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Abrigo del Diente a finales de la década de los 90. Fuente: The Matienzo Caves Project

La Sima del Diente (Matienzo, Cantabria) se ubica hacia la mitad de ladera en la sierra del Naso, en la base de un gran acantilado calizo de unos 800 metros sobre el barrio de La Vega. Nos encontramos en un entorno como mínimo, espectacular. La abrupta ladera posee una pendiente media del 40%-50%, nada más y nada menos, siendo el abrigo del Diente epicentro de una de las áreas más estables y cómodas de la zona, además del punto central de un conjunto de cavidades integradas en el propio abrigo. El techo del mismo lo constituye un plano inclinado formado por la cara interna de un estrato calizo, ocupando un total de 22 metros de longitud por unos 6/7 metros de profundidad. La sima se encuentra exactamente en la parte central y es una de las "cavidades" de mayor tamaño del conjunto. Su boca mide menos de 1 metro de ancho por algo más de 0,8 de alto, es decir, no apta para claustrofóbicos. Ya en su interior nos encontramos con una planta en forma de "T", ensanchándose en el "área de contacto" de las dos galerías principales (izquierda y derecha) para posteriormente ensancharse en su final. En total tenemos un área de unos 10,6 m2, algo más (cerca de 12) si se añade la superficie de dos pequeñas gateras existentes.

El yacimiento fue excavado dentro del proyecto de la Prehistoria Reciente de Matienzo entre los años 1998 y 1999, publicándose los resultados dos años después (Ruiz Cobo y Smith, 2001). Es curioso cómo, tras el estudio e investigación tanto del abrigo como de la sima, el equipo del proyecto se encontró ante un modelo de formación del depósito arqueológico totalmente diferente al generalmente extendido como "estándar" en cuevas o abrigos prehistóricos. Generalizando, los estratos de ocupación suelen seguir un patrón más o menos lineal o disperso pero amplio (en cuanto a evidencias materiales). En cambio en la Sima del Diente los diferentes niveles están relacionados o "mezclados" de forma directa, de modo que esta circunstancia nos habla de acumulación de forma limitada en el espacio, es decir que no ha sido utilizado continuamente durante siglos y siglos, sino que intermitentemente. Un buen ejemplo para entenderlo nos lo da la datación absoluta de alguno de los materiales encontrados. Mientras que la muestra de un fragmento humano , denominado "Diente-2", proporcionó una datación que situaba la inhumación en el siglo IX a.C, otra muestra esta vez de un fragmento de madera carbonizada ("Diente-3") dio un resultado de más de 41.760 años de antigüedad.

Bibliografía: La cueva de Cofresnedo en el Valle de Matienzo - Jesús Ruiz Cobo / Peter Smith (Edita: Gobierno de Cantabria)

Documentación gráfica y agradecimientos: The Matienzo Caves Project

 

Abrupto ascenso hacia el abrigo del Diente. Fuente: The Matienzo Caves Project

En la Sima del Diente se han recuperado un total de 105 huesos humanos correspondientes a un mínimo de 6 individuos. Las características óseas distan de ser ni mucho menos similares entre ellos, ya que encontramos gran variedad. Las piezas más delicadas, con paredes finas y tejidos más porosos, corresponden a individuos infantiles, no apreciándose ningún tipo de fractura en los huesos más largos. En cambio, los huesos de tejido más sólido y con mayores espesores (de individuos adultos) presentan claras fracturas producidas por percusión directa, lo que nos puede dar a entender que pudieron ser reducidos para, por ejemplo, ser introducidos en un recipiente cerámico. Lo que sí tienen todos en común es que se encontraron principalmente en el nivel 3, en un "paquete" de unos 8 centímetros de espesor. Todo sugiere que todos fueron arrojados por la boca ya fracturados, estando incluso en algunos casos unidos todavía por algún tejido. ¿Estaremos ante alguna modalidad ritual de la Edad del Bronce Final?

