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Vista de las estructuras parciales de Huerta Varona

Lejos quedan ya los años de desidia en la denominada finca de Huerta Varona, a las afueras de la localidad de Aguilar de Campoo. Este enclave arqueológico, conocido desde hace décadas en el pueblo (y expoliado sistemáticamente por algún vecino que lo veía desde el balcón), comienza a mostrar en estos últimos años su verdadero potencial. Lo que parecía una villa/fundus romana a finales del siglo pasado, hoy se empieza a vislumbrar como un entramado urbanístico de entidad que nos lleva a preguntarnos lo siguiente: ¿Estamos más cerca de Octaviolca?. Y no, no es un interrogante banal ni mucho menos. Tampoco estoy diciendo que esté allí ubicada (o si, solo el tiempo lo dirá). Solo estoy diciendo que el proyecto de investigación liderado por el IMBEAC - Instituto Monte Bernorio de Estudios de la Antigüedad del Cantábrico – (con Kechu Torres al frente) es el ÚNICO PROYECTO DE LA ACTUALIDAD que está ahondando seriamente en la línea trazada por el Itinerario de Barro hasta llegar al Portus Blendium (ubicado históricamente en Suances, hoy un parking). Si por ahondar alguien entiende excavar durante décadas en el "foro" de Retortillo cuando se supone que quedan "hectáreas por descubrir", o delimitar un edificio termal en Camesa cuando nuevamente (aquí sí, pero de verdad) quedan hectáreas y edificios mayores por estudiar..entonces "todos ahondan", como no.

Permaneció sin catalogar durante décadas (con su consecuente desprotección), hasta que en el año 2003 se realizó un estudio para recabar e identificar exactamente la dimensión del mismo. Esta prospección fue llevada a cabo por Miguel Ángel García Guinea (en su tiempo, director del MUPAC) y Antxoka Martínez Velasco, siendo vital para que el enclave fuese incluido en el Inventario Arqueológico de Castilla y León. Entre los años 2014 y 2015 se realizaron campañas de sondeos encargadas por el Ayto de Aguilar de Campoo, destinadas principalmente la evaluación de toda la finca y a una contextualización (inicial) del mismo en cuanto a su posible cronología y extensión. En 2015 se inició el proyecto "Huerta Varona: la colonización romana en el cantábrico central", dirigido por el citado Dr. Jesús (Kechu) Torres- Martínez, Manuel Fernández-Götz y Antxoka Martínez Velasco. Y desde entonces hasta ahora, hallazgo tras hallazgo (estructuras, mosaicos, calzadas, y otros descubrimientos que en breve saldrán a la luz) el proyecto se consolida y va calando como uno de más importantes del Norte Peninsular.

No cabe duda de que hoy en día estamos ante "el proyecto" de referencia en el Sur de Cantabria, no solo por su importante labor en este yacimiento sino por el que también llevan a cabo en la cima del oppidum por excelencia del sur del territorio del Regio Cantabrorum: Monte Bernorio, una de las ciudades fortificadas de la Edad del Hierro más grandes de Europa. A medida que su director me enseñaba los avances de este verano 2019, no dejaba de imaginar la gran cantidad de símiles constructivos y estructurales que encontraba con uno de los yacimientos citados anteriormente (de Cantabria, no de Palencia). Un yacimiento y un proyecto, el de Huerta Varona, verdaderamente activo que no tiene la necesidad de vender hallazgos ya que a día de hoy los tiene con nombre propio. Además con la certeza de que, en los próximos años, tiene amplias posibilidades de cambiar el esquema de la historia de Cantabria antigua.

Bibliografía: "De las Guerras Cántabras a la Antigüedad Tardía: resultados preliminares de las excavaciones en el yacimiento romano de Huerta Varona". Jesús F. Torres-Martínez, Antxoka Martínez-Velasco y Manuel Fernández-Götz.;

 

Resultado del georadar obtenido en el año pasado. Fuente: De las Guerras Cántabras a la Antigüedad Tardía: resultados preliminares de las excavaciones en el yacimiento romano

Nos encontramos ante una superficie de unas 3 hectáreas (conocidas) con una riqueza arqueológica excepcional. Y con todo, identificándose perfectamente dos momentos constructivos totalmente diferenciados. El primero de ellos se ubica cronológicamente durante o poco después de las Guerras Cántabras (siglo I a.C.), mientras que existe otro momento de ocupación posterior que continua hasta final del Imperio. Las excavaciones arqueológicas han puesto de manifiesto un interesante paquete de materiales romanos tales como Terra Sigillata (Gálica, Hispánica, Africana, etc) de gran variedad cronológica e incluso con grafitos o sellos del fabricante. Los hallazgos metálicos son menores dado que el yacimiento ha sido expoliado durante décadas, si bien es cierto que existen sectores donde la profundidad de los mismos los ha preservado in-situ. Por otro lado, aparecen cantidades enormes de un molusco que para su transporte tiene que permanecer vivo y que sorprendió por aparecer en estas latitudes: Ostras. Si, si Ostras. Esto nos habla de que la comunicación entre Huerta Varona y la costa (Portus Blendium a buen seguro) era muy buena. Imaginemos carros cargados con barriles de agua salada camino de los hogares con alto poder adquisitivo en la antigua ciudad, en la que también se conserva un pequeño trazado de calzada romana.

