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Ciclo "Arquelogía de las Guerras Cántabras". Del 21 al 30 de Octubre en CASYC

¡Toma ya!. La verdad es que es un auténtico placer compartir con todos vosotros esta noticia. A diferencia de algunos medios que se dedican a parafrasear la noticia de la agencia EFE, vamos a desgranar un poco más este increíble evento para el que faltan pocos, muy pocos días y que será uno de los hitos culturales de este otoño en Cantabria. La Obra Social y Cultural de Caja Cantabria acoge del 21 al 30 de Octubre en sus instalaciones un ciclo de conferencias que se centrarán en un tema cuanto menos apasionante: Las Guerras Ástur-Cántabras..siiii, más nos pese se llaman así, y sino que alguien vuelva atrás y cambie las fuentes clásicas (Bellum Cantabricum et Asturicum). De todos modos el que se llame a secas "Guerras Cántabras" es muy nuestro, como cuando un equipo de futbol nos engloba y enorgullece cuando "ganamos" y "pierden" cuando son un paquete independiente de lo que hayan hecho.

Milongas aparte, este ciclo es la ocasión ideal para homenajear los 2.000 años de la muerte de Augusto y sobre todo, muy por encima de esto, al desaparecido arqueólogo e historiador cántabro Joaquín Gonzalez Echegaray. Figura clave en el conocimiento de los antiguos cántabros, G. Echegaray participio o dirigió importantes excavaciones en nuestra región: Juliobriga, El Pendo, Altamira, Monte Cildá, la cueva de El Juyo, la catedral de Santander y sus termas romanas, la cueva Morin y un largo etc que no hacen más que engrandecer su aportación a la historia. Fue además subdirector del Museo Regional de Prehistoria y Arqueología de Cantabria, director del Museo Etnográfico de Cantabria, creador y director del Museo Nacional y Centro de Investigación de Altamira y codirector/fundador del Instituto para Investigaciones Prehistórica (IPI) junto con el conocido profesor Leslie Gordon Freeman (Universidad de Chicago). En los últimos años de su agitada vida relacionada con el patrimonio, la arqueología y la cultura cántabra, fue nombrado Hijo Predileto de Cantabria (14 de marzo de 2007), además de ser investido doctor honoris causa por la Universidad de Cantabria (14 de marzo de 2013) una semana antes de su muerte.

Este verano, el director general de Cultura de Cantabria (Joaquín Solanas), el responsable de la Obra Social Caja Cantabria (Juan Muñiz) y el famoso historiador Eduardo Peralta Labrador presentaron este acto sobre el que se generó una gran expectación, si bien es cierto que volvemos del I Encuentro Arqueológico "Las Guerras Ástur-Cántabras" de Gijón que será muy difícil de superar tanto en organización como en contenidos. De todos modos, ni mucho menos debemos de comparar un ciclo con el otro, más bien complementar la información aportada en cada uno de ellos. Os dejo con el programa y horarios, sinceramente no me perdería ninguna de las conferencias. Tanto los ponentes como los temas que van a desarrollar no tienen desperdicio.

Ahhh, por último un pequeño apunte: La citada agencia EFE y el Diario Montañes nos regalan un día más respecto a lo publicado en la agenda de "CASYC". Según las noticias de ambos, el ciclo se celebrará del 21 al 31 de Octubre, mientras que la fuente oficial llega hasta el 30 de Octubre. ¿La verdad?, pues no sé, no me dedico a escribir para ninguno de los dos (me encantaría por cierto) ni tengo la necesidad de cotejarlo. Pero al menos este individuo en búsqueda activa de empleo (en los cursos me han dicho que lo diga así, que "parao" suena fatal) contrasta la información :).

 

Derrumbe de muralla en la acrópolis de Monte Bernorio

Martes 21 de octubre de 2014 – 20:00

Eduardo José Peralta Labrador - "La conquista romana de Cantabria: arqueología y territorio"

Miércoles 22 de octubre de 2014 – 20:00

Mikel Unzueta Portilla - "El campo de batalla de Andagoste (Cuartango, Álava). Su significado en el proceso de conquista del Cantábrico Oriental"

Jueves 23 de octubre de 2014 – 20:00

Jesús Francisco Torres Martínez (Kechu) - "El ataque a Monte Bernorio (Pomar de Valdivia, Palencia)".