Al no encontrarnos en una zona de "hábitat" como tal (es una sima) la industria lítica recuperada no es muy extensa. Se hallaron nueve restos de talla y una única pieza retocada: un triángulo isósceles de proporciones correctas en sílex marrón, con un claro retoque continuo a doble bisel. Por último, completó la serie un canto de arenisca con varias marcas de su utilización. Aparecen nuevamente en Nivel 3, justo en la zona de precipitación de la sima, lo que nos da a entender que el material proceda de la ocupación exterior (abrigo) desde donde en diferentes momentos cayó o fue arrojado. Del mismo modo, el único fragmento cerámico (borde de vaso hecho a mano) aparece en la misma zona, no encontrándose ningún otro resto asociado y dándonos a entender también que pudo ser arrojado desde el exterior.

VISITAS

Ni la propia sima del Diente ni su abrigo son visitables, siendo incluso el propio ascenso bastante peligroso. Desde Regio Cantabrorum te pedimos que respetes el yacimiento y su entorno, ya que es deber de todos mantener viva la historia de Cantabria.

Info

   

DESTACADOS

  • LA PEÑONA

    La cueva de La Peñona (Maoño, Santa Cruz de Bezana) se encuentra situada en un valle con condiciones idóneas para su habitabilidad. Hacia el Norte (a tan solo 6 km en línea) el mar Cantábrico, fuente inagotable de alimento. Paradójicamente, su enclave se encuentra protegido de los vientos del norte por cotas no muy altas (no superan por mucho el centenar de metros sobre el nivel del mar). Hacia el Sur, a través de una salida natural y a unos 3 kilómetros en línea recta, conexión directa con uno de los mayores exponentes en cuanto a necrópolis de la Prehistoria Reciente del Norte Peninsular: Las cuevas del Peñajorao. Incluso a tan solo 9 kilómetros en dirección Noreste tenemos otro de los exponentes mas amplios y desconocidos en nuestra comunidad de época Calcolítica: El "mazo" de la Castañera y sus cavidades. Y en este caso no solo relacionado con cavidades sepulcrales como Peñajorao, sino con un posible hábitat al aire libre de época calcolítica en las inmediaciones de la Castañera III.

    Volviendo a La Peñona, fue identificada como yacimiento por miembros del CAEAP – Colectivo para la Ampliación de Estudios de Arqueología Prehistórica - a principios de la década de los 80 del año pasado, realizando un estudio sobre la misma en el año 1983. Su topografía y un pequeño resumen sobre el citado estudio sería publicado en el Boletín Cántabro de Espeleología (número 8) del año 1987, destacando ya por aquel entonces que la cueva de La Peñona o los Bocarones estaba ya muy revuelta y que según parecía su vestíbulo estaba ya muy excavado. A modo de anécdota (y pequeña errata), estaba "incluida" como cavidad del municipio de Penagos, territorio alejado de Santa Cruz de Bezana.

    No cabe duda de que el valle de Maoño y sus cerros calizos siguen encerrando hoy en día muchos misterios en sus laberínticas galerías, quien sabe si alguna sorpresa más grande de la esperada. Las condiciones de habitabilidad de sus vegas y pequeños cerros son ideales para una sociedad que consolidaba su vida fuera de las cuevas en la Prehistoria Reciente, mientras que las cavidades seguían formando parte en muchas ocasiones de su muerte.


  • LOS HORNUCOS DE SUANO

    La cueva de Los Hornucos (Suano, Hermandad de Campoo de Suso) es otra de esas cavidades de Cantabria con una espectacular historia por contar y que hoy en día está totalmente infravalorada y desprotegida. Y no será porque en el pasado no se hiciesen esfuerzos al respecto en cuanto a investigaciones se refiere, lo que ocurre es que en el presente muchas de las cuevas estudiadas a principios de siglo XX cumplen un triste patrón: Si no tienen pinturas, no existen. Si el padre Carballo levantase la cabeza..

