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Túmulo denominado "Áliva 1". Fotografía: Gonzalo Gómez Casares

Los Puertos de Áliva, en pleno epicentro de los Picos de Europa, son uno de los destinos por excelencia para todos aquellos que disfrutan de las rutas de senderismo en Cantabria. No en vano, el teleférico de Fuente Dé es uno de los atractivos turísticos de nuestra comunidad y es utilizado por miles y miles de usuarios para contemplar una panorámica única de Liébana. Quienes posean un todo terreno (o en su defecto un vehículo alto en según qué épocas del año) pueden acceder también a través de la localidad de Espinama, por una pista forestal que nos deja en las zonas de pasto a las que nos dirigimos hoy. Allí, entre altitudes que estriban entre los 1.400 y 1.600 metros, nos encontramos con los vestigios de una sociedad milenaria que pasan desapercibidos entre el espectacular paisaje. Estamos hablando de los túmulos de Áliva, los cuales nos dan a entender que en una época entre el Mesolítico y la Edad del Bronce estos paisajes fueron mucho más que un mero atractivo turístico. Y es curioso como tanto para los lugareños de hoy en día como para los de hace miles de años, esta zona de pasto era de vital importancia en aquellas épocas del año en las que la climatología no era adversa.

Este tipo de estructuras tumulares son conocidas desde hace décadas (siglos más bien), dado que antaño se tenia la creencia que en su interior existía un tesoro asociado al enterramiento. Es por esto por lo que la gran mayoría de ellos, no solo en Áliva sino en gran parte de las necrópolis conocidas, poseen lo que se denomina "pozo de violación". Básicamente hablamos de un agujero hecho en su parte superior para acceder a la cámara funeraria en búsqueda de riquezas. En nuestro caso incluso existe un topónimo asociado más que probablemente a las estructuras que nos ocupan: El Tesoro (uno de los conjuntos).

La primera cita documental de alguno de ellos se produjo en el año 1984, concretamente en un artículo de "El Diario Vasco" (no confundir con el actual Diario Montañes). Sería documentados posteriormente por Agustín Díez Castillo – doctor en Prehistoria de la UC - en el año 1991, incluyéndose en "El megalitismo en los valles interior del occidente de Cantabria" del XX Congreso Nacional de Arqueología celebrado ese mismo año en Zaragoza. En el año 1994 fueron incluidos en el libro "El Megalitismo en Cantabria" de Luis Cesar Teira, la obra por excelencia en la catalogación de estructuras tumulares de nuestra región. Ese mismo año, el citado Díez Castillo y Jesús Ruiz Cobo los presentaron en el Seminario "O Megalitismo no centro de Portugal", dentro del acta "El Megalitismo en Cantabria, una aproximación espacial". Por último, en el año 1995 se incluye en la publicación "Nuevas evidencias acerca del Megalitismo de la región de los Picos de Europa" de Luis Cesar Teira, Carlos Pérez y Pablo Arías. Eso sí, desde su catalogación y documentación en el año 1991, no se ha realizado ningún tipo de intervención que merezca la pena destacar..mucho papel diría yo.

No cabe duda de que toda la comarca de Liébana es uno de los máximos exponentes en el conocimiento de la Prehistoria Reciente a través de sus monumentos megalíticos. Un patrón que se repite: Zonas altas de pastos de montaña (tanto hace milenios como hoy en día) y necrópolis tumulares donde enterrar a sus muertos: Palmedían, Combranda, Peña Oviedo, Áliva y un largo etc que no mucha gente conoce. Un recurso turístico, ligado al senderismo del que hablábamos al comienzo, totalmente desaprovechado por el desconocimiento de los mismos...Cantabria Infinita lo llaman.

Bibliografía: "El Megalitismo en Cantabria". Luis Cesar Teira, UC (1994)

 

Paraje de El Tesoro, donde se ubican los túmulos más espectaculares

Los túmulos de Áliva suelen tratarse de un modo individualizado en base al paraje donde se encuentran (a bastante distancia). Hablamos de un total de 9 estructuras conocidas, las cuales se ubican en los parajes de Campojito, El Tesoro, Campo Mayor y La Llomba del Toro. Seguiremos este orden dado que es el que hay que seguir si subimos por la pista de Espinama hasta el final del recorrido.

CAMPOJITO

El primer túmulo que nos encontramos (el denominado como "Áliva 9") es uno de los más espectaculares dadas las vistas que tenemos desde él. Ubicado en una pequeña plataforma, ofrece una panorámica de todo el valle que sube desde Espinama. Está compuesto por piedra caliza y tierra, conformando una estructura circular de unos 14/15 metros de diámetro. Posee un gran pozo de violación desde el cual se observan dos lajas calizas pertenecientes a la cámara funeraria.

