/Calcolítico y un gran depósito de silex único en Cantabria. El Rostrío, un gran yacimiento arqueológico (incluido tanto el la carta arqueológica de Santander como en el Inventario Arqueológico de Cantabria en los municipios de Santa Cruz de Bezana y la propia Santander).

    El yacimiento de El Rostrío fue descubierto en el año 1908 por el padre Jesús Carballo, quien descubriría un pico asturiense. La zona no sería prospectada a fondo hasta la década 50, cuando el doctor E. Matorra, encontró diferentes silex que depositaria en el Museo Provincial de Santander. Una década más tarde, en el año 1969, G.A. Clark realiza un exhaustivo estudio tanto de recogida de materiales en superficie como en pequeños sondeos. Obtendría un total de 1556 piezas entre las que destacaban dos picos asturienses. Por este motivo, Clark atribuyó esta cronología (Asturiense) al yacimiento, si bien en décadas posteriores a quedado bastante claro que la cronología del mismo se acerca bastante más al Neolítico/Calcolítico que a la citada época. En el año 1981 sería reconocido por el C.A.E.A.P. - Colectivo para la Ampliación de Estudios de Arqueología Prehistórica, mientras que la última excavación oficial se remonta al año 1999 cuando el equipo de GAEM tuvo que realizar una intervención de urgencia al verse afectado por las obras de instalación del emisario submarino del saneamiento de la bahía de Santander.

    Por último, dos años después de la inauguración del citado parque (en 2014) , estalla "la senda costera" y en definitiva el proyecto del Plan Litoral del Norte de Santander. Aquí comenzaría nuevamente otro declive para El Rostrío. La verdad es que, en la infinidad de paseos que doy por la zona, siempre pienso en la paradoja que aquí se produce. En gran parte de las publicaciones que he consultado, y en las historias que he escuchado de viva voz, siempre he oído la gran cantidad de piezas que particulares se han llevado a su casa. Incluso conozco gente que ha sido y es señalada por recogerlas (en muchos cortes producidos por la erosión natural se ven perfectamente) y entregarlas en el MUPAC. La frase de "entregan unas y se queda el resto" o "están expoliando el yacimiento" han estado y están a la orden del día. ¡Y ojo!, no lo estoy justificando. Pero me gusta ser lo suficientemente objetivo como para poder decir que, del mismo modo, se arrasó completamente El Rostrío como yacimiento con maquinaria pesada y nadie dijo ni dice nada públicamente. ¿Eso no es expolio?. Llamadme loco, pero entre que lo arrasen con maquinaria (vete tu a saber donde acaba) y que lo recoja la gente (vete tu a saber donde acaba), creo que los únicos que pagarían ante la ley por ello son los segundos, ¿no creéis? A mí como amante de la Historia no me queda más remedio que recorrer lo que fue un espectacular hábitat a finales de la Prehistoria entre un campo de béisbol sin uso, una pista de bicicross y un parque infantil..

    Bibliografía:"Informe de Impacto Ambiental | PGOU Santander" - BOC Extraordinario Núm. 35, 29 de Septiembre de 2012