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Pinturas rojas de la cueva de Los Marranos. Fotografía: Consejería de Cultura, Educación y Deporte

La cueva de Los Marranos es una cavidad que a buen seguro puede ofrecer alguna sorpresa más a corto/medio plazo. Y no será porque su actual yacimiento no tenga importancia dentro de la prehistoria de Cantabria, todo lo contrario. Es debido a que hace un par de años (2017) se realizo un estudio en cuevas donde ya se conocía la existencia de arte rupestre, apareciendo nuevamente gracias a técnicas de análisis multiespectral conjuntos de pinturas prácticamente borradas por el tiempo. Y Los Marranos, al igual que La Llosa (Villaescusa), Micolón o Porquerizo (ambas en Rionansa), será una de las candidatas a albergar nuevos conjuntos en el estudio que sino se está realizando ya..poco le falta.

Al igual que decenas de cavidades de nuestra comunidad fue reconocida en los años 50 por los camineros de la Diputación, quienes realizarían por aquel entonces un pequeño sondeo en su interior. Se cree, ya que no hay nada documentado como tal, que uno de los lotes de materiales que se conserva en los archivos del MUPAC pertenece a dicha excavación. No sería hasta la década de los 70 cuando el Speleo Club Cántabro se adentrase en sus entrañas y encontrase, además de materiales arqueológicos, las manifestaciones rupestres que hoy todos conocemos.

No cabe duda de que Los Marranos nos deparará alguna que otra sorpresa sin mucho tardar. Los diferentes estudios que se están realizando con técnicas de análisis multiespectral en estos últimos años en Cantabria están arrojando unos resultados espectaculares, ahondando en cavidades estudiadas al milímetro (como las del yacimiento del monte Castillo) y encontrando restos pictóricos donde a simple vista el ojo no alcanza. Es por esto por lo que Los Marranos será, casi con toda certeza, candidata a copar alguna que otra portada ?

Bibliografía: "Las cuevas con arte paleolítico en Cantabria (2002)". A.C.D.P.S.

 

Boca de la cueva de Los Marranos. Fotografía: GAEM Arqueólogos

Orientada al Sureste, los Marranos posee una amplia boca de unos 10 metros de ancho por 2 de alto. Desde la misma, tras superar un murete previo, se accede a un vestíbulo donde se puede apreciar una gran concentración de bloques. Hacia el fondo del vestíbulo la cueva continua por dos galerías paralelas de unos 10 metros de longitud donde destaca el suelo repleto de cantos rodados. Más adelante las citadas galerías se unen en una sala descendente donde al final de la misma existe un río. El pequeño cauce se adentra en un espacio totalmente impracticable.

El conjunto rupestre se encontró en una galería que parte de la pared izquierda de la cueva, también al fondo del vestíbulo. En primer lugar, si recorremos la citada galería muy próximos al suelo, nos encontramos con una alineación horizontal de puntos muy desgastados. Hacia el interior de la galería, a unos 15 metros de su inicio, existe un “hueco” relleno de color donde también hay varias alineaciones de puntos (imagen principal). Justo por encima de este conjunto nos encontramos nuevamente con otra hilera de puntos. Si seguimos avanzando, las agrupaciones de puntos siguen siendo la tónica reinante, existiendo dos conjuntos más de puntos e hileras más hacia el fondo. Cabe destacar también que en esta galería se encontró una hebilla de bronce con paralelos en el siglo XV/XVI.

Respecto al paquete de materiales en el MUPAC, presumiblemente depositados tras el sondeo del equipo de camineros de la Diputación, se compone de una lámina de cuarcita, 1 raspador, lascas de silex y un denticulado transveral, además de una lasca de cuarcita encontrada en el cauce del rio.

Gracias a la contextualización y tipología de los materiales se cree que su ocupación puede contextualizarse en el Paleolítico Superior, siendo las manifestación rupestres posiblemente de una fase antigua del mismo (Solutrense, 20.000/17.000 años de antigüedad).