    Existen dudas respecto a su descubrimiento y a quienes fueron realmente quienes dieron a conocer su valor arqueológico. De lo que no cabe duda es de que fue en verano del año 1934, siendo además noticia a nivel nacional (tanto El Heraldo de Madrid, como el diario La Voz o La Época se hicieron eco de la misma). Este último, el Lunes 30 de Julio de 1934 rezaba lo siguiente: "Se descubre cerca de Reinosa una gran caverna prehistórica. SANTANDER 28. – En el lugar denominado Los Hornucos, del pueblo de Suano, varios jóvenes encontraron la entrada de una caverna, realizando en ella una incursión de más de mil metros. Luchando contra toda clase de inconvenientes, cuando llevaban más de dos horas andando, se encontraron con restos de alfarería prehistórica, estalactitas y restos de treinta y cuatro esqueletos. Los descubridores de la caverna dieron cuenta del encuentro en Reinosa, causando la noticia gran sensación, por ignorarse que hubiera por allí ninguna cueva prehistórica". Y es en este punto donde ya por aquel entonces se abrió el debate. El Heraldo de Madrid y El Cantábrico narraban que, en los últimos días del mes de Julio, los jóvenes de la comarca Daniel Fernández Ortega, Manuel Hoyo García, Víctor Fernández, Joaquín Fernández, Tomás López, Eduardo Muñoz, Emiliano Villanueva y Adrián Sainz de los Ríos exploraron la cueva. Por contrapartida, en el Boletín de la Sociedad Española de Excursiones, Carlos Navarro redacta que el valor arqueológico de la cueva de Los Hornucos fue descubierto por Ricardo García Díaz y Antonio Fernández Carpio (lugareños aficionados a la arqueología), dejando a los muchachos citados en primera instancia como codiciosos buscadores de tesoros. Cierto es que en dicho boletín si les atribuye el hallazgo de la ya conocida como "Galería de Los Cráneos".

    Toda aquella expectación generada en medios de comunicación hizo que la Junta Superior de Excavaciones actuase prácticamente de inmediato, entregando la excavación a Luis de Hoyos Sainz. Este último no pudo llevarla a cabo, con lo que fue el padre Jesús Carballo quien la acometiese a finales de 1935. La primera noticia sobre los resultados de las primeras excavaciones se produciría en una publicación Argentina, concretamente el 16 Mayo de 1936 en la revista "Caras y Caretas", donde Carballo hacía referencia ya a materiales "romanos y visigóticos". Años más tarde, en 1940, aparecerían las primeras ilustraciones de los materiales visigodos allí encontrados en el artículo "La cueva de Suano, Santander" de la Revista de la Universidad de Oviedo (num. 1, pag 103-134).

    Desde entonces hasta los últimos años del pasado siglo XX, Los Hornucos de Suano ha sido citada en diferentes publicaciones como por ejemplo el Boletín Cántabro de Espeología "La Cueva de Hornucos (Suano, Cantabria) - La circulación hídrica y su evolución" (BOHIGAS, R.; CRESPO, L. y TORTAJADA, A., 1981, num. 1 pags 34-35), si bien es cierto que sería el Proyecto Mauranus (codirigido por los arqueólogos Enrique Gutierrez Cuenca y José Ángel Hierro Gárate) quienes traerán nuevamente a esta emblemática cavidad a la actualidad arqueológica con una serie de interesantísimos artículos en su blog. Desgraciadamente nunca se ha realizado una revisión exhaustiva de la misma en las últimas décadas, quedando relegada al olvido institucional y perdiéndose por el camino gran parte de los materiales encontrados en su interior.

    Agradecimientos: ACDPS - Asociación Cántabra para la Defensa del Patrimonio Subterráneo.
    Fuente: Proyecto Mauranus - El descubrimiento de la cueva de Los Hornucos (Suano)