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Vestíbulo de la cueva Coventosa

La cueva de Coventosa es una de las cuevas más espectaculares de todo Cantabria y del Norte de la Península. En este caso estamos ante uno de los referentes espeleológicos de nuestra región, además de una de las cavidades con interés arqueológico en uno de los periodos más fascinantes: La Edad del Hierro. No obstante, no podemos obviar que sus más de 32 kilómetros de desarrollo total y su laberíntico trazado, con un desnivel de más de 800 metros, son el paraíso de todo experto espeleólogo. Todo ello único a la fuerte corriente de aire que sale a través de su boca (increíble por cierto y que además le da nombre) hacen de Coventosa una cavidad difícil de igualar.

Su interés arqueológico fue descubierto por casualidad en la década de los años 30 del siglo pasado, cuando un lugareño halló ocultas rejas de arado y una punta de lanza de adscripción romana (todo ello de hierro). En el año 1950, los Camineros de Diputación realizarían la primera excavación en el vestíbulo, ampliándose el yacimiento hacia el interior de la galería en el año 1981 cuando los miembros del Colectivo para la Ampliación de Estudios de Arqueología Prehistórica CAEAP estudiaron el enclave.

A partir de aquí, diferentes noticias relacionadas con "incidentes espeleológicos" en su laberíntico recorrido..y poco o nada más en lo arqueológico. Lo que está claro es que el yacimiento de la Coventosa tiene mucho más que aportar, si bien no interesa mediática o culturalmente. Yacimientos de la Edad del Hierro en cuevas como el abrigo del Puyo, La Soterraña, El Covarón o Cigudal (entre otras) se encuentran a merced del paso del tiempo sin mayor atención.

Bibliografía:"Carta Arqueológica de Cantabria" Ediciones Tantín (1988). Emilio Muñoz Fernández, Carmen San Miguel Lamosas.

 

Excavación arqueológica de Coventosa

La Coventosa posee una espectacular boca de unos 20 por 10 metros que da paso a uno gran vestíbulo repleto de bloques. Desde su acceso se puede apreciar parte del yacimiento (cerrado) donde se practicaron las excavaciones. Aquí se pudo apreciar, en un nivel superficial, restos arqueológicos correspondientes a la Prehistoria Reciente tales como fragmentos de vasos lisos, algunos carenados. Unos 20 centímetros por debajo, tras una gruesa capa estalagmitica, se puedo hallar un nivel aziliense con materiales como buriles, restos de talla en silex y hojas retocadas.

En el fondo del vestíbulo, a la derecha, existe un estrechamiento de unos 3 por 2 metros que comunica con las galería de entrada de todo el sistema. En una sala del interior, cerca de una colada de rampa pronunciada, se encontraron hoyos en el suelo donde se depositaron grandes vasijas de cerámica de borde vuelto atribuibles a la Edad del Hierro.

Respecto a los materiales destacados, aparecieron además diferentes fragmentos de un vaso tardoceltibérico, restos humanos (atribuibles a la Prehistoria Reciente), una placa de arreo de caballo de hierro y bronce, 1 fragmento de molino circular de arenisca y diferentes fragmentos de vasos lisos de época medieval.

VISITAS

Todos podemos acercarnos hasta la cueva Coventosa, ya que aún sin ser un yacimiento visitable (refiriéndonos a un arqueo-sitio como tal) podemos conocer su entorno. Desde Regio Cantabrorum te pedimos que respetes el yacimiento, ya que es deber de todos mantener viva la historia de Cantabria.

Info

   

DESTACADOS

  • CUEVA DE COVALEJOS

    La cueva de Covalejos (Velo, Piélagos) es una de las grandes desconocidas de nuestra región. Mientras otras cavidades se llevan la gloria de la inmensa mayoría de visitantes y/o personalidades tanto locales como foráneos/as, este pequeño reducto del increíble yacimiento que a buen seguro fue, sigue en las sombras..visitada tan solo por rebaños de cabras y equipos científicos que se asombran a cada paso que dan en la pequeña galería. Desgraciadamente no es una cueva con arte rupestre como conocemos hoy en día, por lo que apenas suscita interés ni turístico, ni institucional ni social. Pero no olvidemos que estamos, junto con la cueva de El Castillo y Esquilleu, ante un referente para el estudio e interpretación del Paleolítico Medio en el Cantábrico. Es más, me atrevería a aventurar que ninguna de las dos citadas anteriormente tiene un nivel estratigráfico de iguales dimensiones (cerca de 4 metros en vertical) y con tantísima calidad en el registro, donde la ausencia de carnívoros hace miles de años dejaron cada pieza, cada resto de fauna..donde sus antiguos moradores lo depositaron durante milenios. Y esto, quien conozca el registro estratigráfico de cuevas como El Castillo (Puente Viesgo) o El Pendo (a escasos kilómetros), donde sí se conoce la presencia de carnívoros como hienas, sabe que es una circunstancia excepcional.

