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En primer término, el asentamiento de San Juan de La Canal

Muchos de nosotros conocemos la espectacular playa de San Juan de La Canal, un arenal paradisíaco donde desde hace décadas se viene celebrando la festividad de San Juan y sus conocidas hogueras. Una noche que, mucho antes de la llegada del cristianismo, se venia celebrando en infinidad de lugares del mundo con entidad propia. No olvidemos que la llegada del Solsticio de Verano (noche más corta del año) es un acontecimiento milenario que, a diferencia de lo que muchos piensan, se produce la noche del 21 de Junio..no la del 23. Ocurre un poco como San Juan de La Canal: Todo el mundo piensa que solo es la playa donde poder tomar el sol y saltar las hogueras en la noche que da nombre a este precio lugar…pero no es así. Hace miles de años, San Juan de La Canal era un asentamiento al aire libre donde sus antiguos pobladores dejaron cientos de testimonios de su paso por allí.

Concretamente en una pequeña península que se ubica en la desembocadura del arroyo de La Canal, donde hoy podemos encontrar un banco que nos asoma a contemplar una bella panorámica de la Costa Quebrada. Si nos sentamos en él, estaremos en pleno epicentro del conocido como sector de "San Juan de la Canal 2", yacimiento descubierto (como otros tantos en la zona) por GAEM Arqueólogos en el seguimiento de la construcción del Paseo Marítimo allá por el año 1999. Es curioso como hace 20 años exactamente, según qué cosas se hacían (en según que proyectos/municipios, cierto es) mejor que hoy en día. No olvidemos nunca el caso del parking de Suances, ejemplo fundamental para comprender lo que NO hay que hacer ni desde las corporaciones locales ni desde la administración central.

Pero volviendo a este yacimiento, se excavó (parcialmente y de urgencia) desde el "cruce" del camino hasta la zona donde hoy se ubica el banco, en una zanja de unos 2 metros de anchura por la que hoy discurre el camino. Y verdaderamente los resultados fueron espectaculares, ya que obtuvieron miles de piezas cuyo origen nos remonta desde el Paleolítico Inferior, pasando por el Paleolítico Superior (Solutrense) para llegar por último al Neolítico. Y hoy, en 2019, ni siquiera un panel explicativo al respecto. Solo la certeza de que año tras año, en la noche de San Juan, miles de personas estarán celebrando una fiesta milenaria en un lugar más milenario si que sepan nada…Cantabria Infinita lo llaman.

Bibliografía: "Actuaciones arqueológicas desarrolladas en las obras del paseo marítimo de san Juan de la Canal (Soto de la marina, Santa Cruz de Bezana)" 2002 - Jose Manuel Morlote, Emilio Muñoz, Silvia Santamaría y Ramon Montes.

 

Área de la excavación de urgencia en el asentamiento de San Juan de La Canal

Como bien os comentamos, el asentamiento de San Juan de La Canal se ubica en lo alto de un promontorio en el margen izquierdo de la desembocadura del arroyo de La Canal. Antes de la construcción del paseo marítimo, ya se encontraba alterado dado que en dicha ubicación había una construcción ya desaparecida.

Pero no por ello los resultados fueron menores: En la excavación de urgencia se encontraron 2.282 piezas líticas, 64 cantos (donde destacan 5 manos de molino), 1 placa y 3 pequeños fragmentos de cerámica. La materia prima predominante es el silex, muy abundante en la zona como se puede comprobar en los afloramientos que encontramos en todo El Rostrío. Hacer un resumen de los útiles líticos se hace prácticamente imposible: raederas, laminas de dorso, raspadores, perforadores, una hoja de sauce, puntas de flecha de retoque plano, un microburil, tres picos asturienses, y un largo etc. Paradójicamente, los materiales Paleolíticos aparecieron en la zona alta de la península (donde el banco), mientras que los de origen Neolítico aparecieron concentrados en la ladera Oeste, de suave inclinación. Dos momentos ocupacionales diferentes en espacios totalmente dispares.

VISITAS

Todos podemos acercarnos hasta la zona de asentamiento de San Juan de La Canal, ya que aún sin ser un yacimiento visitable (refiriéndonos a un arqueo-sitio como tal) podemos acercarnos al parque y al paseo marítimo donde se encuentra. Desde Regio Cantabrorum te pedimos que respetes su entorno, ya que es deber de todos mantener viva la historia de Cantabria.

Info

   

DESTACADOS

  • CABEZA DE SAN PEDRO

    Quien conoce la costa de Santander, desde el Faro hasta San Juan de la Canal (ya en el vecino municipio de Santa Cruz de Bezana), sabe que estamos en un lugar especial. No solo por su importancia geológica, paisajística y natural, la cual ha sido englobada en un proyecto como territorio aspirante a la red Mundial de Geoparques de la Unesco. Sino por algo más que desconocemos y que nos lleva una y otra vez a esa maravillosa Costa Quebrada. Quien sabe si es por la necesidad intangible de seguir visitando los mismos lugares que nuestros ancestros poblaron y utilizaron para explotar los recursos de la época. Unos recursos que abundaban en la citada franja costera y que a día de hoy no damos importancia alguna, si bien su valor arqueológico iguala, como mínimo, a su belleza natural.