VISITAS

Todos podemos acercarnos hasta la boca de la cueva de Los Marranos, ya que aún sin ser un yacimiento visitable (refiriéndonos a un arqueo-sitio como tal) podemos conocer su entorno. Desde Regio Cantabrorum te pedimos que respetes el yacimiento, ya que es deber de todos mantener viva la historia de Cantabria.

Info

   

DESTACADOS

  • CUEVA DE LAS MONEDAS

    Es increíble como la casualidad nos brinda la oportunidad de ver esta maravilla. En el año 1952 el guarda forestal de la zona, D. Isidro Blanco, se encontraba realizando una roza para plantar eucalipto. Él y el guarda de las cuevas, Don Felipe Puente (que le acompañaba) recordaron que de niños jugaban en la entrada mientras cuidaban de su rebaño de ovejas. En un primer momento se llamo Cueva de los osos, debido a la gran cantidad de restos óseos de los mismos encontrados en su interior. Su nombre cambio pronto ya que allí se encontraron monedas de la época de los Reyes Católicos, dando a si lugar a pensar que estas grutas eran conocidas desde hace muchísimos años. Posee unos 800 metros de longitud, lo que hace de ella la más extensa del yacimiento. Poco después de su entrada nos podremos encontrar una sala con un valioso conjunto de pinturas, del cual cabe destacar sus cuatro pinturas de un reno (realizadas en negro) y la imagen de un oso. Esto nos da ha entender que estas pinturas se realizaron en una época fría, ya que estos animales poblaban esta región en el Magdaneliense Superior (hace 12.000 años). Cabe destacar que, junto a la Cueva del Castillo, Las Monedas es la otra cueva visitable del yacimiento. Tanto La Pasiega como Chimeneas estuvieron abiertas en la antigüedad, pero la erosión y el desgaste que provocaban estas visitas en las pinturas hicieron que las grutas se cerrasen al público. Tan solo investigadores y visitar muy puntuales pueden acceder a su interior.


  • CUEVA DE COVALANAS

    Covalanas es otra de nuestras joyas rupestres. Las cuevas de Ramales de la Victoria destacan, entre otras cosas, por su majestuosidad. Esta cavidad no iba a ser menos, esta impresión nos da viendo tan solo el abrigo que da paso a su boca. Desde aquí parte dos galerías rectilíneas no muy amplias pero si bastante altas. La carencia de formaciones en su interior esta contrarestada por el tesoro que albergan sus paredes. De las dos partes que señalábamos con anterioridad, la de la derecha es la más prolifera en cuanto a arte rupestre. La cavidad fue descubierta por L. Sierra y H. Alcalde del Río, siendo publicada en 1906 por este último. Fue declarada Monumento Nacional en abril de 1924, siendo desde entonces icono de la zona. Últimamente los estudios se han vuelto más exhaustivos, y el equipo de la Universidad de Cantabria dirigido por Marcos Garcia y J. Esquizabal ha sido pieza clave en los nuevos hallazgos. Como en muchas ocasiones, al acondicionar la cueva para ser visitada, se encontraron restos de gran valor en diferentes partes de Covalanas. Aparecieron un compresor grabado y algunos restos humanos de la Prehistoria Reciente. El yacimiento en sí no abarcaba mucho espacio, pero si mucha riqueza. Fundamentalmente en Covalanas podemos ver representaciones de ciervas (18 para concretar) en pintura roja. Destaca la gran perfección de las mismas y el estilo de sus orejas en V. Otros animales encontrados son caballos, renos además de abundantes "marcas negras" y puntos. Esta última representación es muy típica del estilo III de Leroi-Gourhan (Solutrense). Se sabe que la cavidad posee indicios de ocupación del Paleolítico Superior y que las manifestaciones son del Solutrense (19.000 años de antigüedad).