Cerca, al Norte de la pista, se encuentra el conocido como "Áliva 8". Esta estructura en más reducida que la anterior, alcanzando 9,1 metros en su eje mayor y 8,8 metros en el menor. Su alzado (altura) ronda el medio metro y al igual que el anterior posee un marcado pozo de violación donde también se observan dos bloques de arenisca de la cámara interior.

EL TESORO

Si continuamos por la pista hacia los Puertos de Áliva, nos encontramos con los túmulos más monumentales de todo el conjunto. El denominado como "Áliva 7" destaca a un lado de la pista. Posee 16 metros de diámetro Norte/Sur por 18,7 metros en el Este/Oeste, siendo este el más dañado por el pozo de violación. Más que un túmulo como tal, parece un "cráter" debido a esa "búsqueda" en su interior.

Lo mismo ocurre con el denominado "´Áliva 6". En este caso posee un diámetro de unos 14 metros y una altura de 1,25 metros (muy marcado en el terreno), albergando un pozo de violación que en este caso es más hondo que la propia altura del túmulo.

CAMPO MAYOR

Si seguimos adentrándonos en el valle de Áliva, nos encontramos con este sector. El denominado como "Áliva 4" es el túmulo de mayor tamaño de Campo Mayor. Esta formado nuevamente por piedra caliza y tierra, y posee un diámetro de unos 11 metros. Tiene una altura de un 1 metro y un pozo de violación de gran tamaño donde se observa una laza que pudo formar parte de la cámara funeraria.

Muy cerca del arroyo se encuentra el túmulo de "Áliva 5", de unos 9 metros de diámetro. En este caso, se encuentra bastante arrasado (posee solo medio metro de altura) si bien su cámara central parece menos deteriorada.

LLOMBA DEL TORO

Por último, en la parte más hacia el interior del valle, nos encontramos con tres estructuras más que conforman el conjunto de Áliva. La más grande es la denominada como "Áliva 1" que posee un eje Norte/Sur de 12,7 metros por 11 metros del Este/Oeste. Posee nuevamente un gran pozo de violación y alguna laza de lo que podría ser parte de la cámara funeraria.

El conocido como "Áliva 2" es muy similar al anterior: 10,2 metros en su vertiente Norte/Sur por 11,5 metros en la Este/Oeste. Su altura es de 0,8 metros y su pozo de violación también llama poderosamente la atención. Por último, "Aliva 3" es el más pequeño de todo el conjunto ya que posee un diámetro de unos 6 metros y una altura de 0,5 metros.

VISITAS

Todos podemos acercarnos hasta los túmulos de Áliva, ya que aún sin ser un yacimiento visitable (refiriéndonos a un arqueo-sitio como tal) podemos conocer su entorno. Desde Regio Cantabrorum te pedimos que respetes el yacimiento, ya que es deber de todos mantener viva la historia de Cantabria.

Info

   

DESTACADOS

  • SEJOS-CUQUILLO

    La estación del collado de Sejos-Cuquillo es, sin lugar a dudas, el conjunto megalítico más importante de Cantabria. Su ubicación, a más de 1.500 metros de altitud, y lo dificultoso de su acceso han propiciado que gran parte de sus elementos se hayan conservado en buen estado hasta nuestros días. Se sitúa en un área de grandes pastizales y brañas, entre Polaciones y la Mancomunidad Campoo-Cabuérniga, extendiéndose el conjunto arqueológico a lo largo de unos 2,6 kilómetros. Esta es la distancia que separa los menhires de El Hitón y El Cuquillo, pudiendo encontrar en este espacio diferentes representaciones de la cultura megalítica: Los citados menhires (entre otros), túmulos, estructuras circulares de lajas, etc.

    Las primeras investigaciones las realizó don Ángel de los Ríos hacia el año 1850. A modo de apunte, el escritor, periodista e historiador campurriano fue también la primera persona que excavó el yacimiento de Retortillo – Juliobriga. De todos modos, sus hallazgos y estudios en Sejos no tuvieron la repercusión deseada, cayendo en el olvido hasta que los trabajos de Primitiva Bueno (año 1982) y posteriores campañas volvieron a dotar de la importancia que merecía al conjunto. El mismo, seria declarado como Bien de Interés Cultural, con categoría de Zona Arqueológica, en el año 2013.

    Independientemente de esta protección en papel, llama la atención el estado actual de algunos de los elementos y su entorno. Entendiendo a la perfección que estamos ante un conjunto arqueológico de grandes dimensiones y en una zona de difícil acceso, no se debe descuidar el mantenimiento de las infraestructuras que lo delimitan o protegen. Casos como el de la “Piedra Jincá” (en la imagen llena de matojos y enredada en alambre de espino) o el vallado de los denominados “ídolos de Sejos” (muy muy deteriorado), llevan a pensar que no está lo suficientemente controlado. Teniendo en cuenta que son cada vez más las personas que hacen una ruta de “arqueotreckking” por el mismo, seamos partícipes de su protección en la medida que sea posible. Seamos parte activa en la conservación de esta increíble maravilla megalítica, para que las generaciones venideras puedan disfrutarlo igual que nosotros.