Martes 28 de octubre de 2014 – 20:00

Lino Mantecón Callejo y Rafael Bolado del Castillo - "Las fortificaciones prerromanas y romanas del oppidum de Ornedo-Santa Marina (Valdeolea, Cantabria)".

Miércoles 29 de octubre de 2014 – 20:00

Jorge Camino Mayor - "El eje de avance de La Carisa (Lena/Aller, Asturias)".

Jueves 30 de octubre de 2014 – 20:00

Ramón Bohigas Roldán - "Medio siglo de investigaciones en torno a la incorporación de Cantabria a Roma. De la historiografía exclusivamente literaria al conocimiento arqueológico detallado. Los itinerarios y modelos del Bellum Cantabricum".

Info

   

DESTACADOS

  • PEÑA AMAYA

    Amaya es uno de los baluartes de la antigua Cantabria, elevándose esplendorosa sobre la llanura burgalesa. Esta enorme atalaya (1377 metros de altitud) ha sido habitada desde la Prehistoria, alcanzando gran auge en cuanto a presencia humana se refiere a finales del siglo X a.C. Es a partir de este punto donde Amaya comienza a tener una importancia destacable, convirtiéndose en uno de los principales castros cántabros en la Edad del Hierro. La raíz del topónimo "Amaya" quiere decir "am(ma)" o "madre", implicando que su nombre Amaya o Amaia es referido a "ciudad madre", implicando que su nombre Amaya o Amaia es referido a “ciudad madre” o como se denominaría más adelante "capital". No se sabe a ciencia cierta si Amaya fue en esencia capital de los cántabros prerromanos, ya que ninguna fuente clásica así lo recoge. Además no se han obtenido evidencias arqueológicas que así lo reflejasen, teniendo mucho más peso (por ejemplo) los hallazgos de Celada Marlantes, La Ulaña o Monte Bernorio. La misma idea de "capitalidad" no parece muy acertada para unas gentes organizadas en clanes, habitantes de poblados elevados sobre montes interconectados visualmente. De todos modos apoyados en la toponimia y ese aire místico y legendario, muchos creen que si fue la antigua capital de los cántabros.

    Este bastión estratégico que domina el acceso de la meseta a territorio cántabro fue conquistado por los romanos en el transcurso de las guerras cántabras (29-19 a.C.) quienes fundaron entonces la cuidad de Amaya Patricia. La cita más antigua de Amaya la encontramos en el Itinerario de Barro, serie de cuatro placas/tablillas con las vias romanas del noroeste peninsular que data del siglo III d.C.. En la placa número I del citado Itinerario se señala el recorrido de la Vía Legione VII Gemina ad Portum Blendium que, partiendo de Legio VII Gemina (León), tiene su final en Portus Blendium (Suances):

    [VIA] L(EGIONE) VII GEMINA AD PORTVM

    BLE(N)DIVM

    RHAMA VII MIL(L)IAS

    AMAIA XVIII

    VILLEGIA V

    LEGIO I[III] V

    O[C]TA[V]IOLCA V

    IVLIOBRIGA X

    ARACILLVM V

    PORTVS BLEN[DIVM]

    [C(aius) LEP(idus) M(arci filius)] II. VIR

    Otro de los datos que nos indican su importancia estratégica y militar es que el mismísimo Cesar Augusto tuvo instalado un campamento en las proximidades de Amaya. Poco más se supo en los III siglos posteriores hasta la llegada de los visigodos. Es a partir de aquí donde su nombre vuelve a sonar con fuerza. De todos modos ahora nos ocupa hablar de sus orígenes y su desarrollo en la época romana, habrá tiempo más delante de centrarnos en Amaya y su esplendor en la época visigodaducado de Cantabria.


  • MONTE BERNORIO

    Cualquier definición del Monte Bernorio se queda corta para explicar lo que ha significado y significa este lugar en la historia de los antiguos cántabros. Podríamos comenzar diciendo que es una de las ciudades fortificadas de la Edad del Hierro más grande halladas en España y también en Europa. O tambien que se trata de uno de los yacimientos arqueológicos más importantes de la época prerromana en la península..aún así, seguiríamos quedándonos cortos, ya que sus entrañas siguen albergando secretos y misterios aún por descubrir.