    Hoy hablamos de la Punta de Cabeza de San Pedro, un espectacular taller de sílex del Paleolítico Inferior / Medio que la gente no conoce. Un increíble enclave utilizado en la Prehistoria que hoy utilizamos como ruta natural y que desgraciadamente se está perdiendo a pasos agigantados por diferentes factores. Uno de ellos natural (la erosión eólica y la fuerza del mar, que arrastra los materiales que encuentra con su furia al fondo de este) y otro humano.

    El yacimiento fue descubierto a principios de la década de los 70 por R. Vega de la Torre, quien publicó en el año 1975 una bella raedera bifacial de sílex en su artículo "Hallazgo de un útil prehistórico" (Sautuola I, Santander) además de citar la aparición de un raspador. Años después sería el Colectivo para la Ampliación de Estudios de Arqueología Prehistórica – CAEAP quienes estudiases el enclave, reafirmando la importancia del mismo como Taller Musteriense. Poco después se incluiría en diferentes publicaciones y..hasta hoy. Nada más. Un yacimiento con millones de restos de talla de sílex sin que nadie sepa de su importancia y estado de conservación.

    Esperemos que, con la adecuación que esperemos que sufra la zona (siempre y cuando Costa Quebrada consiga su título dentro de la Red Mundial de Geoparques de la Unesco) no ocurra lo mismo que ocurrió con vecina zona de El Rostrio o el yacimiento de Las Antenas. Yacimientos estudiados, inventariados y de importancia…que fueron parcialmente destruidos en sendos "proyectos" de adecuación.

    Bibliografía: "Carta Arqueológica de Cantabria." Ediciones Tantín, Santander (1988). Emilio Muñoz Fernández y Carmen San Miguel Llamosas.


  • YACIMIENTOS DE OYAMBRE

    Es curioso como en pleno siglo XXI cientos de personas se suelen concentrar en un mismo punto (que no en un mismo momento) al igual que hace milenios. En la actualidad para la recolección de la mejor fotografía y en la prehistoria para la recolección del mejor marisco. Estamos en lo más alto de la conocida Punta Peñaentera, lugar de peregrinaje de todo aquel fotógrafo o turista que se precie en busca de la ansiada fotografía panorámica de la playa de La Gerruca hasta San Vicente de la Barquera con los grandes acantilados y los Picos de Europa como espectadores de lujo. Paraíso costero donde las montañas, el mar, los acantilados y el surf son la postal perfecta. Lo que la gente no sabe (o nadie les ha explicado más bien) es que en esa ecuación "perfecta" hay que incluir una variable más: La arqueología. En el entorno de Oyambre, nos encontramos ante una concentración de yacimientos costeros (11 conocidos) de entre el Paleolítico Inferior y el Mesolítico más importante de Cantabria.

    El potencial arqueológico de los mismos fue descubierto por Ángel Ocejo y miembros del Colectivo para la Ampliación de Estudios de Arqueología Prehistórica – CAEAP en la década de los 80, encontrándose diversidad de materiales en zonas de escorrentía que pequeños arroyos habían erosionado o que el propio mar con su fuerza había desprendido. Fueron publicados en el año 1987 en el conocido libro "Oyambre, Espacio Natural" (de Eduardo Ruiz de la Riva), concretamente dentro de la sección: "Yacimientos prehistóricos. Informe arqueológico de Oyambre – San Vicente". Esta publicación fue el preámbulo de la declaración como parque natural de Oyambre en el año 1988, después de décadas de lucha contra la destrucción del litoral en Cantabria. Figura clave de este movimiento sería el citado Ruiz de La Riva, quien ya en 1976 realizaría el primer informe sobre los peligros y la destrucción del litoral en Cantabria con especial mención a las zonas de Comillas y Oyambre. Fruto de esta defensa a ultranza, en 1985 recibiría el premio de la "Conservation Foundation" a la conservación de la naturaleza y en 1989 la medalla de honor de los premios "Europa Nostra" entregado por la reina Doña Sofía en Comillas en 1990.

    ¿Y a partir de aquí? Pues lo que conocemos: Un enclave paisajístico espectacular, una zona de surf envidiable..y unos yacimientos totalmente desapercibidos y desamparados (aun siendo Bienes de Interés Cultural). Si yo os dijese que, una vez aparcáis el coche en el parking de Peñaentera, echaseis la vista hacia abajo en vez de al espectáculo natural que tenéis delante... ¿Me creeríais si os digo que estáis pisando el mismo suelo primigenio que en la prehistoria y que a buen seguro veis algún pico marisquero fragmentado? Cantabria Infinita lo llaman..