    Agradecimientos: Luis Alberto Marcos Peón.

  • EL IDOLO DE PEÑALAVEJA

    A medida que nos vamos adentrando en el entorno del Monte Hijedo y sus representaciones en la roca, nos damos cuenta de que estamos en un lugar especial. Sobre manera porque el halo de misterio e incertidumbre que hay respecto de la interpretación en todos los conjuntos, ídolos y demás grabados, nos da que pensar..¿Estamos ante deidades protectoras, marcadores de territorio, manifestaciones funerarias?. Dudas que no hacen más que acrecentar el interés de estaciones rupestres como el conjunto de Peña Lostroso, La composición antropomorfa de La Serna o el ídolo de Ruanales entre otros. Claros ejemplos de que en esta zona existió una organización social de gran envergadura en los albores de la Edad del Bronce. El ídolo de Peñalaveja (incluso me atrevería a decir Peñalaoveja como señalan los lugareños) es un ejemplo más de esta relevancia territorial olvidada hoy en día por nuestra administración, que ni siquiera señaliza ni difunde uno de nuestros exponentes históricos este entorno paisajístico maravilloso.

    Como podemos apreciar en la imagen, el ídolo de Peñalavieja se encuentra situado en los montes que dominan el pantano del Ebro y la pequeña localidad de La Aguilera ubicada al Noreste. Desde aquí se domina una gran visual del Valle de Campoo, incluso en días poco nublados se vislumbra claramente los pasos a los puertos de Sejos, donde tenemos también otro claro exponente de estas sociedades a caballo entre la Prehistoria y la Protohistoria: El conjunto megalítico de Sejos-Cuquillo.

    Fue descubierto en el año 1997 por Ángel García Aguayo en el marco de investigación del Proyecto de Arqueología Prehistórica en el valle de Campoo de Suso que dirigía Alonso Gutiérrez Morillo, director del mismo y coautor de la única publicación en detalle respecto al ídolo (publicada en el año 1998). Desde entonces hasta ahora, existen diferentes citas en varias publicaciones como por ejemplo en el monográfico de arte post-paleolítico "Después de Altamira", de la Federación ACANTO, si bien es cierto que nunca se ha realizado un estudio más a fondo tras su descubrimiento y publicación inicial.

    No cabe duda de que el ídolo de Peñalaveja es un exponente más a añadir (entre los tantos que en los últimos años están apareciendo) a la lista citada al inicio de la entrada. Esto unido al increíble trabajo de campo que está realizado el grupo Petroglifos en Valderredible, cuya "cabeza visible" es el descubridor de la estela de Salcedo, Ernesto Rodrigo Gutiérrez, a buen seguro que volverá a reeditar el interés por estudiar el patrimonio rupestre del Monte Hijedo.

    Agradecimientos: Petroglifos en Valderredible

    Bibliografía: "El ídolo de Peñalaveja (La Aguilera, Cantabria). Una nueva manifestación de arte esquemático en el monte Hijedo. Espacio, Tiempo y Forma, Serie I, Prehistoria y Arqueología, t.11, Madrid". GUTIÉRREZ MORILLO, A. y GARCÍA AGUAYO, A., 1998.


  • PEÑA LOSTROSO

    Viajemos miles de años a lo que hoy en día conocemos como la cabecera del rio Ebro, concretamente al Monte Hijedo. Tanto el paisaje, estructuras, arbolado, carreteras, y el mismísimo pantano desaparecen. Nos encontramos ante una época de cambio importantísimo, no solo en lo social sino en lo tecnológico. Dejamos atrás una cultura que, si bien es cierto ya había comenzado un cambio en su modo de vida y había perfeccionado la talla y confección de herramientas en piedra (Neolítico), pasa a utilizar técnicas más modernas y a trabajar los metales: Arranca el Calcolítico y por lo tanto la Edad del Metales.

    Y es aquí, en la citada cabecera del río Ebro y los municipios del Sur de Cantabria que la conforman, donde una sociedad comienza a plasmar en la fría roca sus inquietudes y tal vez creencias. Vestigios arqueológicos que nuevamente están posicionando el Monte Hijedo y su entorno donde siempre mereció. Grabados, estelas, ídolos y un largo etc que aun conociéndose desde hace décadas, es ahora cuando están adquiriendo la importancia que merecen. Una sociedad cubierta desde hace siglos por un frondoso bosque, lleno de vegetación que ha conservado en muchos casos su milenario encanto.

