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Acceso a la boca de la cueva del cúlebre. Se aprecian la erosión en la terrera antigua, llena de materiales

La cueva del Cúlebre (o Cuélebre) es una espectacular cavidad costera llena de leyendas, mitología…y de arqueología. De esto último tiene mucho tanto la cueva como su entorno, si bien es cierto que nadie vela por protegerlo aún estando incluida en el Inventario Arqueológico de Cantabria – INVAC y en el Plan General de Ordenación Urbana de San Vicente de la Barquera publicado en el BOC en 2015. ¿Qué porqué de tal afirmación? Solo hay que ver la erosión del conglomerado de materiales en su boca y su "contenido" que explicaremos más adelante.

Para aquellos que no la conozcan, la cueva del Cúlebre es uno de los reclamos turísticos y mitológicos de la costa Occidental de Cantabria. Su espectacular entorno y su "antiguo morador" hacen que sea el lugar ideal para pasear en familia con los más pequeños. Le da nombre el cúlebre (o cuélebre), ser mitologíco en forma de serpiente alada o dragón que custodia tesoros y personajes encantados. Vivía en lugares angostos, cuevas o fuentes subterráneas, como esta cavidad. Esta leyenda sobre el cúlebre llevaría a los buscadores de tesoros en la década de los 40 del siglo pasado a vaciar sistemáticamente la misma hasta formar un gran túmulo en su acceso con los materiales de su interior. En la década de los 80 sería reconocida por Ángel Ocejo y por los miembros del Colectivo para la Ampliación de Estudios de Arqueología Prehistórica – CAEAP, quienes además realizarían su topografía. Ya por aquel entonces, la erosión del montón de materiales era más que evidente, dejando entrever que estaban sin lugar a dudas ante un yacimiento totalmente vaciado. Descubrirían además que todo su entorno tenia decenas de materiales en superficie que contextualizaban no solo la cueva sino su entorno como un importante hábitat entre el Paleolítico Inferior y el Mesolítico.

¿Y qué pasó después con la cueva del Cúlebre? Pues nada de nada en lo arqueológico. Debido al "auge" de la mitología de Cantabria, se convertiría en lugar de paso y obligada visita de generaciones cuya imaginación vuela entre Trentis, Ojáncanos, Anjanas, Trastolillos y otros seres fantásticos. Un poco como la protección del yacimiento y su entorno, algo fantástico e irreal que se pierde cada vez que alguien se adentra en su interior y se lleva algo de recuerdo. Pero, si en Cantabria somos capaces de tapar con un parking un núcleo poblacional urbano como Portus Blendium, como no vamos a poder dejar que todo el mundo disfrute con un pedacito de mitología..Cantabria Infinita la llaman..

Bibliografía:"Carta Arqueológica de Cantabria." Ediciones Tantín, Santander (1988). Emilio Muñoz Fernández y Carmen San Miguel Llamosas.

 

Detalle de la erosión de la terrera con los materiales del interior de la cueva del Cúlebre

Tanto la cueva del Cúlebre como su entorno sonimportantísimos en cuanto a la concentración de materiales de entre el Paleolítico Inferior y el Mesolítico se refiere. Esta concentración costera nos recuerda inequívocamente a muchos otros yacimientos costeros de Cantabria: El Rostrio, Las Antenas y campo Vallado, Cabeza de San Pedro o Langre entre decenas y decenas de ejemplos. La cavidad tiene una enorme boca orienta al Sureste queda paso a un vestíbulo descendente que nos lleva a una plataforma llana de unos8 metros de ancho por 16 de largo. En este punto, hacia el fondo de la cueva, se encuentran los restos adheridos a la pared de un importantísimo conchero de cerca de medio metro de espesor. ¿Dónde esta el conchero entonces?. Sencillo, vaciado de la cueva (a su entrada) para buscar el tesoro del cúlebre. Por el camino, quien buscaba el tesoro, dejó un rastro de materiales que nos hablan de su pasado protohistórico. Se encontraron además diferentes restos paleontológicos (cierto joven) e industria lítica (4 cantos rotos, 5 lascas, 1 chopper, etc) que lo contextualizan en un momento entre el Neolítico y el Mesolítico sin mayor concreción. Si se estudiasen los restos de las terreras de su entrada, se podría tener un poco más clara su adscripción cronológica.