    Volviendo al yacimiento en sí, se localiza en el extremo occidental de la pequeña Sierra de Peñajorao, cerca de la desembocadura del río Pas. Llama poderosamente la atención su ubicación en el entorno, justo por encima de un pequeño arroyo que se pierde en una cueva de nombre "Covalejos-El Coterón", parte de un sumidero aún hoy activo. Esta cavidad de gran desarrollo (y prácticamente inaccesible) posee escorrentía subterránea, y a buen seguro que ha sido testigo directo, y posible causante junto al arroyo, de la pérdida de más del 80% de yacimiento por procesos erosivos que durante milenios han minado Covalejos. Si nos posicionamos a sus pies, nos encontraremos ante una inclinada pendiente que nos lleva a la galería lateral que hoy conforma el yacimiento. La morfología, y el reducido tamaño de la cavidad, poco o nada tiene que ver con lo que Covalejos pudo ser durante el Pleistoceno. Imaginemos una cueva de las dimensiones de El Pendo (por ejemplo) cuya bóveda principal se hunde y queda tan solo una pequeña galería..eso es Covalejos. Se cree que el hundimiento de la bóveda central se pudo ocasionar por un brusco descenso en el nivel freático del sistema hídrico, hoy pequeño arroyo, que la atravesaba la cueva. Esto, unido a episodios de arrastre y fuertes torrentes, han llevado a que buena parte del registro sedimentario y arqueológico se pierda hacia las profundidades de la tierra, a través del sistema de "Covalejos-El Coterón". Todo este proceso confeccionó lo que hoy conocemos y que aún hoy, en menor medida, sigue activo.

    La cueva fue descubierta por Eduardo de la Pedraja hacia 1872, siendo él mismo de forma más o menos continuada quien practicase varias campañas de excavación que finalizarían en 1879. Un año después sería Sanz de Sautuola quien la citase en su célebre obra, siendo esta la primera referencia escrita sobre el yacimiento. En 1881 la gruta es mencionada en una conferencia impartida por J. Vilanova y Piera en Torrelavega, haciendo referencia a la secuencia estratigráfica puesta al descubierto por Pedraja y a la presencia de hachas de mano de cuarcita. Desde entonces seria citada por famosos autores e investigadores del siglo XX: Cartailhac y Breuil, E. Harlé, H. Obermaier y un largo etc. Ya en el año 1968, A. Moure realizó una limpieza de cortes y recogió algunos materiales, además de estudiar las escasas piezas disponibles en el por entonces Museo Regional de Prehistoria de Santander. Hacia 1997, Juan Sanguino González y Ramón Montes Barquín inicial diversas investigaciones y trabajos in-situ con el objetivo de clarificar y definir la secuencia estratigráfica de la cueva, iniciada hace más de 130 antes y que, de un modo más pormenorizado habían ido completando Butzer (1981) y González Luque, Muñoz y Serna (1995) en años anteriores.

    Fuente: "Nuevos datos para el conocimiento del Paleolítico Medio en el centro de la Región Cantábrica: La Cueva de Covalejos" - Juan Sanguino Gonzalez, Ramón Montes Barquín. Museo de Altamira. MONOGRAFÍAS nº 20: 10-38. 2005. Santander
    Agradecimientos: : GAEM Arqueólogos

  • CERRO TU

    "En el verano de 1915 se excavó esta galería (desconozco con que fín) por los Sres Ceballos, dueños del prado en el que radica y de aquella casa solariega, quienes me hicieron donación de la cerámica hallada. Se habían excavado cuando me personé en Cerro Tú, como unos 6 metros, a lo largo de la entrada norte, por uno de profundidad. En la escombrera hallé una buena copia de huesos humanos esparcidos aquí y acullá entre los que vi dos fragmentos de cráneos, varios de fémur, costillas, húmeros, cúbitos…dos de los fragmentos de fémur, de segmento superior, este de adulto, ofrecía la misma particularidad de cesión. Entre los huesos hallados, no se vio ninguna vertebra.

    La referencia del hallazgo me la dio el Sr. Ceballos, quien me dijo que los huesos habían sido hallados a los lados de la galería, como a unos 70 centímetros de profundidad del suelo excavado, en ocho grupos de pequeños espacios. Al lado de uno de estos grupos se encontró el vaso principal, y al lado de otro pequeño fragmento de otro vaso.

    No pude hallar en las tierras extraídas utensilio alguno de piedra o metal, (…) que en las proximidades, en el camino, es fácil encontrar cuarcitas paleolíticas. En la galería, salvo unas dudosas estilizaciones no se observa ningún tipo de grabado ni pintura.