    El conjunto de Peña Lostroso ha sido uno de esos tesoros que hasta no hace mucho tiempo estaba camuflado por una plantación de pino. Tallado sobre dos paredes verticales contiguas, orientadas ambas al Sur (Oeste y Este), a día de hoy se encuentra parcialmente despejado lo que hace fácil su observación. La primera documentación al respecto fue redactada (que no publicada) por el entonces médico y aficionado a la arqueología D. Ricardo García Diaz. Se trata de un documento redactado en Junio de 1935 que incluye una escueta descripción del lugar y un croquis con anotaciones e interpretaciones compartidas con Jesús Carballo (antiguo director del Museo de Prehistoria de Santander). Años más tarde, concretamente el 6 de Agosto de 1943, el lugar fue publicado en el periódico Alerta por Adolfo G. Fernández Castañeda, donde se incluía una foto general de las rocas y un dibujo con el motivo central del panel. Desde entonces hasta el año 1993 fue un conjunto del que prácticamente no se tuvo constancia, ni en lo arqueológico ni en lo social. Serían los miembros del dpto de Ciencias Históricas de la UNICAN, Luis Teira y Roberto Ontañon quienes basándose en informaciones del investigador Ramón Bohigas y Julian Macho (vecino de Reinosa) comenzarían un primer proyecto de documentación de los paneles, además de planear un primer proyecto de prospección arqueológica de toda la zona. En estos últimos años el descubridor de la estela de Salcedo y aficionado la arqueología, Ernesto Rodrigo, y el grupo al que pertenece (Petroglífos en Valderredible), están realizando una increíble labor tanto en el descubrimiento de nuevos vestigios como en reactivación del interés arqueológico en la zona. Ejemplo claro de que tanto profesionales como grupos sociales tienen un peso importantísimo en la puesta en valor del patrimonio regional.

    Como veremos a continuación, el conjunto de Peña Lostroso es uno de los mejores exponentes arqueológicos de la región. Un yacimiento que sin contener ningún otro vestigio material más allá de sus figuras, escribió hace miles de años su nombre con letras mayúsculas para todos nosotros.

    Bibliografía: "Después de Altamira - Arte y grafismo rupestre post-paleolítico en Cantabria" (Editorial ACANTO)
    Agradecimientos: Ernesto Rodrigo Gutierrez / Palmira Incera

  • LA CALDERONA

    Viajamos hasta los límites de la actual Cantabria para conocer un lugar espectacular a la par que místico y misterioso. Un abrigo en el que desde los albores de la Edad del Bronce los pobladores del antiguo territorio de Regio Cantabrorum han ido plasmando decenas de grabados hasta llegar a la Edad Media, dejando constancia en la fría piedra de sus anhelos, creencias..o simplemente de su presencia. Un lugar especial donde antropomorfos de diversos tipos, cruces, herraduras y diferentes grabados conviven desde hace siglos.

    Nos encontramos en el conocido como abrigo de La Calderona (Olleros de Paredes Rubias, Berzosilla), una de las principales estaciones con arte rupestre del Norte de la actual Palencia. Pero no olvidemos que, si "borramos" los actuales límites, nos encontramos con una zona especialmente poblada de increíbles yacimientos relacionados con grabados y petroglifos de cronología similar: el ídolo de Ruanales, la composición de La Serna y un largo etc que nos da a entender que toda la zona del valle de Valderredible y el entorno del Monte Hijar (un poco más alejado) eran un núcleo/s de población importantísimo en la "recién entrada" protohistoria.

    La primera noticia sobre este yacimiento corresponde a una breve referencia (acompañada por un croquis) de Faustino Varona en una publicación local. Posteriormente, en el año 1990, Miguel Ángel Fraile López mencionaría el enclave en su publicación "Historia social y económica de Cantabria hasta el siglo X. Reinosa", incluyendo además una fotografía del panel principal. Sería Regino Rincón Vila quien 3 años después publicase un importante estudio titulado "El abrigo de La Calderona, Olleros de Paredes Rubias (Palencia). Avance al estudio de los esquematismos rupestres en la Cantabria antigua y las montañas de Palencia y Burgos", documento que incluso a día de hoy es todo un referente para conocer este lugar.

    No cabe duda de que el abrigo de La Calderona es un enclave especial. Desde un lugar de culto en la Edad del Bronce (o previo), hasta un posible emeritorio o ermita en la Alta Edad Media (siglos IX / X d.C.)..quien sabe los secretos que aun custodia la fría piedra y que seguirá guardando otros tantos siglos.

    Bibliografía: "Después de Altamira - Arte y grafismo rupestre post-paleolítico en Cantabria" (Editorial ACANTO)