Pero no todos son malas noticias, ya que su entorno ha aportado materiales para poder afirmar que estamos ante un enclave espectacular. Los yacimientos del Cúlebre I, II, III y IV rodean a la cueva en todas sus vertientes, arrojando centenares de materiales entre los que destacan los de industria lítica “pesada” (picos asturienses, bifaces, endedores, choppers, etc)si bien es cierto que se pueden observar también restos de talla de cuarcita y silex. Todos ellos nos transportan a diferentes momentos entre el Paleolítico Inferior y el citado Mesolítico.

VISITAS

Todos podemos acercarnos hasta la zona de la cueva del Cúlebre, ya que aún sin ser un yacimiento visitable (refiriéndonos a un arqueo-sitio como tal) podemos acercarnos perfectamente a verlo. Desde Regio Cantabrorum te pedimos que respetes su entorno, ya que es deber de todos mantener viva la historia de Cantabria.

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DESTACADOS

  • CUEVA DE CUCABRERA

    Es más que probable que muchos de vosotros, al ver la cueva de Cucabrera en esta sección, os sorprendáis enormemente. Sobre todo, porque esta cavidad del municipio de Ribamontán al Mar es bien conocida como destino turístico, paisajístico y lúdico (para que engañarnos, mucho botellón ha ayudado a darla a conocer). Es cuanto menos curioso que nunca nadie haya hecho hincapié en que ella misma (con casi toda certeza) y su entorno más próximo estuviese habitado desde hace milenios. La verdad que eso no "vende". Más que no vender, el hacerlo público no ayuda a seguir dejando que la gente la visite de un modo lúdico turístico (con sus consecuencias positivas en cuanto a visibilidad y negativas en cuanto a conservación del yacimiento), pero hay que hacerlo. Sobre manera porque el desconocimiento sobre su pasado prehistórico hace que no se tenga en cuenta. Y eso, no puede ser.

    El yacimiento (exterior) fue descubierto a finales de la década de los 70 por miembros del Colectivo para la Ampliación de Estudios de Arqueología Prehistórica - CAEAP quien descubrieron en superficie un gran abanico de piezas (que veremos posteriormente) muy cerca de la propia cueva. Incluso si te adentras en la sinuosa galería que desemboca en un pequeño pozo, podrás comprobar de primera mano que en el techo de la cavidad existen restos de un conchero cementado donde se aprecian incluso algunas lascas de silex, lo que nos da a entender que es más que probable que en ese punto exista un deslizamiento de una boca o galería superior que se ha colmatado con el paso de los siglos. Algo muy similar ocurre en la cueva de la Baja (Laredo) donde no existe "boca superior" pero donde si se tiene la certeza que existió en el pasado, dejando testigos "colgados" en la parte alta de la conocida cueva.

    Desgraciadamente, desde aquella prospección a finales del siglo pasado, nada más se ha vuelto a saber (a nivel arqueológico) de la cueva de Cucabrera. Esto ocurre con decenas (diría que cientos) de yacimientos costeros en Cantabria, donde prima más el turismo de playa que la conservación de nuestro pasado: Oyambre, Langre, Los Tranquilos, El Rostrio, La Maruca, San Juan de La Canal, la cueva del Cúlebre, etc. Lugares donde tan solo tienes que echar la vista al suelo de los diferentes "parkings" (no asfaltados) para ver alguna pieza lítica que en algunos casos podrían ser piezas de museo. Pero en Cantabria eso no interesa. En la prehistoria regional, si no tiene pinturas o grabados, no merece interés. Es normal teniendo en cuenta que cada cuatro años entra un Consejero de turno (normalmente diferente al anterior) al que solo le interesa resaltar su nombre con algún proyecto que, normalmente, está asesorado por los mismos acólitos de siempre que solo quieren dinero investigar "sus yacimientos" (los de siempre). ¿Conservación? Nada, nada. Yo seré quien construya el MUPAC..Cantabria Infinita lo llaman.

    Bibliografía: "Carta Arqueológica de Cantabria" Ediciones Tantín (1988). Emilio Muñoz Fernández, Carmen San Miguel Lamosas.