    El vaso, de barro gris amarillento, tiene 22 centímetros de alto y una base de unos 7 cm: Boca de unos 8 cm precedida de un leve cuello. Está ornado por ocho cordones verticales y ocho circulares impresiones de uñas, terminando también otra línea en el borde de la boca. Cerca del cuello existe un taladro"

    Este texto, redactado por el Sr. Rozas y sin fecha, tenía unas notas en su encabezado con el siguiente texto: "Galería Funeraria de Cerro Tú (en el pueblo de Aés) donde fue hallado el vaso y el fragmento de otro que entregué a H. Obermaier para la colección de la Facultad de Filosofía y Letras de Madrid.". De lo que si se conoce fecha es de la "solicitud" por parte de Hugo Obermaier del citado base, y posee 100 años. En la misiva de Noviembre de 1922, el arqueólogo planteaba la intención de crear un laboratorio prehistórico en la Facultad de Filosofía y Letras y, ante la escasez de material neolítico en aquel momento, solicitaba el espectacular vaso.

    I siglo más tarde, en el municipio donde podríamos establecer la "capitalidad" de la prehistoria en España (Puente Viesgo), la cueva de Cerro Tú sufre la desidia y abandono a la cual están abocadas la gran mayoría de las cuevas sepulcrales de Cantabria. En este caso no son las cabras sus inquilinas..sino las vacas y ovejas, ya que a día de hoy sirve de pequeño cobijo para estos animales además de ser el lugar donde se ubica la "batería del pastor". Así de duro. Y no, no cuestionamos al propietario de la finca, quien más que posiblemente desconozca el pasado milenario de esta cueva incluida en el Inventario Arqueológico de Cantabria. Si nadie explica lo que hay, si el citado inventario (INVAC) es un documento al que NO TIENE ACCESO la gente de a pie y no existe cartelería alguna…¿Qué pretendemos?.

    Ahhhhhh si, lo olvidaba. Todos aquellos que deberían hacer algo por defenderla están mucho más ocupados con la fotografía de turno con el Príncipe Alberto de Mónaco en La Cueva del Monte Castillo, colando con nocturnidad y alevosía a sus amistades / mecenas en La Cueva de La Pasiega (cerrada al público por motivos de conservación) o intentando que cada interruptor de la luz o enchufe del futurible MUPAC (Museo de Prehistoria y Arqueología de Cantabria) y en el (CAR) Centro de Arte Rupestre de Puente Viesgo tengan su publi-reportaje en El Diario Montañés, con ellos como portada…como no.

    Mientras tanto, cuevas sepulcrales del municipio de Puente Viesgo permanecen, no solo en el olvido, sino en perpetuo desgaste y destrucción. En el texto inicial, el Sr. Rozas comentaba hace I siglo que la cueva estaba "vaciada" y que, por ejemplo, no había aparecido ninguna vertebra. ¿Sabéis que están sacado a mayor profundidad las alimañas como tejones o zorros?. Mirad las fotos, más fragmentos de cráneo y vértebras (y quien sabe que más) entre otros materiales como industria lítica. Cantabria Infinita lo llaman…

    Bibliografía: "La cavidad sepulcral de Cerro Tu (Puente Viesgo)". C. Ibáñez Fernández. Boletín Cántabro de Espeleología Nº 8 (1987).


  • CUEVA DE CIGUDAL

    A medida que ascendemos hacia la cueva de Cigudal (o cueva de El Bloque como la conocen algunos lugareños), nos damos cuenta de la dificultad que tuvieron que tener los antiguos pobladores de Cantabria para llegar a sus entrañas. Eso si, una vez nos ubicamos en su boca, nos damos cuenta de la majestuosidad del entorno de Miera, donde la Edad del Hierro floreció entre brañas y que a día de hoy sigue rodeada de un halo de misterio. La necrópolis del Puyo, la cueva de La Soterraña, El Covarón y otros ejemplos cercanos nos acercan un periodo del que tanto nos gusta vanaglorianos…y que a la vez esta totalmente abandonado y perdido a su suerte.

    El yacimiento fue descubierto a mediados de la década de los 80 por el Colectivo para la Ampliación de Estudios de Arqueología Prehistórica CAEAP, quienes pusieron en valor los materiales hallados en su interior. Sería incluida poco después por Virgilio Fernández Acebo en la Boletín Cántabro de Espeleología dentro de la sección "El karst de Miera. Estudios, Patrimonio e inventario de las cavidades del Municipio de Miera".

    Y desde entonces..poco más sobre esta maravilla natural y arqueológica. Su inclusión dentro del Inventario Arqueológico de Cantabria INVAC le otorga una "protección burocrática" (que la verdad, es una falacia) pero no una puesta en valor real a nivel científico. Como en muchas cavidades del entorno, se encuentra cubierta de excrementos de cabra, que en algunos casos es justificado por muchos como una "protección de lo que hay debajo". Protección con papel mojado (INVAC) y mierda de cabra, Cantabria Infinita lo llaman…

    Bibliografía:"El karst de Miera. Estudios, Patrimonio e inventario de las cavidades del Municipio de Miera" Virgilio Fernández Acebo. Federación Cántabra de Espeleología, 1994 (Santander).