En 2016 se desarrolla un trabajo de prospección con georadar de 2/3 partes de la finca, llevado a cabo por un equipo del Centro de Apoyo a la Investigación (CAI) de la Universidad Complutense de Madrid. Este arrojaba un complejo entramado de estructuras (casas, almacenes, etc) que ponía de manifiesto que nos encontramos ante una urbe de cierta entidad. También se puso en valor que el yacimiento sobrepasa los límites de la finca actual. No cabe duda de que su momento fundacional (siglo I a.C. y ligado a la ocupación militar), los materiales allí encontrados y el espectro cronológico que abarca (hasta época Tardoantigua) lleva a pensar casi con toda certeza que es una de las "ciudades" ubicadas en el Itinerario de Barro. Si así fuese, y si se demostrase cual es, podría cambiar la historia de la Cantabria antigua.

VISITAS

No es posible visitar el yacimiento de Huerta Varona, ya que se encuentra dentro de terrenos delimitados (y cerrados). Desde Regio Cantabrorum te pedimos que respetes el yacimiento y su entorno, ya que es deber de todos mantener viva la historia de Palencia y la Cantabria antigua.

Info

   

DESTACADOS

  • JULIOBRIGA

    Como todos bien sabemos, hacia el año 29 a.C., Roma seguía siendo el imperio más grande de toda Europa y del mundo. Por esos años poseían conquistas que otros ni siquiera se atrevían a soñar. Sobre esas fechas los romanos se disponían a dar otro golpe de mano en Hispania. Toda la península había sucumbido bajo el yugo del poderoso imperio, excepto un pequeño reducto de guerreros, de los cuales se decía que eran bárbaros y dormían en el suelo. Se iniciaron entonces las Guerras Cantabras, las cuales por increíble que parezca duraron 10 años (29-19 a.C.). Después de encarnecidas batallas la maquina de guerra romana acabo con la resistencia. El imperio asumió entonces todas las responsabilidades administrativas de los nuevos territorios conquistados, y el mismísimo emperador Augusto vino a Hispania para fundar las nuevas ciudades. Sobre aquellos años se fundaron conocidas ciudades como Zaragoza (Caesaraugusta), Astorga (Asturica Augusta), Mérida (Emerita Augusta) y como no Juliobriga (Iuliobriga). Hoy día se sabe que Juliobriga se creo como núcleo administrativo de la última zona conquistada (Cantabria), además de servir para control del tráfico entre la meseta y la cordillera cantábrica. Digamos que por aquel entonces era un punto clave en las comunicaciones. Además de ser “capital administrativa” de la zona, fue también un foco importante para la romanización de los antiguos cántabros, ya que, además de su ostentoso poder, trajeron sus costumbres y modos de vida a la parte norte de Hispania. Gracias a los datos del historiador Plinio se sabe muchas cosas de la antigua Juliobriga, como que era la única ciudad digna de mencionar entre los cántabros. En un principio no fue una ciudad de gran auge, hasta que hacia los años 60-70 d.C. su crecimiento fue frenado de golpe por un incendio que la dejo muy dañada, sobre todo en la parte central de la ciudad. Como ave fénix que resurge de las cenizas, al ser reconstruida es cuando más prolifera, llegando a su punto mas alto a mediados del siglo II d.C. Poco duraría este ascenso, ya que a finales del mismo siglo (II d.C.) se empezó a dar poca importancia a lo que allí había. Al parecer en el siglo III d.C. Juliobriga dejo de ser un núcleo como tal, cayendo así en el olvido de Roma y legando a los cántabros aquello que les pertenencia legítimamente.


  • FLAVIOBRIGA

    Flaviobriga era uno de los principales puertos en la ruta comercial marítima entre el norte de Hispania y la Galia, además de ser la única colonia romana (conocida) de toda la cornisa cantábrica. Fue creada en el siglo I d.C, posiblemente por el emperador Tito Flavio Vespasiano, aunque sus orígenes se remontan al asentamiento prerromano de Portus Amanum o Samanum. Existen varias discrepancias a la hora de determinar con firmeza si este asentamiento pertenecía a Várdulos o Autrigones. Por un lado Estrabón, Pomponio Mela y Plinio dicen que estaba en el territorio de los várdulos, concretando Plinio que era una de sus ciudades principales. Esta teoría es una de las más aceptadas, ya que el nombre de la actual Castro Urdiales puede venir derivado de Castrum Vardulies. Por el otro lado Ptolomeo (en el siglo II d.C) y más tarde Luitprando (siglo X d.C) citan que Flaviobriga formaba parte de los Autrigones. Administrativamente pertenecía al Conventus Cluniensis (con capital en Clunia Sulpicia) y ya fue citada en las fuentes clásicas como hemos observado. Aunque los restos romanos son conocidos desde hace tiempo, no se habían realizado excavaciones arqueológicas hasta no hace mucho. Las desarrolladas en la Casa de la Mata y en la calle Ardigales han sacado a la luz diversas estructuras de un núcleo de población establecido con algunas construcciones públicas (como termas) y privadas ya de época colonial, abarcando desde finales del siglo I d.C hasta el II d.C. También se tiene constancia de algunas estructuras bajo-imperiales datables entre los siglos III d.C e inicios del IV d.C, detectándose además el antiguo trazado ortogonal de la colonia.

    Desgraciadamente los restos de la antigua ciudad romana se encuentran soterrados en gran parte bajo el actual casco antiguo de la ciudad de Castro Urdiales, por lo que su conservación es desigual. De todos modos, gran parte de la importante colección de materiales arqueológicos romanos proporcionados por las distintas intervenciones arqueológicas se hallan en el Museo Regional de Arqueología y Prehistoria de Santander (MUPAC).