    Fotografías: Javier Martínez Presmanes.


  • EL ROSTRIO

    Lejos queda ya el año 2012, donde de El Rostrío copaba titulares en prensa por la "recuperación" que el Ayuntamiento había hecho en la zona. Medios como el Diario Montañés argumentaban que se había "recuperado respectando al máximo los valores naturales del lugar, que son elevados, formando parte del Plan de Ordenación del Litoral". Incluso abundaba en que la actuación había sido premiada por la Federación de Municipios y Provincias. En la inauguración del nuevo parque, con campo de béisbol y pista de bicicross, el alcalde de Santander aparecía bateando junto a cientos de alumnos de los colegios Marqués de Estalla, Nueva Montaña y Cisneros. La verdad es que esa idílica escena en un soleado día de Mayo contrastaba y mejoraba con creces el basurero en el que se había convertido la zona. Con la salvedad de que no mucha gente sabe que el "acondicionamiento" de la zona se llevaba por delante prácticamente la totalidad de una estación al aire libre del Neolítico/Calcolítico y un gran depósito de silex único en Cantabria. El Rostrío, un gran yacimiento arqueológico (incluido tanto el la carta arqueológica de Santander como en el Inventario Arqueológico de Cantabria en los municipios de Santa Cruz de Bezana y la propia Santander).

    El yacimiento de El Rostrío fue descubierto en el año 1908 por el padre Jesús Carballo, quien descubriría un pico asturiense. La zona no sería prospectada a fondo hasta la década 50, cuando el doctor E. Matorra, encontró diferentes silex que depositaria en el Museo Provincial de Santander. Una década más tarde, en el año 1969, G.A. Clark realiza un exhaustivo estudio tanto de recogida de materiales en superficie como en pequeños sondeos. Obtendría un total de 1556 piezas entre las que destacaban dos picos asturienses. Por este motivo, Clark atribuyó esta cronología (Asturiense) al yacimiento, si bien en décadas posteriores a quedado bastante claro que la cronología del mismo se acerca bastante más al Neolítico/Calcolítico que a la citada época. En el año 1981 sería reconocido por el C.A.E.A.P. - Colectivo para la Ampliación de Estudios de Arqueología Prehistórica, mientras que la última excavación oficial se remonta al año 1999 cuando el equipo de GAEM tuvo que realizar una intervención de urgencia al verse afectado por las obras de instalación del emisario submarino del saneamiento de la bahía de Santander.

    Por último, dos años después de la inauguración del citado parque (en 2014) , estalla "la senda costera" y en definitiva el proyecto del Plan Litoral del Norte de Santander. Aquí comenzaría nuevamente otro declive para El Rostrío. La verdad es que, en la infinidad de paseos que doy por la zona, siempre pienso en la paradoja que aquí se produce. En gran parte de las publicaciones que he consultado, y en las historias que he escuchado de viva voz, siempre he oído la gran cantidad de piezas que particulares se han llevado a su casa. Incluso conozco gente que ha sido y es señalada por recogerlas (en muchos cortes producidos por la erosión natural se ven perfectamente) y entregarlas en el MUPAC. La frase de "entregan unas y se queda el resto" o "están expoliando el yacimiento" han estado y están a la orden del día. ¡Y ojo!, no lo estoy justificando. Pero me gusta ser lo suficientemente objetivo como para poder decir que, del mismo modo, se arrasó completamente El Rostrío como yacimiento con maquinaria pesada y nadie dijo ni dice nada públicamente. ¿Eso no es expolio?. Llamadme loco, pero entre que lo arrasen con maquinaria (vete tu a saber donde acaba) y que lo recoja la gente (vete tu a saber donde acaba), creo que los únicos que pagarían ante la ley por ello son los segundos, ¿no creéis? A mí como amante de la Historia no me queda más remedio que recorrer lo que fue un espectacular hábitat a finales de la Prehistoria entre un campo de béisbol sin uso, una pista de bicicross y un parque infantil..

    Bibliografía:"Informe de Impacto Ambiental | PGOU Santander" - BOC Extraordinario Núm. 35, 29 de Septiembre de 2012