    Situado junto a la localidad de Villaren de Valdivia (al norte de de Palencia), se eleva majestuosos a unos 1.170 metros de altitud, dominando una gran llanura donde en la actualidad se pueden contemplar desde su cima mas de 40 pueblos de las provincias de Burgos Palencia y Cantabria. Creo que con esto podemos entender el valor estratégico y militar de este enclave. Fue declarado Bien de Interés Cultural en el año 1992 y desgraciadamente, más que por su valor arqueológico, fue noticia no hace mucho por ser incluido como ubicación de un futuro parque eólico de 24 aerogeneradores..así nos va...


  • CASTRO DE LAS RABAS

    El castro de Las Rabas (Celada Marlantes, Campoo de Enmedio) ha sido desde hace décadas un referente en el conocimiento de la antigua Cantabria prerromana. Desde las primeras excavaciones realizadas por el equipo de Miguel Ángel García Guinea en 1968-69 (incluso antes) se sabe de la gran importancia del mismo, aportando hallazgos y materiales de incalculable valor arqueológico e histórico. Situado a unos 997 metros sobre el nivel del mar, al noroeste del pueblo de Celada Marlantes, el castro de Las Rabas tiene unas características muy peculiares. A diferencia del Monte Bernorio o del Monte Ornedo, no tiene una amplitud visual que permitiese poder tener controlada una vasta llanura. Su importancia fue más bien "estratégica" que "visual", ya que son dos términos que, aun pareciendo ligado siempre, pueden tener sus matices. La importancia del castro de Las Rabas estriba en el control de una de las vías de acceso naturales entre la Meseta (a través del puerto de Pozazal) a la cuenca de Reinosa y por lo tanto a las vías de acceso a la costa. Esta última circunstancia nos lleva pensar que en sus orígenes pudo estar concebido para tener una función meramente "comercial" más que militar.

    Según se cree, el castro se extiende sobre una superficie aproximada de 10 hectáreas, aunque no se sabe a ciencia cierta debido a que no existen “delimitaciones” claramente definidas. Respecto a su cronología, hasta hace no mucho tiempo había informaciones dispares. Se realizaron dataciones aproximadas en base a los objeto encontrados en las diversas excavaciones arqueológicas, creándose un amplio espectro temporal entre los siglos IV a.C y el I d.C. Por ejemplo, García Guinea y Rincón dataron el castro en el siglo III a.C, sobre todo basándose en los resultados de sus excavaciones y cotejándolos con los objetos similares aparecidos en Numancia. En otra vertiente se situaron otros arqueólogos como Moret, que lo enmarcaba no más allá del siglo II a.C, o Bolado del Castillo y Fernández Vega que en base a sus últimas actividades en el mismo lo sitúan entre el siglo IV/III a.C y el I a.C.

    Respecto al final del castro de Las Rabas existen varias teorías, ya que la datación realizada en varios materiales indica que incluso antes de la llegada de los romanos pudo ser asediado o destruido en alguna ocasión. Debemos que tener en cuenta que la antigua Cantabria era un lugar donde los problemas sociopolíticos entre las tribus del norte eran más que frecuentes. Otra de las teorías (de las más aceptadas) es que, el castro de Las Rabas fue tomado y destruido en el avance de las tropas romanas lideradas por Antistio durante el año 25 a.C. en el transcurso de las Guerras Cántabras. Resulta ineludible pensar en esta secuencia lineal (Monte Bernorio, Monte Cildá, Monte Ornedo y por último castro de Las Rabas) de destrucción hacia el interior de Cantabria.

    Es en definitiva, el castro de Las Rabas es una de las joyas de nuestra región y una fuente inagotable de objetos y hallazgos relacionados con la “Cantabria” prerromana. Desde Regio Cantabrorum queremos hacer también una mención especial a las arqueólogos Pedro Ángel Fernández Vega, Rafael Bolado Del Castillo, Joaquín Callejo Gomez y Lino Mantecón Callejo por su increíble trabajo de campo en los últimos años, los cuales nos ha permitido escribir esta humilde sección.