    Bibliografía: "Catálogo de Bienes Protegidos". PGOU Ayuntamiento de San Vicente de La Barquera (2015)


  • PUNTA CALDERON

    Es curioso como el halo de misterio se cierne sobre la espectacular ensenada de Puerto Calderón. De hecho, su propia historia no deja de ser, en parte, un poco la de toda Cantabria en cuanto a lo distorsionada de la misma..lo que resulta una auténtica pena: Mitos, leyendas, tradición oral (a veces mal interpretada)..y olvido de la verdadera y contrastada historia (prehistoria más bien) del enclave en muchos casos. Y con todo, estamos ante una auténtica maravilla natural y paisajística que se ha convertido en uno de los lugares de obligada visita si quieres conocer la escarpada costa de Cantabria.

    Lo primero que uno se encuentra (a nivel documental, que no es mucho) en relación a Puerto Calderón es su "origen romano". Muchos se atreven a aventurar incluso que los amarres que aparecen en bajamar son de origen imperial. Cierto es que sus características morfológicas invitan a pensar que estamos ante un puerto de gran antigüedad, pero a día de hoy no hay constancia de evidencias arqueologícas que así lo confirmen. Existen en Cantabria muchos ejemplos de ensenadas "aptas" para la ubicación de un puerto romano (por pequeño que fuese) que van a acompañadas de descubrimientos materiales. En la propia bahía de Santander, al otro lado del que pudo ser el Portus Victoriae Iuliobrigensis, nos encontramos con la ensenada de San Bartolomé..donde hace décadas aparecieron restos constructivos de época romana (tégulas e imbrices principalmente). En el mismo Suances, identificado históricamente con Portus Blendium, sin haber restos de un puerto como tal se han encontrado cientos de evidencias (constructivas, materiales, numismáticas, etc) de la presencia romana en la villa. Incluso mucha gente se atreve a aventurar (sin mayor rigor) que alguno de los norays de piedra (amarres) de la ría de San Martín que se ven en las bajamares son de época romana…pero no se puede confirmar que lo son. Por ello, el "origen romano" de Puerto Calderón a nivel de hallazgos materiales y certidumbre, quedaría descartado hoy (quien sabe si mañana la historia cambia).

    Lo mismo ocurre con el mito de que Puerto Calderón sirvió como base y fondeadero de submarinos alemanes durante la Segunda Guerra Mundial. ¿Qué alguien vio en algún momento algún submarino esconderse aquí puntualmente?. No se puede negar. Del mismo modo que tampoco se puede negar que otros puertos como el de Vigo si eran fundamentales en el abastecimiento y estrategia de los conocidos "U-Bots" de Hitler. Para este último ejemplo, las diferentes fotos y los documentos/memorias del almirante Döenitz, reafirman la importancia de mismo como punto de abastecimiento y atraque…pero Puerto Calderón no puede incluirse como tal salvo (a buen seguro) alguna contada excepción de la cual siquiera hay documento alguno.

    De lo que nadie puede dudar, y que de hecho es la circunstancia menos conocida y la vez la mejor documentada, es que Puerto Calderón estuvo habitado en la prehistoria y en los albores de la protohistoria. Al menos en una de las "puntas" que encierran la ensenada, concretamente en la conocida como Punta Calderón. Hablamos en primera instancia del la conocida como "La Cuevona", cavidad muy próxima al actual camino de descenso que fue encontrada por F. Ruiz de la Sección de Espeleología del Seminiario Sautuola – SESS en la década de los 70. Años después, en la década de los 80 del siglo pasado, miembros del Colectivo para la Ampliación de Estudios de Arqueología Prehistórica – CAEAP realizarían una prospección superficial de la misma encontrando diferentes materiales (que veremos posteriormente). Años más tarde, en la zona erosionada más cercana a los acantilados de la Punta Calderón, J. Muñiz descubriría un yacimiento Paleolítico que sería prospectado superficialmente por Ramón Montes Barquín, reafirmando la importancia del mismo.

    No cabe duda de que en Punta Calderón (y el resto de la ensenada) queda mucho por descubrir. Quien sabe si restos de un puerto romano, quien sabe si algún material o bien documental o físico que lo relacione con los citados submarinos de la Alemania nazi. Nunca se sabe. Lo que si se sabe es que estamos ante un espacio natural cuya riqueza arqueológica aflora en las zonas erosionadas entre los acantilados y las praderías y que nadie te lo cuenta. La historia inventada (más extendida) contra la historia real (menos contada), un ejemplo más de que en Cantabria nos gusta más inventar que proteger, investigar y divulgar lo ya encontrado..Coroccotismo Ilustrado lo llaman..

    Bibliografía: "El yacimiento paleolítico al aire libre de la ensenada de Punta Calderón (Oreña, Cantabria)". Trabajos de Arqueología en Cantabria II (1994). Ramón Montes Barquín.